RENDIMIENTO IRREGULAR

Frenkie de Jong aún sigue en tierra de nadie

Frenkie de Jong, en el entrenamiento del Barça en la ciudad deportiva de Sant Joan Despí.

Frenkie de Jong, en el entrenamiento del Barça en la ciudad deportiva de Sant Joan Despí. / FCBARCELONA

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Marcos López
Marcos López

Periodista

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Enfila Frenkie de Jong el ecuador de lo que había firmado como jugador del Barça. Son ya dos años y medio. Aunque su contrato, rubricado por Josep Maria Bartomeu en aquel paquete de renovaciones con Piqué, Lenglet y Ter Stegen, se amplió hasta el 2026. Y lo enfila entre dudas sobre su rendimiento, que ha sido decreciente sin tener el impacto que se imaginaba cuando el club desembolsó 75 millones de euros más 11 en variables al Ajax por él en enero del 2019. 

Se atisbaron cosas más que interesantes, especialmente en el tramo final del curso pasado cuando Koeman reformuló el equipo con el 3-5-2 que le dio la Copa y le llevó a pelear por la Liga hasta el trágico desastre con el Granada en el Camp Nou. Siete goles y ocho asistencias certifican que fueron sus mejores días de azulgrana.

La titularidad del neerlandés se ve amenazada ahora por la vuelta de Pedri y la eclosión de Gavi


Ahora, en cambio, se continúa divisando la figura de un centrocampista apagado. A veces hasta se le ve triste en el campo. Sin el atrevimiento y desparpajo que cautivó a los grandes de Europa. Guardiola se lo quiso llevar al City. Pero no tuvo éxito. Tampoco el Paris SG peleó por el joven que asombró en el Ajax de Ten Hag convertido, junto a De Ligt, en los faros de la nueva revolución oranje.

Frenkie en el partido ante el Mallorca

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Frenkie escogió venir al Camp Nou, atraído como estaba por la huella neerlandesa tejida a lo largo de las últimas décadas, escuchando el consejo definitivo de Ronald Koeman, que era entonces su seleccionador. Luego, fue su entrenador en el Barça. De Ligt apostó por irse a Italia, patria de centrales de tronío. Pero ni uno ni otro han exhibido el rendimiento en Barcelona y Turín que les hizo ser joyas de futuro y, por supuesto, de presente inmediato.

Sin química

A Frenkie se le continúa esperando, como si no terminara de establecer una química completa con Busquets, el guardián de las esencias en el centro del campo, el único superviviente de aquel trío irrrepetible formado con Xavi e Iniesta. 

Tenía que ser un jugador estructural, pero no termina de imponer su personalidad y jerarquía

No terminan de conectar y ahora, además, la competencia ha aumentado de forma notable. Pedri ya está de vuelta. Y la influencia del joven canario en el clásico de la Supercopa, donde el exjugador del Ajax fue sustituido en el descanso, fue inmediata, lo que se convierte, por lo tanto, en una amenaza porque hay recursos, y de sobra, en la sala de máquinas.

 Pedri, Busquets, Nico, Gavi y quedando Riqui Puig como último recurso, según ha dejado claro Xavi. A Frenkie solo se le vio en la jugada del 1-1 cuando irrumpió en el área de Courtois cabeceando hacia atrás para que Dembélé sirviera el centro que se convirtió en una asistencia para Luuk de Jong gracias al defectuoso despeje de Militao.

Poco, demasiado poco para alguien que debe ser un futbolista estructural en la regeneración deportiva del Barça. Uno de esos jugadores de clase media que deberían marcan diferenciar. 

Dos asistencias y un gol

Por una razón u otra, no termina Frenkie de hallar su sitio en ese ecosistema táctico que habita en el Barça, radicalmente distinto al que emplean los Países Bajos. No se ve a ese De Jong deslumbrante, incluso hipnotizante cuando quebraba rivales con esa elegante conducción al tiempo que iba quemando metros con autoridad.

No se puede, ni tampoco se debe medir su importancia por las estadísticas que ha firmado en este curso, el tercero como azulgrana. Nunca fue un centrocampista con excesivo gol. Pero solo lleva un tanto, el que marcó al Villarreal (27 de noviembre), en casi cinco meses de competición. 

Frenkie de Jong encara a Ter Stegen en un partidillo.

/ FCB

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El problema es que solo ha regalado dos asistencias y quedan excesivamente lejanas en el calendario. Ambas en agosto, ambas en el Camp Nou. Dio el centro para que Braithwaite marcara el primero de sus dos goles a la Real Sociedad (15 de agosto) y conectó con Memphis para que este anotara ante el Getafe (29 de agosto).

Xavi necesita recuperar esa versión perdida de Frenkie. De ahí que lo hiciera titular en el clásico de Riad, aunque luego lo quitó. En Bilbao se sabrá el jueves si aún es un pilar o ha sido superado ya por los jóvenes.