ANÁLISIS TÁCTICO

Las claves tácticas del Barça-Espanyol: Xavi rescata los extremos, pero el Barça sufre como siempre

Xavi charla con Piqué y Busquets durante el derbi con el Espanyol en el Camp Nou.

Xavi charla con Piqué y Busquets durante el derbi con el Espanyol en el Camp Nou. / Jordi Cotrina

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Marcos López
Marcos López

Periodista

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El Barça de los extremos. Xavi ancló a Ilias en la cal de la banda derecha mientras situó a Gavi en la otra punta. En la izquierda. Vivió en campo contrario, gobernando la posesión de la primera mitad con un aplastante 70%. El orden se veía claramente guiado por un 4-3-3 asimétrico. Pero esos apuntes que llenaba de ilusión al Camp Nou, coincidiendo luego con la entrada de Abde, otro atrevido extremo, se vinieron abajo en la media hora final, sobreviviendo gracias a la falta de acierto del Espanyol.

Ilias inicia una jugada de ataque ante el Espanyol en el Camp Nou.

/ Jordi Cotrina

1.- Ampliando el campo

El Camp Nou ya es inmenso. Pero con la propuesta táctica de Xavi se le hacía mucho más grande al Espanyol, parapetado en una línea de cinco, obligado a defender tan cerca de Diego López que se producía un atasco en el área perica. El ritmo del Barça era alto. A veces, hasta atropellado, pero la pelota viajaba con velocidad (a uno o dos toques) intentando ampliar el territorio de juego con los extremos (Ilias y Gavi) estirando al máximo.

Pero toda esa energía inicial, iba a toda pastilla el Barça de Xavi, se apagaba cuando tenía que enfocar la portería del Espanyol. Y eso que firmó la primera parte con más remates de toda la temporada. Hasta 11 tiros. Y cuatro de ellos a puerta, topándose siempre con la figura de Diego López. Movió bien la pelota, tuvo dinamismo, ocupó los espacios con intención, pero todos esos síntomas de mejora quebraban en la orilla perica.

Jordi Cotrina

2.- Interiores que van y vienen

Pisaron el área del Espanyol con más frecuencia que de costumbre. Y volvían luego con estricta disciplina defensiva. El papel de los interiores (Nico era el diestro; Frenkie de Jong el izquierdo) resultó fundamental en el juego azulgrana.

Xavi, además, ordenó que el balón debía salir desde atrás a través de los centrales (Piqué y Eric García) sin retrasar a Busquets. La pelota le llegaba entonces al capitán ya en el círculo central, mientras los interiores se desplegaban con dinamismo, obligados ambos a un enorme despliegue físico.

No son, ni mucho menos, el tipo de interiores (Xavi e Iniesta) que solía usar Guardiola en su Barça. Aquí tienen obligaciones y kilómetros por recorrer. Con la entrada de Riqui Puig por Busquets, todo cambió. Nico ejerció pocos segundos de medio centro porque rápidamente asumió ese rol Frenkie de Jong.

Eric García se escapa de Embarba en el derbi contra el Espanyol en el Camp Nou.

/ Jordi Cotrina

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3.- Angustiados en el área de Ter Stegen

Todos los buenos síntomas de la primera parte se extinguieron en la segunda, con el Barça perdiendo el control del partido. No tenía ni el balón, sometido por el Espanyol, astutamente más activo, más ordenado, más peligroso después de los cambios de Vicente Moreno. Terminó colocado bajo la nariz de Ter Stegen, ayudado por el palo soplando millones de culés para que ese balón no entrara. Asombrada la defensa azulgrana por otro cabezazo, el de Dimata, que se marchó fuera denunciando la tremenda debilidad, tanto táctica como anímica. Da igual que sea Xavi el técnico. O Koeman. El Barça agradeció la caridad perica.