04 abr 2020

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entrevista con el POETA Y ARQUITECTO, PREGONERO DE LA MERCÈ

Joan Margarit: "Es una animalada el AVE junto a la Sagrada Família"

ANNA ABELLA / Barcelona

Poeta y arquitecto no solo de las palabras (habla bajo una obra suya, la cubierta de la Universitat Pompeu Fabra, en los viejos cuarteles de Wellington), Joan Margarit transmitirá su amor por Barcelona en el pregón de la Mercè, hoy a las 19.00 en el Saló de Cent del ayuntamiento. Premi Nacional de Literatura y Premio Nacional de Poesía por Casa de misericòrdia, tiene a punto un nuevo libro, No era lluny ni difícil (Proa).

-¿Qué tiene BCN que la distingue?

-Dos cosas que valoro mucho. Una, el mar. La ciudad sin mar es un círculo, una mancha que se extiende. En cambio, la que tiene mar es un semicírculo, una estructura abierta. Así, una ciudad con mar es más abierta, menos angustiante que una sin. La otra cosa es su justo tamaño. Es una metrópoli, una ciudad grande, pero se deja recorrer.

-¿Por dónde la recorre Margarit?

-Si soy sincero, me gusta sentarme y que ella pase por delante de mí. Me siento en lugares donde he vivido, Horta, Sant Gervasi, Gràcia, todo el centro, la Rambla y el Raval.

-Su poemario Barcelona amor final es un homenaje a la ciudad.

-Sí, porque yo pertenezco a la ciudad, formo parte de ella.

-En su currículo como arquitecto, junto a Carles Buxadé, están el Estadi Olímpic y la Sagrada Família.

-Sí. Pero también recuerdo lo bonito que fue salvar en 1982 el monumento a Colón, que estaba a punto de caer porque el tubo que lo aguantaba solo medía un milímetro en algunos sitios. Y otro trabajo más humilde, rehabilitar los precarios edificios de la emigración de los 50 y 60 en San Roc, La Pau o el Besòs. Trabajamos con la gente viviendo dentro, cabreada con el Gobierno. Había gente estupenda. He escrito poemas sobre estos barrios. Mañana [por hoy] recitaré uno.

-No podía faltarle poesía al pregón.

-Si no vols pols no vagis a l'era. Ja, ja, ja. Habrá poemas sobre Barcelona y sobre Catalunya, dos de ellos son nuevos. El tono no sorprenderá a los que saben cómo soy y pienso. Como les decía a unos amigos de Madrid, «soy nacionalista, pero educado, eh?».

-Entonces, ¿hablará del Estatut?

-No comment.

-¿Cómo se ve BCN desde fuera?

-Se idealiza más que desde dentro. Es fácil, por el Mediterráneo, la densidad cultural y el modernismo, al que se debe mucho como dinamizador de una sociedad burguesa. Hasta los castellanos que menos nos quieren respetan la idealización de esta Barcelona. Por eso el monumento más visitado es la Sagrada Família: representa mucho más. Es la obra última de Gaudí, el más grande de nuestros arquitectos y uno de los más grandes del mundo.

-¿Debemos preocuparnos por el AVE junto a la Sagrada Família?

-Primero: cualquier ciudad debe poder hacer un túnel donde quiera. Segundo: Con una red de calles paralelas que tenemos, hacerlo pasar justo por delante de la Sagrada Família es una animalada. Es una obcecación del poder. Y le diré de dónde viene porque lo he visto: de unos primeros planos hechos en Madrid en los que en el solar de la Sagrada Família ponía almacenes y, claro, una vez decidido un trazado, quedó. Son fallos típicos de las administraciones, en democracia, y en dictadura. ¿Había que hacer un túnel? Evidentemente. ¿Era necesario hacerlo pasar por allí? No.

-Esta Mercè es la más austera.

-El tipo de austeridad en estas fiestas me la repanfinfla. Son austeridades, valga la paradoja, ostentosas. No es el ahorro que hace falta.