In situ, por josep-maria ureta

La ideología de la energía

ESTRATEGIA. La energía como recurso básico para dominar el mundo es cosa sabida. Lo confirma la experiencia del directivo de Gas Natural Antoni Flos.

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JOSEP-MARIA ureta

Cosas de economistas. Su tertulia del segundo lunes de cada mes, en el Ateneu Barcelonès, no fue bien coordinada a la hora y sala convocadas. Desconcierto hasta queMiquel Àngel Barràbiaaplicó la receta básica del colectivo economista: «Hay que gestionar el conflicto». Y acabaron en el restaurante ATN, en el mismo edificio. Escaleras abajo, se cruzaron con otros tertulianos habituales de la casa, mejor organizados, que están por el federalismo político:Jordi Mercader, Ferran Mascarell, Xavier Roig, Mar Jiménez e Irene Boada,entre otros.

Los economistas tenían un invitado de los que saben mucho y apenas se prodigan,Antoni Flos Bassols. Ahora ejerce como uno de los responsables de las relaciones internacionales de Gas Natural, aunque el organigrama de la multinacional lo disimula con la expresión de que es director deCorporate International Affairs. Que no es precisamente un cualquiera lo advirtió quien impulsa estos encuentros,Josep Maria Carreras,en la presentación deFlos. Raso y corto: ocupó los máximos cargos de responsabilidad cuandoNarcís Serray Julián García Vargasfueron ministros de Defensa. Ahí aprendió que la estrategia de defensa global pasaba siempre por los intereses de las grandes potencias en asegurarse la energía. Ya se sabía, claro, pero explicado con tanta facilidad por quien lo ha visto y vivido es poco frecuente.

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Voluntariamente,Flos limitó su charla a hablar de dos supuestos: «Actuaciones que implican guerra, como la invasión de Irak», en la que la responsabilidad de EEUU es total, y «las tensiones que se provocan en el mundo porque hay intereses energéticos». Ahí aparecen países africanos, Sudán y Nigeria. Y también el Caspio y los países limítrofes con Afganistán.

En el coloquio,Joan Salaspidió confirmación sobre el papel de China en las inversiones estratégicas en África.Floslo confirmó y más: «Son más listos, hacen infraestructuras a cambio». AJoan Ramonle preocupaba el papel secundario de Europa como importadora, a lo que el directivo de Gas Natural respondió con la explicación pormenorizada de que la UE recela de la experiencia española del transporte del gas licuado por barco: «Siguen anclados en los gasoductos desde Rusia».Esteve Orovalpidió un diagnóstico de futuro sobre el uso de distintas energías.Flos optó por la diplomacia –estaba ronco «por culpa de los aeropuertos»– y defendió el suministro mixto entre renovables, nucleares y los fósiles menos contaminantes (el gas, claro). La presidenta de Òmnium,Muriel Casals, contertulia, susurró: «Coincidimos en la carrera y ya entonces hablaba claro».