La ruina azulgrana

Haaland, otro sueño imposible: la impotencia del Barça para fichar estrellas

 Erling Braut Haaland.

Erling Braut Haaland. / AFP / INA FASSBENDER

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Marcos López
Marcos López

Periodista

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No hace tanto, el Barça era actor protagonista del mercado de fichajes. Era un club con recursos, atractivo, además, para las grandes estrellas. Ahora, en cambio, el Camp Nou acoge a un equipo que no resulta un reclamo para esos futbolistas, tipo Mbappé o Haaland, capaces de activar por sí solos el ‘círculo virtuoso’ de la reconstrucción tal si fueran Ronaldinho en el 2003.

El club está en una delicada situación económica ya que representa el 55%, según informó la propia Liga, de la deuda total del fútbol español. Los recursos no llegan (el acuerdo con Spotify no basta) y Joan Laporta, en su segunda etapa, se asoma a los jugadores galácticos, negocia con ellos, pero debe abandonar cualquier tentación porque el Barça no tiene el músculo financiero para concretar sus deseos. 

Ni Haaland, ni Adeyemi

No pudo con Haaland, que se ha ido con Guardiola, abonando una cláusula de 60 millones de euros ni tampoco con Adeyemi, el joven delantero del Salzburgo, que ha escogido el Dortmund para sucederle tras invertir 35 millones. Ni la estrella que ya es el noruego, ni el que puede ser el prometedor goleador alemán. El Barça no ha tenido acceso a ninguno, lo que obliga a Laporta a ser más creativo que nunca.

En enero, proclamó el presidente que "todo el mundo se puede ir preparando porque hemos vuelto y hemos vuelto con ganas de hacerlo muy bien para que el Barça recupere el peso específico en el mundo del fútbol que debe tener". Es más, Laporta "percibía" ya ese peso, convencido de que el club "seguía siendo una referencia" en el mercado.

El delantero noruego Haaland tras ganar la Bundesliga alemana de primera división en octubre de 2021


/ INA FASSBENDER/AFP

Pero no ha empezado aún el mercado de verano y la frustración invade a Xavi, capaz como fue en su día de viajar hasta Múnich para explicarle su proyecto deportivo a Haaland. Pero llegado el momento, el joven noruego no ha tenido dudas. Ha escogido al City por modelo deportivo (trabajar con Guardiola en el club donde jugó su padre de joven es un estímulo emocional) y, además, solvencia económica ya que dispone de la fortaleza necesaria para acometer una operación que supera los 200 millones de euros en todos sus conceptos. 

Griezmann posa con Bartomeu en su presentación como nuevo jugador del Barça (julio del 2019).

/ FCBARCELONA

El derroche tras Neymar

El Barça quería a Haaland. Pero no podía pagar a Haaland. ¿Por qué? Porque en los cinco últimos años ha malgastado todo el dinero que acumuló en su día. No es nada casual que en este lustro el club hiciera los tres fichajes más caros de su historia. Se fue Neymar al Paris SG y recibió 222 millones de euros, el importe de su cláusula de rescisión.

En dos años, del 2017 al 2019, el Barça hizo los tres fichajes más caros de su historia: Coutinho (120 millones de euros más 40 en variables), Griezmann (135) y Dembélé (105 más 40). Ahora no tiene dinero

En el 2017, llegó Dembélé, el único que aún sigue de ese trío de estrellas, lo que obligó al Barça a pagar 105 millones más 40 en variables. En el 2018 apareció Coutinho, el fichaje más caro de la historia del club, que desembolsó 120 más 40 en variables. Y en el 2019, se contrató a Griezmann por 135 millones, que tiene el honor de ser el segundo de ese ranking.

El brasileño está cedido en el Aston Villa, que planea quedárselo, pero ofreciendo 20 millones de euros, seis veces menos de lo que le costó al Barça. Al francés se le buscó acomodo en el Atlético en el último día del pasado mercado veraniego porque el Barça no podía asumir su elevada ficha económica.

Phillipe Coutinho.

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Ahora, tal y como le sucede en el césped (pasó de la Champions a la Europa League, donde fue eliminado en los cuartos de final por el Eintracht), viven los azulgranas, instalados en el segundo nivel del fútbol europeo. Asiste el Barça como espectador pasivo al trasiego de las estrellas.

El Madrid lleva meses trabajando la opción de Mbappé, peleando con la resistencia del Paris SG, capaz de ofrecer una fortuna al delantero para que renueve su contrato que expira este 30 de junio. El Barça ni entra en la ecuación. Con Haaland, más de lo mismo. 

