CAMP NOU (16.15 H)

Barça-Madrid, clásico poco clásico

  • "Más presión no puedo tener, creo", argumenta Koeman, necesitado de un triunfo que le de sosiego

Ansu Fati, en el entrenamiento previo a la visita del Madrid al Camp Nou.

Ansu Fati, en el entrenamiento previo a la visita del Madrid al Camp Nou. / FCBARCELONA

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Marcos López
Marcos López

Periodista

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Un clásico poco clásico. Nada clásico. Poco clásico resulta dudar si el Camp Nou, un estadio viejo al que no acuden ya sus fieles como antes, se llenará para recibir al Madrid esta tarde, y en horario pensado y destinado al mercado asiático.

Poco clásico es ver al Barça sin Messi, algo que no sucedía desde hace más de tres lustros. Y menos clásico aún es que cuando ni se llegó a fines de octubre se ponga bajo sospecha el futuro de Koeman. "Más presión no puedo tener, creo", argumentó el técnico entre bromas y, a la vez, certezas sobre su continuidad.

"No hace falta que el presidente esté diciendo cada día o cada semana que 'sigue Koeman, que sigue Koeman…'", argumentó el neerlandés, quien recordó que las dos personas más poderosas del club "han dejado las cosas claras, pero yo también sé que todo depende de los resultados".

Memphis, en el entrenamiento previo a la visita del Madrid al Camp Nou.

/ FCBARCELONA

Es un clásico que vende más por lo que fue que por lo que es con ambos equipos en pleno proceso de reconstrucción, incapaces de competir en Europa y dominados hasta en la Liga por el Atlético de Simeone, actual dueño de la corona.

Buscando herederos

Hace más ya de tres años que Cristiano Ronaldo se marchó a la Juventus. Ahora anda marcando goles como siempre en el Manchester United. Hace apenas un par de meses que Messi, muy a su pesar, abandonó la casa del Camp Nou para volar a París donde todavía se siente un extraño. Y es normal.

No es, por mucha apresurada etiqueta periodística que tengan, un duelo aún de herederos. Ni tampoco para que Benzema, la actual estrella del campeonato, sea postulado como gran candidato al Balón de Oro, sin valorar que su Madrid, el Madrid de Karim, no ganó nada la pasada temporada. Nada es nada. El Barça aún de Messi se llevó, al menos, una Copa del Rey. Poca cosa para un Barça que ahora vive en la miseria.

A Koeman se le acaba el tiempo si no endereza el nivel del Barça y Ancelotti aún no dio con la tecla para hacer sólido el Madrid

Es todo tan nuevo y, a la vez, tan distinto que Ansu Fati (18 años, coste cero) y Vinicius (18, 45 millones pagó el Madrid al Flamengo en el 2018), son convertidos en herederos de Messi y Cristiano.

Tan acelerado como irreal proceso porque ni el argentino ni el portugués soportaron a esas edades la carga futbolística y emocional que pueden atosigar ahora al talento azulgrana y madridista.

Pedri y Ansu Fati, en el clásico.


/ Joan Monfort / AP

Insinúan grandes cosas Ansu y Vinicius, pero están en el inicio de sus prometedoras carreras, incapaces, por lo tanto, de llenar vacíos que son casi infinitos.

A Koeman, como bien sabe él, se le acaba el tiempo. Ha obtenido esta semana una bola extra con sus dos triunfos (Valencia y Dinamo) pero precisa tumbar al Madrid para prolongar esa tranquilidad, por muy ficticia que parezca.

Koeman, enfadado durante el Barça-Dinamo de Kiev en el Camp Nou.

/ Jordi Cotrina

Ancelotti, pese al reciente 0-5 al Shakthar, continúa sin dar con la tecla, gestionando la herencia del ‘zidanismo’, sostenido por la magia de Benzema, cuyo talento ha volado solo tras la marcha de CR7. Al técnico blanco se le ha hecho mayor el centro del campo (las piernas de Modric, Kroos y Casemiro notan, como es lógico, el paso de los años), mientras la defensa, en el año uno sin Sergio Ramos, se aguanta por la fortaleza que irradia Courtois con sus manos.

Estreno con público

En el Camp Nou, Koeman asistirá esta tarde a un hecho inusual. "Es mi primer clásico como entrenador del Barça con público", confesó apelando a la fuerza del mundo culé, que vive en contradicción, asumiendo la dura realidad de un club arruinado económicamente, donde aquel equipo que dominó en Europa (2015) se llena de polvo.

En dos veranos, ha visto salir a Suárez, Messi y Griezmann. Tiene a los niños (Ansu encarna la bandera del futuro y, a la vez, del presente, además de Pedri, que por lesión se perderá el clásico), pero con eso no basta para el día a día, instalado como anda el equipo en una cornisa peligrosa en Europa, ubicado fuera de la zona Champions en la Liga.

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Y para Koeman, que ha sobrevivido a una semana angustiosa, cruzar la frontera del clásico con una victoria le permitiría conquistar tiempo, el mayor tesoro en un club atrapado por el pasado ya que su presente no resulta nada ilusionante. "Hay que jugar sin miedo, yo no lo tengo", pregonó exigiendo valentía al Barça para que los clásicos fieles regresen al templo azulgrana.

Fortalezas y debilidades del Barça

1.- La banda izquierda. Jordi Alba se ha recuperado a tiempo para jugar en el costado izquierdo y asociarse así con Memphis convirtiéndose en uno de los focos de mayor peligro azulgrana.


2.- ‘Amenaza Ansu’. Es el jugador más venenoso, como ya demostró en la derrota del clásico del curso pasado (1-3)cuando marcó un gol siendo el ‘falso 9’.


3.- Sin eficacia. La falta de contundencia que ha mostrado en esta Liga, donde solo logró 14 tantos. Ysiete en dos partidos:cuatro a la Real Sociedad y tres al Valencia.


4.- Debilidad defensiva. El desequilibrio que lo ha hecho vulnerable atrás. Koeman pide cohesión para tapar el dañino contragolpe del Madrid.