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UNA INFRAESTRUCTURA CLAVE PARA BCN

Blanco pondrá el lunes la primera piedra de la estación de la Sagrera

El ministro de Fomento dará el pistoletazo de salida a seis años de obras

Los trabajos eluden finalmente el tijeretazo del Gobierno por la crisis

XABIER BARRENA
BARCELONA

El próximo lunes, el ministro de Fomento, José Blanco, colocará la primera piedra de las obras de la estación de la Sagrera. Blanco, y las autoridades catalanas presentes, entre ellas el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, y el conseller de Obres Públiques, Joaquim Nadal, darán, pues, el pistoletazo de salida a un mínimo de seis años de obras en la caja de la estación. Parece que el último de los contratiempos que ha tenido que sufrir el proyecto de construcción de la que será la estación central de Barcelona, el tijeretazo propuesto por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido superado y el recorte, como ya anunció el propio José Blanco, no afectará a la instalación.

El plan de ajuste del Gobierno tiene como objetivo ahorrar entre este y el próximo año 15.000 millones de euros. De estos, 6.045 saldrán del ahorro en la inversión pública y casi todo saldrá del Ministerio de Fomento. El ministro Blanco explicará hoy en el Congreso de dónde piensa recortar hasta totalizar esos 6.000 millones. La maldición que ha acompañado al proyecto en toda su historia ha sido, a la postre, su salvación, puesto que es precisamente su estado embrionario y su escaso volumen de facturación en estos dos años lo que ha permitido no reprogramar el calendario de trabajos. Otra cosa será si el recorte se alarga en el tiempo y afecta a años posteriores.

En marzo la unión temporal de empresas (UTE) entre Dragados, Acciona, Comsa y Acsa ganó las obras de construcción de la caja del edificio de la estación por 366 millones de euros, mientras que los accesos se adjudicaron a Rubau, Copisa, FCC y Ferrovial Agromán por 222 millones. En total, 589 millones.

Quedan aún por adjudicar –tampoco corre prisa inmediata– la arquitectura interior y las instalaciones del edificio. No es imaginable que, llegado el momento, se deje de poner en servicio la instalación porque se ha preferido demorar la realización de los acabados.

TOPANDO CON LA CRISIS / Es esta la segunda ocasión en que la construcción de la estación topa con la crisis. Con esta misma crisis. La primera fue hace un año cuando la caída de los precios del mercado inmobiliario puso en peligro la financiación de la instalación. Porque esta es la otra parte. Una vez finalizada la caja y sobre ella se levantará un centro de oficinas que debe sufragar parte de las obras de la estación en sí. No hay, evidentemente y tomando en cuenta la situación económica actual, ningún tipo de calendario fijado para ello.

A pesar de que la estación no estará finalizada hasta, como mínimo, el 2016, los trenes de alta velocidad con destino u origen en Francia ya pasarán por ella a partir del 2012, eso sí, sin detenerse. Será necesario esperar al 2014 para poderse bajar en Sagrera, aunque tenga que ser entre andamios y charcos, algo parecido a lo que ya sucedió con la construcción de la moderna estación de Sants en la década de los 70.

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