ACUERDO ENTRE ADMINISTRACIONES PARA IMPULSAR LAS INFRAESTRUCTURAS FERROVIARIAS DE BARCELONA

La construcción de la estación de la Sagrera empezará en el 2009

Fomento aprobará el proyecto en julio, la obra se licitará en otoño y se prevé acabarla en el 2012

El teniente de alcalde de Urbanismo compara la operación con la apertura de las rondas en 1992

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ALBERT OLLÉS / XABIER BARRENA
BARCELONA

La nueva estación central de Barcelona en la Sagrera será una realidad en el 2012. Al menos esas son las previsiones que hizo públicas ayer el ayuntamiento, después de que EL PERIÓDICO avanzara el desbloqueo de la negociación entre el gobierno municipal y Fomento que ha permitido llegar a un acuerdo sobre el proyecto definitivo de la caja subterránea de la estación. Un acuerdo, que como informó ayer este diario, da vía libre a la ejecución de la obra bajo un calendario que marcará el gestor de infraestructuras ferroviarias del ministerio, Adif, y que, según explicó el teniente de alcalde de Urbanismo, Ramon García-Bragado, tendrá su pró-

xima fecha señalada en julio, con la aprobación ejecutiva del proyecto.

El siguiente paso de la tramitación se vivirá tras las vacaciones de verano, cuando se licitarán los trabajos de cara a su posterior adjudicación. Si todo sigue el curso previsto, las obras empezarían en el 2009, con un plazo de ejecución de dos años y medio. El 2012 es también el momento previsto, tras el retraso de tres años asumido en junio del 2007 por Fomento, para que el AVE llegue de Barcelona a la frontera francesa.

NADAR Y GUARDAR LA ROPA

Como ya se indicó el año pasado, y teniendo en cuenta el historial de las obras de la alta velocidad, el concejal socialista quiso nadar y guardar la ropa y recordó que si las obras de la estación no estuviesen todavía concluidas, los trenes pasarían de largo por la Sagrera hacia Francia, sin pararse.

"De momento ya tenemos la concreción geométrica y funcional de la estación", celebró García-Bragado. El proyecto, que tiene un coste de 457 millones de euros tras las últimas modificaciones y supondrá la construcción de 300.000 metros cuadrados de techo, está ahora en manos de la sociedad Barcelona Sagrera Alta Velocidad. La empresa, formada por el Gobierno central (50%), la Generalitat (25%) y el ayuntamiento (25%), está ultimando los detalles antes de la aprobación del plan en el consejo de administración de Adif y la autorización de la inversión por parte del Consejo de Ministros.

El teniente de alcalde destacó de la nueva estación su estructura "muy novedosa", con dos niveles de vías, andenes y vestíbulos. En el primero estarán los del AVE, con andenes especialmente largos para albergar convoyes dobles de hasta 400 metros de longitud. En el segundo, debajo de los de la alta velocidad, estarán las instalaciones de Cercanías --con andenes más cortos-- conectadas con las paradas de las líneas L-4 y L-9. La entrada principal a la zona del AVE estará en el lado montaña (Sant Andreu), a través de la calle de Josep Soldevila; y la de Cercanías en el lado opuesto, el de mar, frente a la ronda y el parque de Sant Martí.

El máximo responsable municipal de Urbanismo no dudó en comparar la magnitud de la operación y su impacto con la que supuso la construcción de las rondas en 1992. "La Sagrera duplicará las facilidades para usar el transporte público y sumará cerca de 95 millones de viajeros al año", dijo, con especial atención a los habitantes del norte de Barcelona y municipios vecinos como Badalona, Santa Coloma, Sant Adrià y Montcada i Reixac.

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NUEVA CENTRALIDAD

El alcalde Hereu coincidió en este punto y defendió la "nueva centralidad" de la Sagrera y su entorno. Tal y como también explicó ayer este diario, García-Bragado recordó que hasta que no esté finalizada la caja de la terminal no se construirá la parte superior, en superficie, donde están previstos 180.000 metros cuadrados de techo para hoteles, oficinas y comercios. Ambas administraciones no han cerrado aún la planificación de esta parte y estudian aplazar el inicio de las obras por la actual coyuntura económica desfavorable. Los beneficios de edificabilidad que se obtengan aquí ayudarán a Fomento a financiar las obras de la estación.