Trono vacío

Castelldefels y Gavà, argentinos huérfanos de Messi

Aspecto del chiringuito El Chalito, en la playa de Castelldefels, el pasado jueves.

Aspecto del chiringuito El Chalito, en la playa de Castelldefels, el pasado jueves. / Jordi Cotrina

  • La colonia argentina recuerda con añoranza el paso del ídolo futbolístico por el Baix Llobregat

3
Se lee en minutos
Iván Adler

El silencio envuelve la finca de los Messi en Castelldefels. El inmueble ha quedado fuera de foco, como el rincón del restaurante El Chalito donde el futbolista daba cuenta de una buena milanesa rodeado de los suyos. Son los dos escenarios al que aún miran los argentinos de Castelldefels y Gavà, huérfanos del ídolo expulsado al paraíso de París. París, paraíso. ¿Barcelona? Este verano, un limbo. Los compatriotas del 10, tan exagerados en las formas, acentúan el sentimiento de tantos barcelonistas.

Queda lejos el ruido recientísimo del martes pasado alrededor de la casa de Lionel Messi, con aficionados celestes y periodistas entremezclados ante el inminente adiós rumbo a París. En la memoria, el vehículo que trasportó a la familia al aeropuerto. Barcelona, 'c'est fini'. El aroma de despedida perdura en la calle bajo el bochorno de la ola de calor.

Exterior de la vivienda en la que residía la familia del futbolista Leo Messi en Castelldefels, ahora vacía.

/ El Periódico

“Hace 20 años que llegué a Barcelona. Lo vimos debutar y a partir de ahí toda su trayectoria futbolística. No es una salida idónea. Se merecía una salida a lo grande. Como se le hizo a Xavi, por ejemplo”, dice Marcelo Iozzi, oriundo de Buenos Aires y vicepresidente de la Peña Roja Barcelona (entidad oficial del Club Atlético Independiente) que, como cada jueves, se prepara para disputar una pachanga en el Campo de la Trinitat Nova. Con sus compañeros de partido brama por leo, el más grande, aunque aún no se han acostumbrado a verlo con el 'bleu' del PSG.

Categoría

“La desazón de los argentinos también es muy grande. Para nosotros Barcelona es Messi. Era vox pópuli que se redujo el 50% del salario y que está el problema de LaLiga. Pero dudo mucho de que la directiva del Barça hiciera todo lo posible para retenerlo. Ahora LaLiga pasa a ser una competición de segunda clase”, sentencia Iozzi.

Aroma de orfandad en Castelldefels. El mismo que flota en el chiringuito Chalito, ’un restaurante de comida argentina-uruguaya sobre la playa, cuyo propietario sigue siendo Luis Suárez, hoy campeón liguero con el Atlético de Madrid. Messi y su esposa, Antonella Rocuzzo, se dejaban ver a menudo por el local.

Lionel Messi y su esposa, Antonella Rocuzzo, en su residencia de Castelldefels, el pasado febrero.

/ Instagram

“Primero fue una tristeza muy grande la marcha de Suárez. Y ahora la de Leo. Los dos venían mucho. Y ninguno se merecía irse de esta manera. Se va a sentir su ausencia”, dice bajito una camarera que prefiere no dar su nombre, pero no duda en mostrar el enfado con Josep Maria Bartomeu y Joan Laporta. "¿Los presidentes del Barça? Uno peor que el otro”. Se entiende. Servir a Messi con unas típicas milanesas argentinas era un privilegio, añade mientras indica el rincón donde solía sentarse el ganador de 35 títulos con el Barça con la angustia de que, por un tiempo, Lionel no ocupará en ese trono, casi un altar a partir de ahora.

“Ha sido un error gravísimo dejar ir a Messi. Laporta se tiene que ir. No cumplió con lo prometido en su campaña. No está a la altura de una de las entidades más grandes del mundo. Se dejó llevar por otros intereses y no le pudo hacer frente a Tebas. Creo que la mayoría de los argentinos sentimos algo similar”, comenta Ari Hauspi, de la peña de San Lorenzo.

Noticias relacionadas

Sergio Porrati, integrante de la Peña de Boca Juniors, se suma: “Una pena muy grande que se vaya. Nos ha representado increíblemente a todos los argentinos de Catalunya y del mundo. Es un ejemplo de deportista. Lo vamos a extrañar demasiado. La ciudad no va a ser lo mismo sin él. Tendremos que ir a visitarlo a París”.

Barcelona sin Messi, un vacío difícil de reponer.