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Pierde el móvil en Eslovenia

ALBERT Espinosa

Artículo 29.  Esta semana me he tropezado con tres estudios en torno a las pérdidas de móviles. El primero me ha fascinado. Se trata de lo siguiente: una revista ha perdido 30 móviles en 33 países. La idea era saber cuántos les devolverían y así deducir cuál es el país más honrado.

Me encantan estas propuestas, me intriga la mente que hay detrás. Uno de los resultados ha sido que la ciudad más cívica es Liubliana (Eslovenia), donde les devolvieron 29 de los 30. Y la ciudad donde es mejor no extraviar nada es Hong-Kong, donde tan solo recuperaron 13 . En Barcelona rescataron 18.

El segundo estudio procede de una firma telefónica. Resulta que el 99% de las personas que pierden el móvil, vuelven a pedir el mismo número porque les encanta. Esto me ha dejado intrigadísimo. Y no porque todo el mundo crea que su número es perfecto sino por hay un 1% que lo odia. ¿Qué número tiene? ¿Es complicado de decir, empieza por 666?  Y el resultado del tercer estudio lo cuento después de lo mejor de mi semana.

Tercer puesto: El libro World Press Photo 07, que es un resumen de las fotos más premiadas del año. Recomiendo ver solo tres por día, más te dejan noqueado.

Segundo lugar: La aparición en DVD de ShortBus, una película que hace que ames todavía más la película anterior del director, Hedwig and the Angry Inch. Sin duda, el mejor musical que he visto en mi vida.

Primera posición: Carmen, en el Condal. Ramon Oller ha vuelto a dar en el clavo. ¿Quién dice que no hay buen teatro en agosto? Si hace tres años nos regaló ese Romeo y Julieta con un impresionante Golan Yosef. Este año Susana García os fascinará con una interpretación conmovedora.

¿Ah?, y la tercera encuesta revela que al 100% de los que pierden el móvil les invade una gran tristeza y se echan la culpa. Ese número tan redondo hay que cambiarlo. A mí siempre me funciona pensar que hay épocas en que te toca ganar y otras perder.

Así que cuando pierdo pienso que eso significa que llevaba mucho tiempo ganando. Todo esto viene a cuento de que he perdido mi móvil y amo mi número, así que si lo encuentras ya sabes: ¡compórtate como un esloveno!