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Shakira muestra su poderío con cinco Grammy Latinos

La defensa de los inmigrantes centró los discursos de la gala de Nueva York

IDOYA NOAIN / NOVA YORK

De los ocho millones de historias que hay en Nueva York, una cuarta parte se cuentan en español. La ciudad donde se se siente el imparable avance del poder hispano en Estados Unidos acogió el jueves, por primera vez, la entrega de los Grammy Latinos. Hubo una reina, Shakira, que ganó cinco de los seis galardones a los que aspiraba, y dos reyes --el dúo de reaggetón neoyorquino de origen portorriqueño Calle 13--. Pero, ante todo, el Madison Square Garden --abierto por primera vez en una gala de los Grammys a público que podía comprar entradas-- se convirtió en un trono que con salsa, merengue, rancheras y pop y hasta con la presencia del alcalde, Michael Bloomberg, diciendo unas palabras en español, clamó la presencia y el poder latino en EEUU.

Shakira es, probablemente, la artista que mejor encarna lo que se conoce como el crossover, el logro de hacerse un espacio en el competitivo mercado anglosajón. Pero el jueves a la colombiana le tocó paladear el reconocimiento de su mercado natural. La Academia reconoció La tortura --que Shakira interpretó ante 12.000 personas junto a Alejandro Sanz-- como grabación y canción del año y Fijación oral Vol. 1 fue premiado como disco del año, mejor disco vocal pop femenino y por la ingeniería de grabación.

AGRADECIMIENTOS

En sus visitas al escenario --todas recogidas en la parte de la gala retransmitida íntegramente en español por la cadena hispana Univisión--, Shakira fue escalonando sus agradecimientos, y uno de los que reflejó el sentir de la noche fue el que dedicó a los inmigrantes. "Quisiera dedicar este premio a todos los latinos del mundo, especialmente a los de aquí que como yo tuvieron un sueño --dijo--. Lo único que ellos necesitan es, como dice Juan Luis Guerra, una visa para un sueño. Espero que reciban el reconocimiento del Estado y que les otorgue esa visa".

No fue el único mensaje sobre inmigrantes ni delante ni detrás del escenario. Al recoger su tercer grammy --el de mejor disco de música urbana-- los boricuas de Calle 13, reconocidos como los más destacados nuevos artistas, gritaron un "vamos a pasar por debajo de la muralla" en referencia al plan de Washington de construir un muro en la frontera. Y Fer, el líder de Maná, denunció ante la prensa el acoso a los inmigrantes sin papeles. "El terrorismo no va a acabar así. Solo acabará cuando EEUU tenga políticas internacionales más limpias", dijo. Incluso La Oreja de Van Gogh, cuyo disco Guapa recibió el Grammy de mejor disco vocal de grupo, dedicaron el premio a los trabajadores hispanos. Y Ricky Martin, que recibió de Miguel Bosé el premio a Persona del Año, acometió contra el tráfico humano.

Fueron notas de actualidad en una noche donde hubo pocas sorpresas en las 47 categorías. Julieta Venegas ganó con Limón y sal el premio al mejor disco de música alternativa; Gustavo Cerati, los de mejor disco de rock vocal y mejor canción de rock; Marisa Monte, el de disco samba; Mercedes Sosa, el de folk, y entre Bebo Valdés y Diego el Cigala sumaron tres grammys (mejor disco instrumental para Bebo, mejor disco flamenco para Picasso en mis ojos y mejor vídeo musical versión larga para Blanco y negro en vivo.

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