47.317 espectadores

Un Camp Nou muy lejos del lleno y con muchas camisetas de Messi

  • Era el primer partido con el aforo total permitido pero solo acudieron 47.317 personas muchas de las cuales vestían la camiseta de Messi.

  • El club mantuvo las taquillas abiertas donde se podían comprar sin mucho éxito entradas desde 40 euros.

Público en las gradas del Camp Nou.

Público en las gradas del Camp Nou. / Jordi Cotrina

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Sergi López-Egea

Merodear por los exteriores del Camp Nou era como rejuvenecer unos años, casi como si no hubiese habido una pandemia a no ser que no se observaba avalancha alguna. A la gente aún le cuesta salir de casa y animarse, sobre todo cuando no ha habido mucho arte encima del césped.

Si una persona hubiese despertado de una amnesia crónica, no hubiese leído ningún diario el pasado verano y hasta no supiera que existen las redes sociales para enterarse de casi todo, creería que el Barça sigue siendo el de siempre, aquel club mágico que ganaba a casi todo el mundo… y este mundo se entregaba a la magia del futbolista que por aquel entonces llevaba el número 10 a la espalda con su nombre impreso; una eme, una e, dos eses y una i. Porque muchos seguidores que se animaron a acudir al estadio lo hicieron anclados en el pasado y la fantasía. No habían comprado las camisetas de los nuevos astros. Qué va. Iban con la de Messi y el número 10.

589 días después

Por eso, 589 días después del último partido que Messi jugó y donde marcó, ¡qué raro! con el permiso gubernamental de que todo el mundo que quisiera podía sentarse en el Camp Nou siempre que tuviera una entrada o un abono, buena parte de los aficionados siguen llevándole en el corazón, o al menos acuden con su camiseta. Y hasta lo hacían los turistas, pelos rubios y atuendo veraniego, que continúan creyendo en el Barça y a los que les habría gustado ver el campo más lleno y sobre todo corriendo a ese jugador cuya camiseta vestían.

Hasta que acabó la primera partido el Barça mantuvo las taquillas abiertas por si alguien se animaba a acudir a última hora y con el partido comenzado

Deambular por los alrededores del Camp Nou casi servía para escribir aquello de "como decíamos ayer", con la gente corriendo, sin que chocasen unos y otros porque apenas eran tantos (solo 47.317 personas acudieron, muy lejos del lleno hasta la bandera permitido por la Generalitat), si veían que quedaban pocos minutos e intuían el riesgo de perderse la audición del himno. Y con los revendedores, ¿qué hacían los revendedores? "Tíquets, tíquets", chillaban como si ofrecieran helados en la playa. "¿Cuánto cuesta la más barata?", se le preguntaba a un revendedor. "50 euros", respondía. ¿Y dónde estaba el negocio, el truco? Porque solo era necesario acercarse a las taquillas, que estaban abiertas, y preguntar. Había todas las entradas del mundo. "La más barata cuesta 40 euros y la más cara, en tribuna, 200", explicaba el empleado del Barça. "Estamos abiertos hasta la 21.45. O sea hasta que acabe la primera parte". Por si alguien llegaba tarde o sin prisas .

Sin ‘seient lliure’

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El 7 de marzo de 2020 fue el último encuentro que se jugó sin restricciones. Ya amenazaba la pandemia. Aquel día 77.035 personas vieron el triunfo del Barça frente a la Real Sociedad. 

Costará que se vuelva a llenar el campo. Anoche todavía no funcionaba el 'seient lliure' que permite comercializar una localidad de un socio cuando este no va. Y posiblemente tampoco ayudó oficializar que el acceso total era posible cuando mucha gente ya tenía otros planes para el fin de semana.