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INFORME DE SOSTENIBILIDAD

La estación de aguas residuales de El Prat será una ecofactoría en el 2019

Aigües de Barcelona busca que la planta se rija por los principios de la economía circular

Beatriz Pérez

Presentación del Informe de Sostenibilitat 2017 de Aigües de Barcelona.

Presentación del Informe de Sostenibilitat 2017 de Aigües de Barcelona. / Alba Cambeiro

Aigües de Barcelona planea convertir la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de El Prat de Llobregat (Barcelona) en una ecofactoría. Sucederá a lo largo del 2019, una vez le sean concedidos todos los permisos pertinentes, tal y como ha explicado el ecólogo y presidente de la Comisión de Sostenibilidad de la compañía, Ramon Folch, este jueves en la presentación del Informe de sostenibilitat 2017.

El objetivo es que la planta se rija completamente por los principios de la economía circular y que cubra el 100% de sus necesidades energéticas con recursos propios a base de biogás, procedente de barros, y energía solar a través de placas solares con un "balance cero de dependencia energética y emisiones de CO2". Según Folch, uno de los retos de la empresa es "conseguir hacer una gestión sostenible del agua".

"Para conseguirlo debemos acabar con la sistemática extracción de agua del río Ter porque la gran mayoría acaba en el mar y este agua podría reutilizarse para actividades de carácter medioambiental -como evitar la entrada de sal en los acuíferos del Delta del Ebro-, para finalidades agrícolas -regar el Parque del Baix Llobregat- y finalidades industriales o de uso doméstico", ha explicado Folch.

El mismo también ha asegurado que, en Barcelona, "la pobreza hídrica no existe". "Y es así porque Agbar no ha hecho ni un solo corte de agua a familias que no pueden pagar las facturas por su situación económica". Folch ha resaltado que la empresa (con 150 años de trayectoria a sus espaldas y que abastece actualmente a 1,5 millones de personas de Barcelona) da cobertura a 39.128 familias que no pagan el agua porque no pueden. Esto tiene un impacto de 2,7 millones de euros al año, que asume la compañía.

Controles

Agbar realiza entre 1.000 y 1.150 controles diarios para que tenga las garantías sanitarias y la presión adecuada en todos los barrios "desde la Barceloneta a la Bonanova", ha matizado Folch, quien además ha añadido que "se ha mejorado mucho en los últimos tiempos el sabor del agua a partir de tratamientos como la ósmosis inversa", si bien ha reconocido que "todavía sabe un poco a cloro".

Preguntado por la iniciativa de tres comunidades autónomas españolas de promover campañas para el consumo de agua de boca gratis desde los bares y los restaurantes, Folch le ha dado su visto bueno y la ha considerado "importante" porque transmite seguridad sanitaria.

De hecho, ha resaltado que un metro cúbico de agua cuesta un euro -sin tasas- al consumidor, mientras que 1,5 litros de agua embotellada supone un coste de unos 0,50 céntimos, convirtiéndose en 800 veces más cara. También ha cifrado en un 2% la ingesta de agua del grifo por hogar, mientras que el 98% es para duchas, lavadoras, lavavajillas y riego de plantas, entre otros.

El presidente de la comisión de sostenibilidad también ha remarcado que se ha consolidado la estrategia de Agbar para el 2020 y se han aplicado políticas proactivas para mejorar la equidad de género (35 % mujeres directivas) y la equidad social.

El Informe de sostenibilitat 2017 presentado este jueves y realizado por la auditoría Ernest&Young recoge las acciones de la empresa relacionadas con el desarrollo sostenible, siguiendo las directrices de la Global Reporting Initiative (GRI), la única agencia que actúa a nivel mundial para certificar y rendir cuentas en relación a los protocolos de sostenibilidad.

Temas: Agbar

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