07 ago 2020

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NUEVA POLÉMICA EN el bipartito de bcn

ICV enerva al PSC al proponer el monolito gay ante la Sagrada Família

Ricard Gomà apoya una ubicación que sus socios de gobierno municipal tildan de «despropósito»

El alcalde rechaza de plano el plan de la concejalía de Derechos Civiles, en manos de los ecosocialistas

XABIER BARRENA
BARCELONA

Nuevo encontronazo (y van....) entre los socios de gobierno municipal. Y, esta vez, aderezado con buenas dosis de confusión, propia, sin duda, de la época del año. No con agosticidad, pues no es mes de agosto, pero sí con navidicidad, lo que, a efectos prácticos es lo mismo pues significa época de vacaciones para muchos. La concejalía de Derechos Civiles del ayuntamiento, en manos del ecosocialista Joaquim Mestre, dio ayer por hecho que el monumento al colectivo LGBT (que agrupa a lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) para recordar la feroz represión y persecución al que fue sometido en épocas pasadas, y aún cercanas, se erigiría, nada menos, que a pocos metros de la fachada de la Passió de la recientemente consagrada (hace menos de dos meses) basílica de la Sagrada Família. La idea indignó a sus socios del PSC. Fue tildada de «despropósito» por uno de los más altos miembros del gobierno municipal, y acogida con «incredulidad» por el propio alcalde, según señalaron fuentes de alcaldía.

Con todo, lo que el propio ayuntamiento dio por hecho a las 14.00 horas, fue desmentido a las 18.00, y es que, hasta el momento, la propuesta de ICV-EUiA no es aún definitiva por cuanto no cuenta con la pertinente aprobación del comité asesor de esculturas. «Mientras Hereu sea alcalde, no habrá luz verde a ese proyecto», señalaron esas fuentes de alcaldía. Joaquim Mestre, por su parte, se encontraba ayer fuera de Barcelona. Y es que, de los 100 kilómetros cuadrados que cuenta el término municipal, parece muy enrevesado colocar el monolito justo a decenas de metros del templo. Sobre todo, cuando el propio colectivo LGBT muestra preferencias por otro emplazamiento (ver despiece).

RAZÓN DE PESO / La razón argüída en la nota municipal para escoger la plaza de la Sagrada Família -la que no tiene el lago- es cuando menos, curiosa. Atendiendo que la plaza se halla en obras de remodelación, decía la nota municipal, sería más barato anclar allí el monolito.

Las primeras críticas a lo que en ese momento parecía una decisión del ayuntamiento y no solo una propuesta fueron las de Alberto Fernández Díaz del PP, que tildó la operación de «provocación». Sus palabras hallaron respuesta en el segundo teniente de alcalde, Ricard Gomà (ICV-EUiA), quien afirmó que que «no tienen lugar ni sentido» las críticas del PP a la colocación de un monumento y acusó a Fernández Díaz de acercarse a postulados más cercanos «doctrinas del siglo XIX que con éticas del siglo XX». Y por si fuera poco, recalcó que la voluntad del ayuntamiento de colocar el monumento en esta ubicación era «firme». El grupo municipal de CiU en Barcelona pidió al alcalde que tuviera «sentido común» en el momento de escoger con la ubicación del monumento.

TRIANGULAR Y ROSA / El propósito de erigir un monumento a las víctimas de la represión contra la identidad sexual forma parte de uno de los más de 200 puntos de que consta el plan municipal para el colectivo LGBT para el periodo 2010-2015 aprobado hace un par de meses por el ayuntamiento, con el apoyo de todos los partidos excepto el PP.

En concreto. se aprobó construir, en breve, de una escultura en un «espacio céntrico de la ciudad». El ayuntamiento prevé que esté lista en febrero, y será de piedra, con forma triangular y de color rosa. Además, llevará una inscripción que rezará: «En memoria de los gays, las lesbianas y las personas transexuales que han sufrido persecución y represión a lo largo de la historia».