Opciones muy limitadas

En enero, Laporta sostenía con energía las opciones reales de su club. "¿Haaland? Todo es posible si se hace bien y si se hace bien estoy seguro de que saldrá muy bien", comentó el dirigente. “Todos los grandes jugadores contemplan la posibilidad de venir al Barça. Que todo el mundo se vaya preparando porque hemos vuelto al mercado y seguimos siendo una referencia. Lo percibo y una prueba es el fichaje de Ferran Torres. El resurgimiento es una realidad", proclamó ambicioso Laporta.

El mismo Laporta que en marzo insinuaba que el Barça no haría la operación y luego, ya en abril, anunciaba que el delantero del Dortmund, que ya pertenece al City, no vendría al Camp Nou “porque era muy caro”. 

"¿Haaland? Ha sido imposible, imposible en estos momentos para nosotros competir a nivel económico con estas cifras"

Xavi, técnico del Barça

Pero nadie como Xavi para certificar cómo ha claudicado el Barça, limitando así las opciones de que la reconstrucción sea más rápida de lo que ya se intuye, sumergido el equipo en su tercer año de transición. Tres años y solo un título: la Copa del Rey.

Mateu Alemany y Jordi Cruyff, en el palco del Camp Nou.

/ Jordi Cotrina

"¿Haaland? Le deseo todo lo mejor. Nosotros no hemos podido competir a nivel económico", asumió frustrado el técnico. "Ha sido imposible, imposible en estos momentos para nosotros competir a nivel económico con estas cifras", añadió decepcionado certificando esa impotencia que sacude al club cuando no se ha iniciado siquiera el mercado veraniego. 

Gestión de la miseria

A Mateu Alemany y Jordi Cruyff, los ejecutivos encargados de gestionar la reconstrucción, les ha tocado gestionar desde la miseria. Los dos primeros fichajes del nuevo proyecto (el central Christensen, del Chelsea, y el mediocampista Kessié, del Milan), simbolizan esa obligada política de austeridad que practica el Barça.

Ferran Torres, en un entrenamiento de la ciudad deportiva del Barça.

/ FCBARCELONA

Ambos llegan libres, acaban sus contratos en junio, y a coste cero. Algo que ya es habitual en este primer año de la segunda etapa de Laporta, donde solo se ha producido la inversión de 55 millones de euros más 11 en variables por Ferran Torres.

Xavi saluda a Memphis tras ser sustituido en el Barça-Celta del Camp Nou.

/ Jordi Cotrina

Pero el club no puede competir, de momento, con los grandes, a la espera de que "las palancas económicas" que trabaja el presidente (venta de Barça Studios, traspaso de algún jugador importante, Frenkie de Jong encaja en esa perfil, o acuerdo con CVC) se activen antes del 30 de junio para darle a Xavi los recursos que pide.


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Siete de los ocho últimos refuerzos del Barça han llegado a coste cero o cedidos. Christensen y Kessié también vendrán con la carta de libertad

Es, por lo tanto, una ‘economía de guerra’. El técnico ha diseñado una hoja de ruta, con una profunda reestructuración de la plantilla para su segundo curso, pero no sabe si podrá hacerlo. "Tenemos un plan, pero todo depende del dinero", afirma con un profundo realismo.

"Tenemos un plan, pero todo depende del dinero"

Xavi, técnico del Barça

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Está atado el técnico al igual que el club, de pies y manos, aguardando la inyección económica necesaria para seducir a las grandes estrellas, que ni miran al Camp Nou, hipnotizados por el poder de la Premier o atraídos por el fastuoso Madrid que construye Florentino con el Bernabéu, un templo nuevo a punto de abrirse. 

A Xavi, entretanto, le toca mirar como Haaland ya es del City y Mbappé deshoja su futuro entre Madrid y PSG, pero sin pensar nunca en el Barça, un club que solo puede acudir al segundo o tercer nivel del mercado. En el verano del 2021, llegaron Memphis (libre), Eric Garcia (libre), Kun Agüero (libre) y Luuk de Jong (cedido por el Sevilla). En el invierno del 2021 aparecieron Alves (estaba sin equipo), Adama (cedido por el Wolverhampton) y Aubameyang (apartado del Arsenal por conflicto con su entrenador, Mikel Arteta). Ferran es la única excepción. Ferran (55 millones al City) es la única inversión de un club, obligado por la herencia anterior (el dinero de Neymar se malgastó de mala manera en Dembélé, Coutinho y Griezmann) a ver cómo las estrellas pasan lejos del Camp Nou.