XAVI, "DEL ORGULLO AL ENFADO"

¿Qué le falta todavía al Barça?

Xavi consuela a Memphis tras la eliminación del Barça de la Supercopa de España ante el Madrid.

Xavi consuela a Memphis tras la eliminación del Barça de la Supercopa de España ante el Madrid. / FCBARCELONA

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Marcos López
Marcos López

Periodista

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Sin complejos quedó el Barça en Riad, según dijo orgulloso Xavi. Pero también se quedó sin Supercopa, el primer título del que se despide en esta temporada tras caer eliminado previamente en la Champions, y con errores, groseros errores que retrasan y dificultan la reconstrucción del nuevo proyecto.

Transita el técnico entre el "orgullo, la rabia y el enfado", sintiendo, eso sí, que está "en el buen camino", aunque asumiendo que quedan muchas y serias curvas para alcanzar la cima.

Vive el Barça entre la contradicción del "hemos vuelto", pregonado por Laporta rozando incluso un mensaje propagandístico, al "estamos volviendo", que defiende Xavi, obligado a corregir sobre la marcha problemas estructurales, sobre todo en el entramado defensivo, que no solo atañen a la zaga.

Alba, Ansu Fati y Araujo, tras la eliminación del Barça en el clásico de la Supercopa en Riad.

/ FCBARCELONA

Problemas que resultan la mar de normales en un equipo balbuceante, a quien la triple llegada de Ansu Fati, dueño del gran tesoro del gol, Pedri, el criterio y la inteligencia, y Ferran Torres, talento y muy versátil para fortalecer el ataque, le supone abrir un paisaje totalmente nuevo al Barcelona. 

Viejos males

Hay un equipo, plano, ofuscado y hasta gris, sin ellos. Y otro, sonriente, atrevido y con desparpajo, con esa pandilla de jóvenes dispuestos a liderar el cambio. Pero al Barça de Xavi, como reconoce el propio Xavi, le faltan muchas cosas.

Los jugadores del Madrid felicitan a Benzema tras marcar el 1-2 al Barça en la Supercopa de España.

/ @realmadrid

Está más cerca del Madrid que antes. Aunque sigue igual de lejos, perdida la Supercopa y a 17 puntos como lo tiene en la Liga. Los males están diagnosticados desde hace tiempo. En Riad, pese a la excelente respuesta anímica y futbolística al 0-1 de Vinicius y al 1-2 de Benzema, volvieron a reproducirse, lo que causó el enojo del técnico.

Xavi ensalza la "valentía" de su Barça, pero lamenta la falta de inteligencia táctica para manejar el clásico

Comprensivo como es porque el equipo emite señales de que ha iniciado el camino de regreso, sin saber aún cuánto tiempo tardará en alcanzar el objetivo final, pero crítico consigo mismo y con la obra que está levantando en el Barça porque su extrema fragilidad le condena, especialmente ante rivales de gran nivel.

Xavi da instrucciones en la semifinal de la Supercopa de España contra el Madrid en Riad.

/ FCBARCELONA

Y siguiendo ese mensaje de autoexigencia máxima que se marcó nada más llegar al Camp Nou hace dos meses ("en el Barça no se puede permitir empatar ni perder", dijo como declaración de intenciones), no existe derrota dulce. Menos aún en un clásico. Tuvo la valentía necesaria para mirar a los ojos "del equipo más en forma de España", como calificó el técnico al Madrid.

 "Me voy triste y enfadado", admitió antes de volver a casa calificándolo de "un punto de inflexión en el juego y en las sensaciones, pero no en el resultado". Un punto de inflexión que no oculta, sin embargo, las deficiencias tácticas que estrangulan el crecimiento del Barça.

"No saber parar contras"

 "Son errores nuestros", afirmó Xavi antes de comenzar a enumerarlos. "No hemos sabido parar contras, lo habíamos trabajado, lo habíamos hablado incluso. No podemos perder balones en zonas que no se pueden perder. Tenemos que ser más responsables con el balón, sobre todo la gente de arriba", reveló.

Vinicius corre para felicitar a Benzema después de marcar el 1-2 para el Madrid ante el Barça.

/ @realmadrid

No dio nombres, pero la pérdida de Dembélé en el origen del 2-3 definitivo de Fede Valverde queda como ejemplo de lo que no se debe hacer, por mucho que ocurriera en la otra punta del campo pero dejó desordenado de mala manera al Barça.

"Me voy triste y enfadado. Es un punto de inflexión en el juego y en las sensaciones, pero no en el resultado"

Xavi, técnico del Barça

Cada gol del Madrid era una puñalada para Xavi, dolido por "la falta de experiencia" de sus jugadores, además de exigirles "un poco más de paciencia". El 0-1 llegó tras un despiste grave de Busquets. En seis segundos, Benzema, que le robó la pelota al capitán, conectó primero con Modric y luego con Vinicius. El 1-2 fue el más elaborado.

Luuk de Jong festeja su gol, que era el 1-1 contra el Madrid en la semifinal de la Supercopa de España.

/ FCBARCELONA

Necesitó 45 segundos de paciente construcción blanca para desnudar a Alves y Alba, donde de nada le sirvieron al Barça las dos paradas de Ter Stegen ni tener a siete jugadores en el área, ocho cuando Dembélé se percató de que Carvajal estaba solo. Pero ni con cuatro defensas azulgranas en el área pequeña, cinco con el meta alemán, nadie se percató de la sencilla rendija por donde se coló Benzema. Y en el gol que eliminó al Barça de la Supercopa, más de lo mismo. 

Cuatro contra dos

Pierde Ousmane la pelota en el flanco izquierdo del área madridista y en tan solo 15 segundos, con Jordi Alba saltando mal a la presión, al igual que después Nico, se retrató un contragolpe tan fácil como dañino para la vista. "Nos falta más responsabilidad con el balón", denunció Xavi. Cuatro jugadores del Madrid contra dos del Barça. Y eso que horas antes del clásico él pidió extrema atención a las vigilancias defensivas. Petición en vano.

"No podemos perder balones en zonas que no se pueden perder. Tenemos que ser más responsables con el balón, sobre todo la gente de arriba"

Xavi, técnico del Barça

Elogió el técnico "la valentía y la responsabilidad para sacarse los complejos, a pesar de la derrota", pero consciente de que debe remediar lo antes posible esos desajustes, que resultaron fatales ante un experto y especulativo Madrid, que ganó como se sabía que podía ganar: goles de Vinicius y Benzema, con el contragolpe por bandera. 

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El Barça jugó, según Xavi, "sin miedo a partir de los 25 minutos", tras el primer gol blanco, y también sin red porque regaló al Madrid su paisaje preferido. Valiente estuvo el técnico con el 3-4-3, que no halló premio por la falta de puntería. Así viaja el Barça "por el buen camino", asumiendo que Ansu, Pedri y Ferran ejercerán ahora de aceleradores para impulsar con éxito el verdadero cambio.