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PLAN DE MOVILIDAD HASTA EL 2024

El AMB apuesta por más carriles VAO y buses bajo demanda para reducir la contaminación

El plan presentado recoge 102 medidas que persiguen reducir el 30% de las emisiones de NO2 y PM

El ente propone también más aparcamientos de intercambio y que los coches más contaminantes paguen más

Luis Benavides

Patinetes, bicis y un autobús de transporte público, en Barcelona.

Patinetes, bicis y un autobús de transporte público, en Barcelona. / Ricard Cugat

El Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB) ha presentado este miércoles por la tarde la hoja de ruta de la movilidad para los próximos seis años. El Plan Metropolitano de Movilidad Urbana (PMMU) recoge 102 medidas con un coste de 1.354 millones de euros, de los cuales el ente metropolitano asumirá el 27% (369,9 millones de euros). El resto lo asumirán otras administraciones en función de sus competencias. Entre las medidas destacan la creación de más carriles VAO y fomentar los autobuses bajo demanda.

El plan recoge las actuaciones prioritarias en la red ferroviaria y viaria, cuya ejecución requerirá unos 10.276 millones de euros adicionales según los cálculos del AMB. “En el plan era necesario hacer inventario de las actuaciones en las infraestructuras necesarias para que los objetivos sean viables”, ha explicado el director del área de Movilidad y Transporte del ente metropolitano, Josep Maria Bigas, quien considera que esta propuesta puede orientar futuros planes sectoriales como el ‘Pla per a Rodalies Catalunya’ y el ‘Pla Director d’Infraestructures 2021-2030’ de la Autoritat del Transport Metropolità (ATM).

Las 102 actuaciones recogidas por el plan, en la línea de los objetivos del Plan Clima y Energía 2030 también impulsado por el AMB, persiguen reducir los niveles de contaminación en el territorio y mejorar así la calidad del aire. En concreto, el PMMU prevé reducir entre un 5 y 7% las emisiones de CO2, el 30% de las emisiones de NO2 y PM, y rebajar el 50% de la población expuesta a una baja calidad del aire.

Evitar sanciones de la UE

“La Comisión Europea nos amenazó con imponernos unas sanciones por no cumplir con los niveles de contaminantes, sobre todo NO2, y medidas como la Zona de Bajas Emisiones han servido para que no nos multen”, ha explicado el presidente del Consejo de la Movilidad del AMB, Antoni Poveda, quien explica que ya se han instalado algunas cámaras destinadas a la restricción de la circulación en la Barcelona interrondas a los vehículos sin etiquetas.

Poveda también ha aprovechado su discurso para cargar contra las formaciones políticas que no apoyaron los presupuestos presentados por el Gobierno socialista de Sánchez al dejar escapar 150 millones de euros que estaban destinados a mejorar el transporte público, uno de los pilares del PMMU.

Algunas de las principales medidas para alcanzar los objetivos fijados por el PMMU son el impulso del transporte público bajo demanda, con una prueba piloto en la línea de bus E33, en Torre Baró, cuyos pasajeros activan el servicio cuando lo necesitan mediante una 'app' o una línea de teléfono gratuita; el desarrollo de más carriles bus-VAO (vehículos de alta ocupación) en los principales accesos a la ciuad de Barcelona; y multiplicar el número de aparcamientos de intercambio o ‘park&ride’ (actualmente hay tres en funcionamiento en Castelldefels, Sant Joan Despí y Sant Just, y el plan contempla crear seis más). Estos aparcamientos disuasorios se ubican fuera del centro de Barcelona y junto a estaciones de tren.

El impulso de la bici, una de las grandes apuestas del AMB, se traduce en el despliegue de la red Bicivia y de los aparcamientos seguros y la extensión de la primera bicicleta pública y eléctrica metropolitana (e-Bicibox) a más municipios, entre otras medidas. “Las medidas son realistas. Muchas de las medidas recogidas en el PMMU ya se han desarrollado y presentado en los últimos años. Hemos huido de la teorización de otros planes”, ha subrayado Bigas.

En el Consejo Metropolitano, previsto para el próximo martes, se aprobará previsiblemente este plan presentado esta tarde en el Consejo de la Movilidad y elaborado a partir de la participación de representantes de los diferentes ayuntamientos metropolitanos y expertos en movilidad. A partir de aquí, tras esta aprobación inicial, el AMB iniciará un periodo de información pública hasta el próximo 30 de septiembre. 

Triple 'peaje'

El AMB trabaja en una tarificación viaria triple: por uso, congestión y contaminación. En primer lugar, la Zona de Bajas Emisiones restringe el paso a la Barcelona interrondas a los vehículos sin etiqueta (con unas excepciones como los vehículos de personas con movilidad reducida), una medida valorada positivamente por más del 70% de la ciudadanía, según una encuesta del GESOP.

En segundo lugar, el ente defiende la conversión de los peajes de concesión que vencen en los próximos años en unas tasas para los vehículos más contaminantes, un modelo que se debería consensuar con las administraciones competentes.

Por último, el coste por aparcar en la ciudad variará en función de su etiqueta o potencial contaminador. “Si una regulación del vehículo privado no es posible alcanzar los niveles que marca Europa. Solo mejorando el transporte público no lo conseguiremos”, ha afirmado Bigas.