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Rigola fotografió el pulso de la ciudad donde transcurre la adaptación de la novela de Bolaño

Las imágenes se muestran en el Teatre Lliure, que acogerá la obra el día 8, después de presentarse hoy en el Temporada Alta

GEMMA TRAMULLAS / BARCELONA

El mismo día que Àlex Rigola llegó a Ciudad Juárez, enterraban al fiscal general, abatido el día antes por un grupo criminal. El sustituto del fiscal estaba literalmente en camino, pero nunca llegó a ejercer en su jurisdicción. Lo balacearon antes de poner el pie en la ciudad. Esta era la escena que se encontró Rigola hace un año, cuando viajó a México para documentarse para el montaje de 2666, adaptación de la novela homónima de Roberto Bolaño. Durante una semana, de siete de la mañana a diez de la noche, el director fotografió el pulso de la ciudad fronteriza. Cinco de estas imágenes se enlazan aquí con cada una de las cinco partes de la monumental pieza teatral que hoy se presenta en el festival Temporada Alta de Girona.

"El paso fronterizo de Santa Teresa, en Ciudad Juárez, es seguramente la única frontera por la que se puede cruzar andando desde el tercer mundo hasta el primero --explica a Álex Rigola--. Algunas mujeres pagan con su cuerpo por cruzar y en el desierto se pueden ver colgadas sus bragas en los arbustos, como una reliquia. La inmigración, las maquilas y los cárteles de drogas hacen que la vida tenga muy poco valor, y de ahí la impunidad para violar y matar".

400

asesinadas

En el vestíbulo del Teatre Lliure, donde 2666 se presentará el día 8, se expone una selección de estas fotos. Solo tras asistir a las cinco horas de representación de los dramáticos avatares de sus personajes, se puede reconocer todo el valor que encierran estas imágenes. Paisajes desérticos que son testigos mudos de los asesinatos de 400 mujeres y la desaparición de más de 2.000, adolescentes con uniforme camino de la escuela, el mítico club Kentucky donde se inventó la margarita y que frecuentaron Al Capone, Jim Morrison y Marilyn Monroe... Es poco probable que Rigola pueda llevar la obra a Ciudad Juárez. Allí su vida tampoco tendría valor. El periodista que le hizo de guía durante el proceso de documentación ya acumula varias amenazas de muerte.