DÍAS CLAVES PARA EL TÉCNICO

Laporta llama ahora a la calma con Koeman bajo sospecha

  • La junta espera que el equipo reaccione en este mes para tener que evitar una decisión sobre el técnico

  • El entrenador considera que el retorno de los lesionados permitirá ofrecer una mejor versión del Barça

Koeman gesticula en la banda durante el partido de liga contra el Getafe en el Camp Nou

Koeman gesticula en la banda durante el partido de liga contra el Getafe en el Camp Nou / JORDI COTRINA

4
Se lee en minutos
Joan Domènech / Marcos López

Doce puntos ganados al Benfica y al Dinamo de Kiev meten al Barça en los octavos de la Champions. Inalcanzable el Bayern, alejado a una distancia futbolística evidente, el equipo de Ronald Koeman está solo para luchar contra los segundones. Al escalón inferior de la aristocracia han caído las opciones del equipo para poder reconquistar el prestigio perdido. Todo pasa, todo empezará, sin embargo, por la reconstrucción futbolística.

Koeman necesita tiempo, con tantos lesionados y tantos jovenes, pero en la noche del martes consumió muchas vidas y dispone de muy poco crédito, según se intuye por los mensajes emitidos desde algunas butacas del palco en las redes sociales.

La improvisada cumbre de madrugada entre Laporta, Alemany y Yuste, tras el 0-3, delata el clima de tensión que vive el club

La improvisada reunión de madrugada en la zona noble del Camp Nou entre Joan Laporta (presidente), Rafa Yuste (vicepresidente deportivo) y Mateu Alemany (director de fútbol) augura que la lectura de la dirigencia incidió más en la inferioridad manifiesta del equipo ante el Bayern que en las perspectivas ilusionantes del puñado de jóvenes que Koeman ha elevado a la plantilla. La reacción de la hinchada destacó más por su apoyo a los muchachos que por el enfado con el juego, aunque hubo pitos a Sergi Roberto y siseos a Jordi Alba.

 Lewandowski anota el segundo gol del Bayern

/ ALBERT GEA

Vídeos desde el despacho

La inmediatez impera, azuzada más por Laporta y sus allegados que por la exigencia de la grada, rendida a la evidencia del indisimulable declive del equipo. El presidente emitió un breve vídeo (30 segundos) llamando a la calma de los culés para apagar un fuego que encendió la campaña pasada, en aquel periodo de reflexión que se dio para encontrar un sustituto de Koeman, y que de vez en cuando aviva con declaraciones.

Laporta, que deseaba renovar a Koeman, o eso dijo, al menos, lanzó un llamamiento antes del partido con al Bayern y otro después del 0-3. En el primer vídeo exhortaba a la hinchada a animar a los jugadores al tratarse "de una esas noches en las que hay que ir al estadio con la fuerza y el entusiasmo de ver un partido del Barça" para que quedara claro, a ojos de toda Europa que "el Barça ha vuelto y competiremos".

Horas después, confirmada la catástrofe ante el Bayern, que se unía a la lista de vergonzantes humillaciones (Juventus y PSG en casa, y Bayern en Lisboa de la campaña anterior), Laporta pedía clemencia. Vestido con el traje de presidente intentaba solidarizarse con el sentimiento del hincha.

"Os pido paciencia y confianza. Necesitamos ese margen de confianza y no tengáis ninguna duda de que lo arreglaremos"

Laporta, presidente del Barça

"Estoy tan dolido e indignado como vosotros", era el comienzo de la epístola videográfica grabada en el mismo lugar, solo que sentado. "Lo que está pasando es uno de los escenarios que contemplábamos y os pido paciencia y que sigáis dando apoyo al equipo", seguía, reclamando también «confianza en quienes dirigimos el club”. "Necesitamos ese margen de confianza y no tengáis ninguna duda de que lo arreglaremos", concluía Laporta. Ese margen de confianza pedía permiso por si hubiera que tomar alguna medida drástica; esto es, cesar a Koeman.

Examen de la sala de juntas

La caída ante el Bayern, unida a la decepcionante actuación frente al Getafe (2-1) y al insatisfactorio empate de Bilbao (1-1), ha reducido drásticamente el crédito del entrenador. El juego del equipo –y los resultados, naturalmente- en el inmediato calendario (en casa con el Granada y el Levante y visitas al Cádiz y al Benfica) será examinado con severidad en la sala de juntas.

Koeman da instrucciones a Luuk de Jong en su primer entrenamiento con el Barça.

/ FCBARCELONA

Resituado en la segunda fila europea por el Bayern, el Barça debe refrendar su nivel en la Liga. Brilló ante la Real con un fútbol intenso (4-0). Hizo lo justo por empatar en San Mamés con un fogonazo de Memphis (1-1) y aburrió ante el Getafe (2-1).

"Dentro de tres o cuatro semanas veremos un Barça diferente"

Koeman, técnico del Barça

"Dentro de tres o cuatro semanas veremos un Barça diferente", anunció Koeman tras el deprimente estreno europeo. Quería justificar en las ausencias la pobre prestación del equipo, que fue incapaz de chutar una sola vez entre los tres palos. Un ridículo sin precedentes en un partido de Champions en el Camp Nou.

A ojos de la toda la hinchada, apelada por el presidente para "animar con fuerza y entusiasmo". El mapa de calor traduce en imagen las zonas en las que más jugó el Barça ante el Bayern. No se ve una puñetera mancha en el área de Manuel Neuer, que ni ensució los guantes. Solo paró balones en el calentamiento.

Noticias relacionadas

Koeman no tiene el apoyo incondicional y entregado que ofreció Laporta en su día a Rijkaard y Guardiola

Koeman echó de menos a los cuatro delanteros lesionados (Ansu Fati, Dembélé, Agüero y Braithwaite), por no citar a Messi y Griezmann, perdidos en agosto, que tanto condicionaron la alineación. Aunque la relación es "perfecta" con Laporta, dista mucho de serlo. El técnico no se siente respaldado incondicionalmente por el presidente, del mismo modo que Laporta no respalda incondicionalmente a su entrenador, como sí hizo con Frank Rijkaard (aquel Barça solo ganó 2 de los primeros 7 partidos en la campaña 2003-04) o Pep Guardiola (1 victoria en los 4 primeros en la 2008-09).