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Aniversario del fiasco eléctrico // La situación de la red

Barcelona dará el 'alta' definitiva al gran apagón dentro de un mes

El transformador móvil situado ante la planta de Maragall seguirá hasta entonces por prevención

Las mejoras realizadas tras el siniestro evitarán que un fallo similar corte la luz más de dos horas

ROSA MARI SANZ
BARCELONA

La red eléctrica barcelonesa está preparada para que un hipotético nuevo fallo similar al que ocurrió hace un año afectara ahora un máximo de dos horas a los usuarios, o, incluso, pasara desapercibido. No obstante, toda prevención es poca, y más en esta época de alto consumo energético por el uso de los aires acondicionados, por lo que no será hasta dentro de un mes cuando se pueda decir sin la boca pequeña que la subestación de Maragall, que ardió el pasado 23 de julio, ha recuperado la normalidad absoluta. Porque hasta entonces Endesa mantendrá ante las instalaciones, de manera preventiva, el transformador que conectó a través de una variante la planta del Guinardó con la de Badalona hasta hace solo dos semanas, cuando se llevó a cabo la conexión a través de la nueva subestación de Sagrera.

"A mediados de agosto la subestación de Maragall recuperará por fuera la normalidad que aún no tiene, aunque ya se encuentra a pleno rendimiento", aseguró el viernes a EL PERIÓDICO el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona, Ramon García-Bragado, para quien hay un antes y un después del gran incidente sin precedentes que dejó a más de 320.000 usuarios sin luz, con el consiguiente caos en los servicios de la ciudad.

'INVERSIONES DEFENSIVAS'

Principalmente, explicó, porque ha servido para reflexionar: "Hasta ahora la ejecución de la red era muy pragmática y se centraba en diseñar cómo había de ser para que no fallara. Ahora ha surgido un nuevo concepto, el de las inversiones defensivas, para evitar las consecuencias de una avería como aquella".

Y este refuerzo, llevado a cabo durante este último año de obras, es lo que evitaría un incidente de tales dimensiones, ya que los trabajos llevados a cabo han aumentado la interconexión, con lo cual reducen el tiempo sin suministro en casos de incidencias. Pero no es para lanzar las campanas al vuelo, ya que en opinión del concejal todavía queda mucho por hacer en la red barcelonesa, como terminar las otras subestaciones eléctricas, algunas de las cuales ya están en construcción y otras únicamente previstas.

No obstante, García-Bragado destaca en positivo el mallado de la red de media tensión llevado a cabo por Endesa, pese a que el consistorio quiere que este sistema sea por ley y no consecuencia de una buena voluntad de la compañía distribuidora. Así, Barcelona ha ganado desde el siniestro 95 kilómetros de cable que se han tendido entre diferentes instalaciones eléctricas de la ciudad. Y también ha visto reforzada la subestación de Maragall, con una nueva conexión de alta tensión, la que la une a la planta de Vilanova (cerca de Arc de Triomf), que se suma a la de Urgell y la de Badalona.

Entre las asignaturas pendientes está el continuar el ritmo inversor de la red, como pide a las eléctricas el consistorio. Una reclamación que también hace el Col.legi d'Eginyers Tècnics Industrials de Barcelona, que aprueba el actual estado de la red un año después del incidente.