LA CRISIS ECONÓMICA AZULGRANA

¿Y si el Barça fuera una empresa?

La entidad, con una agujero patrimonial de 451 millones, se encuentra en situación de quiebra técnica

Joan Laporta durante el partido entre el FC Barcelona y el Granada CF.

Joan Laporta durante el partido entre el FC Barcelona y el Granada CF. / JORDI COTRINA (EPC)

3
Se lee en minutos
Agustí Sala
Agustí Sala

Redactor jefe de Economía

Especialista en Además de El Periódico, trabajé de 1989 a 1990 en La Economía 16, como responsable de Economía en el Diari de Barcelona, de 1989 a 1990; en la sección de Economía de TVE Catalunya de 1987 a 1989, en Antena 3 de Radio, de 1985 a 1987 y en el Diari Menorca, de 1983 a 1985 y Radio 80-Menorca. Además la licenciatura en Ciencias de la Información por la Universitat Autònoma de Barcelona (1992-1986), tengo un posgrado en dirección general (PDG) 2011-2012y un curso de Márketing Digital y Redes Sociales por la EAE Business School

Escribe desde Barcelona

ver +

La pregunta es muy directa: ¿Y si el Barça, que es más que un club, fuera una empresa, en qué situación se encontraría?. "De ser una sociedad anónima, como cualquier compañía de otro sector, un tercero podría instar el concurso de acreedores para la liquidación", asegura un exdirectivo del club. Con un agujero patrimonial de 451 millones tras unas pérdidas netas en la temporada 2020-2021 de 481 millones, no le queda más remedio que recortar gastos o aumentar los ingresos.

Y es que los ingresos, en buena parte por la crisis del coronavirus, que forzó el cierre de los estadios, fueron de 631 millones, frente a los 855 millones de la campaña anterior; mientras que los gastos se dispararon el 19%, hasta los 1.136 millones de euros, según los datos que la entidad ha facilitado a los socios antes de que se haga pública la 'due dilligence' encargada por la actual directiva el próximo día 6. Los números rojos se comieron los fondos propios lo que, en cualquier negocio es una quiebra técnica.

En todo caso, no es una empresa como otra cualquiera y cuenta, en principio, con capacidad de generar ingresos vía márketing, camisetas, etc, asegura algún directivo y empresario que estuvo vinculado a la entidad. Pero existe un problema: su prestigio se está deteriorando, lo que reduce su valor de cara a obtener financiación. Si no se ganan títulos ni existen estrellas muy mediáticas y de las que se pueda obtener rendimiento, el club pierde atractivo. Su mayor activo, que era Lionel Messi, ya no lo tiene. El astro argentino, que era deficitario en algunos ejercicios para el club y que era una de las personas físicas que más contribuía a la Hacienda española, ya "se autopagaba" gracias a la publicidad, las camisetas, etc, aseguran fuentes conocedoras de las cuentas del club.

1.000 millones en fichajes

Antes que la actual junta presidida por Joan Laporta levantara las alfombras para descubrir la complicada situación financiera de la entidad, el 'Financial Times', la 'biblia del mundo de los negocios', aseguraba en un artículo a principios de agosto pasado que el Barça, con Josep Maria Bartomeu al frente, tras ser el club más rico del mundo, se había 'pulido' entre 2014 y 2019 un total de 1.000 millones de euros en fichajes que han dado muy poco rendimiento y superaba en la actualidad los 1.300 millones de deuda, de la que más de 500 millones es bancaria. El rotativo desgranaba el historial de despropósitos en la negociación de fichajes, como rechazar a Mbappé o al noruego Haaland, y la fama que se ganó el club de pagar precios muy elevados por jugadores que luego no se pueden vender por encima del precio que se pagó.

Noticias relacionadas

Como consecuencia de ello, el Barça ha caído hasta el séptimo puesto en la lista de límites salariales de LaLiga con solo 97 millones tras ser el segundo en la campaña anterior, con 347 millones. De poco sirvieron los 220 millones del traspaso de Neymar al Paris Saint Germain en 2017, con operaciones como "regalar" a Luis Suárez al Atlético de Madrid para fichar a Antoine Griezmann por 120 millones para devolverlo luego a su club de origen por un máximo de 50 millones. Una parte de la mala situación financiera actual se debe a los efectos de la pandemia, pero hay una muy buen parte de gestión discutible y mala planificación, asegura algún exdirectivo.

Aunque la directiva de Laporta ha comunicado a los socios que espera rebajar esta temporada el resultado de explotación negativo a 19 millones y obtener un beneficio neto de 5 millones gracias a rendimientos financieros que le permitirán obtener 23 millones, pero que no detalla, lo cierto es que parece difícil captar recursos para salir del pozo. Y más si no se logran títulos. Algunos exdirectivos apuntan como opción para aumentar los ingresos una derrama a los socios como ya hizo en su día Josep Lluís Núñez. Todo antes de que un tercero, un inversor o un fondo lo rescate pero pase a ser una sociedad anónima y para evitar que el Barça emule al Milán, que fue uno de los grandes y hoy trampea.