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ÉXITO DE UNA DE LAS COMPETICIONES MÁS POPULARES

La Cursa Bombers persigue una fórmula para seguir creciendo

La prueba se celebrará mañana con la inscripción limitada a 15.000 participantes

Los organizadores no quieren que el auge vaya en detrimento de la calidad

JOAN CARLES ARMENGOL
BARCELONA

Morir de éxito no es una posibilidad que los organizadores de la Cursa Bombers contemplen. Pero el gran auge que ha tenido la carrera barcelonesa, una de las más populares a pesar de su juventud --mañana cumple 10 años--, obligarán a la firma Nike y al Ayuntamiento de Barcelona, socios en la organización, a buscar soluciones para dar respuesta a la cada vez mayor demanda de participantes.

La carrera de mañana sobre 10 kilómetros, con salida y llegada en la avenida Marquès d'Argentera, justo delante de la estación de França, tuvo que cerrar la inscripción 10 días antes de su celebración porque ya se había alcanzado la cifra de 15.000 atletas. Ese es el tope que los propios convocantes impusieron para garantizar el nivel de calidad con que quieren servir a los participantes, que han doblado su número en apenas tres años (ver gráfico adjunto). "Queremos seguir creciendo, pero no hacerlo a costa de no poder seguir ofreciendo la misma calidad", asegura Albert Baronet, director de márketing y deportes de Nike.

PEQUEÑOS RETOQUES

De momento, para la carrera de mañana se ha retocado ligeramente el recorrido para hacer coincidir los puntos de salida y llegada en una avenida más amplia que el paseo de Picasso, lugar donde acababa antes. Los corredores tendrán un amplio avituallamiento en el kilómetro 5, en la Gran Via --prácticamente entre Urgell y Aribau--, y cronometraje cada kilómetro. Además, se evitarán cruces o esquinas peligrosas, todo ello sin que el recorrido se resienta en su rapidez: hace dos años, el keniano Peter Kamais (que será otra vez favorito) logró con 27.29 minutos la mejor marca mundial del año en una prueba en ruta de 10 kilómetros.

Buscar calles más anchas (o con más carriles disponibles), buscar otras zonas o ampliar el horario de llegada son algunas de las ideas que se barajan para no morir de éxito.