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Fase decisiva de una gran iniciativa urbanística

Gràcia inicia la sutura de la cicatriz de Vallcarca

El distrito inicia el ajardinamiento y la ampliación del lado Besòs de la avenida

XABIER BARRENA
BARCELONA

La reforma de la avenida de Vallcarca empezó el lunes una fase decisiva. Todos aquellos que ahora anden insatisfechos porque creen que el eje parece propio de Beirut en los años 80 verán en marzo del 2011 un cambio significativo, algo que les dirá que las obras van en serio. La verdad es que van en serio desde hace ya un par de años aunque, simplemente, se hayan hecho esos trabajos que acostumbran a lucir poco, es decir, toda la tramitación urbanística y expropiaciones varias. Anteayer empezaron las obras de ajardinamiento del lado Besòs de la avenida entre las calles de Maignon, en la plaza de Lesseps, y de la Farigola. Se ganará espacio para los peatones en forma de paseo arbolado. El coste es de poco más de cuatro millones de euros.

El área sobre la que se actúa es de 8.559,47 metros cuadrados y servirá para, además, dotar de nuevos servicios a los inmuebles aledaños, también a los edificios de protección oficial ahí situados. Así, se conectará la recogida neumática de basuras a la central de Lesseps y para ello se prevé instalar 10 puntos con tres bocas de vertido. Además, se mejorarán las conexiones de las redes de agua, luz y teléfono.

ACERAS MUCHO MÁS ANCHAS // Las aceras, cuyo pavimento será renovado, pasarán de los dos o dos metros y medio actuales a los cinco y medio, es decir, más del doble. La ampliación del paseo supondrá la pérdida de un carril de aparcamiento. Para dar servicio a la carga y descarga se habilitarán nuevos puntos de aparcamiento en Farigola y en la propia Vallcarca, pero en el lado Llobregat.

No hay que olvidar, además, que en el propio eje, cuando toma el nombre de Esteve Terrades, se están construyendo dos aparcamientos públicos. Así pues, Vallcarca tendrá dos carriles de subida y dos de bajada, manteniendo el doble sentido. La avenida es una de las pocas vías barcelonesas que se apoyan en este modelo de movilidad. En cuanto a los árboles, los ejemplares actuales, que se encuentran demasiado cerca de las fachadas, serán trasplantados a una distancia ideal.

Con este proyecto, el distrito consigue mostrar un gran avance en pocos meses, lo que repercutirá en la imagen global del proyecto. Un plan que actúa sobre 35.000 metros cuadrados y que incluye la expropiación y derribo de las construcciones que se encuentran en el lado Besòs. De hecho, solo falta una de ellas.

ADIÓS A LA CASITA BLANCA EN EL 2013 // Bajo el viaducto, más allá de de los taludes ajardinados y la zona de parque, el distrito prevé levantar tres bloques donde se reubicará a los vecinos desalojados de la última fase, todavía por iniciar.

Una vez construidos estos, se acometerá la expropiación y posterior conversión en paseo ajardinado de la parte baja de la avenida, desde Lesseps hasta la calle de Agramunt. Entre estas parcelas se halla el histórico meublé La Casita Blanca, que puede desaparecer en el 2013.

El distrito prevé iniciar las obras de los bloques de viviendas donde recolocar a los que deberán dejar sus casas en esa zona aledaña a Lesseps en el primer semestre del 2011. Las obras duraran 24 meses, es decir finalizarán, en el mejor de los casos, a mediados del 2013.

LA FASE FINAL / Para ganar tiempo, en este tipo de planificaciones urbanísticas cuando falta un año para acabar los bloques se acostumbran a empezar los trámites de las expropiaciones. Con los desalojos y demás, el inicio de obras de ajardinamiento del paseo podría darse en el 2014. Será entonces, ya sí, el final de la antigua cicatriz, abierta desde 1975.