VICTORIA FUNDAMENTAL

Laporta logra la suspensión del artículo 67

Los compromisarios confían en la junta y eliminan la presión de que tuviera que dimitir en dos años si no restituía el patrimonio neto del club

Laporta habla en la Asamblea de Compromisarios.

Laporta habla en la Asamblea de Compromisarios. / Jordi Cotrina

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Joan Domènech
Joan Domènech

Periodista

Especialista en Fútbol, Barça, Deportes.

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Joan Laporta obtuvo un gran voto de confianza de la masa social. Un balón de oxígeno que alivia la presión de tener que dimitir en dos años si no restituía el patrimonio neto positivo del Barça. La directiva también ganó la otra gran votación que condicionaba el futuro, en este caso, su futuro personal y colectivo como junta gestora de la entidad. Los compromisarios aceptaron que se deje en suspensión el artículo 67, que les hubiera obligado a cesar si no reconducían la deuda a 2 veces el EBIDTA. Actualmente, es de 8 veces el EBIDTA por la herencia que ha legado Josep Maria Bartomeu.

El resultado de la votación fue de 265 aprobaciones (78%) a la suspensión del artículo, mientras que se registraron 54 papeletas con el 'No' y 18 en blanco. Votaron 337 personas de las 351 registradas. La única votación que perdió Laporta fue la supresión de la Confederación de peñas y la eliminación del privilegio de ser compromisario vitalicio a los 30 presidentes de cada federación.

Laporta, en la asamblea de compromisarios.

/ Valentí Enrich

Aprobada la financiación del Espai Barça y la venta parcial de Barça Studios, el mayor punto de interés de la segunda parte de la Asamblea se centraba en la reforma de los estatutos del club; en concreto, del redactado de ocho artículos y de la aplicación de dos disposiciones transitorias. Una de esas disposiciones era crucial para la directiva de Laporta, tanto o más que el triunfo de su plan de remodelación de las instalaciones. Era la suspensión de la aplicación del artículo 67 por el que se obliga a la junta directiva a cesar si suma dos ejercicios consecutivos con pérdidas y cuya cuantía supere 2 veces el nivel de EBITDA.

Tan importante era que ocupó la mayor parte de la exposición conjunta de los artículos a reformar y a la intervención, además de Jaume Carrasco, el secretario de la Comisión Económica. Elena Fort repasó que ese artículo se aprobó en 2013 y su eficacia ha sido nula, ya que la gestión de Bartomeu ha dejado 481 millones de pérdidas del último ejercicio (más 97 en el penúltimo) y una deuda de 1.350 millones.

Aprobación rotunda de los compromisarios del 'Espai Barça'.

/ Jordi Cotrina

Igualdad de condiciones

La junta actual ve "inviable" ajustarse a los límites del artículo 67, ya que esa deuda traspasa 8 veces el nivel de EBITDA por más que contemple, en su presupuesto de l ejercicio 21-22 un superávit de 5 millones. "La aplicación del artículo no garantiza el control que se pretende; los que garantizan el control son las personas que llevan a cabo esa gestión", dijo, aludiendo al erial que han dejado sus antecesores.

"Esta junta tiene el derecho de poder actuar en igualdad de condiciones que cualquier junta pasada y a no ser penalizada por una gestión nefasta que no hizo ella", añadió Fort, que se comprometió a que esa suspensión sea "revisada" en cada asamblea y revocable. La directiva informó que, de lo contrario, deberían tomar decisiones "drásticas". Tan drástica como dimitir. Claro que, por el contrario, podrían evitarlo haciendo "cosas extrañas" como "operaciones para maquillar o vender patrimonio o activos deportivos de futuro y eso es lo que no podemos permitirnos".

El mensaje lo reforzó Jaume Carrasco. "Si se aplica este artículo, podría ser sancionada una junta que da beneficios por una causa no atribuible a ella", resumió, explicó que ahora mismo amenaza las virtudes por las que se debe distinguir una gestión económica: la prudencia, la calma y la preservación del patrimonio.

Joan Laporta se dirige al atril para hablar a los socios.

/ Jordi Cotrina

Los peñistas se rebelan

El otro bloque de debate se centró en el retoque de los artículos 16 y 23 que afectan a los peñistas. Cuatro presidentes de federaciones, con el argumentario preparado, aparecieron para protestar y pedir el voto negativo a esas reformulaciones. El primero va destinado a suprimir la organización de las peñas en una confederación que costó al club 3,5 millones de euros en la pasada campaña y el segundo quiere retirar la condición de compromisario garantizado a cada presidente de federación. Lograron infligir la única derrota de la tarde.

Laporta contestó a los peñistas (Elena Fort precisó el coste anual de cada temporada que ha supuesto la Confederación y el total acumulado) replicando que la pretensión es cambiar la fórmula de interlocución con las peñas para hacerla más directa, "sin intermediarios" pero incidió en el "agravio comparativo" que supone respecto a los socios que ellos tengan "más derechos".


/ Jordi Cotrina

Laporta desveló que durante al campaña electoral la confederación le conminó a firma run convenio de colaboración por diez años "para que se vea que estáis con las peñas", dijo su interlocutor, a quien no identificó con su nombre. "Ya me lo hicieron en 2015", añadió, interpretando que le ponían "una pistola en el pecho". El presidente, entonces candidato, se reservó la opción de anularlo si entendía que era perjudicial para el club.

"Que haya 30 miembros de las federaciones que sean compromisarios vitalicios es un agravio comparativo con los socios. Y que luego estos compromisarios sean vitalicios y cobren, es incongruente", dijo Laporta. "Esta junta y esta presidencia es honorífica y gratuita y encima avalamos el 15%. Me parece un agravio comparativo que no es lógico", insistió el presidente.

"Que haya 30 miembros de las federaciones que sean compromisarios vitalicios es un agravio comparativo con los socios, y que cobren, es incongruente"

Joan Laporta / Presidente del Barça

Votación perdida

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Esas 30 plazas resultaron fundamentales y decisivas para que no prosperara al voluntad de la directiva. Fue la única votación que perdió; es decir, que no obtuvo la mayoría absoluta cualificada de los 2/3. La frontera del triunfo estaba en el 'Sí' de 234 personas. Solo hubo 232 manos alzadas con la papeleta azul, mientras que se contaron 70 rojas con el 'No' y 39 en blanco. Hubo diez personas que no intervinieron en la votación.

Todas las otras votaciones secundaron las tesis de la junta de Laporta, como los nuevos redactados del código ético, la reducción del mandato a cinco años (a partir de la próxima junta) y la posibilidad de tramitar la condición de socio por vía telemática, entre otros.