el adiós de la estrella azulgrana

Messi se despide y el Barça se presenta

  • La estrella argentina comparece para exponer su versión después de no alcanzar un acuerdo para renovar.

  • Su destino apunta al poderoso PSG de Neymar. Este mediodía quizá despeje esa duda.

Leo Messi, el ídolo que deja el Barça.

Leo Messi, el ídolo que deja el Barça. / EL PERIÓDICO

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Joan Domènech
Joan Domènech

Periodista

Especialista en Fútbol, Barça, Deportes.

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El Barça se presenta y Lionel Messi se despide. No será en este orden, sino inverso. Será primero el futbolista argentino quien comparezca para exponer su versión sobre la despedida anunciada por el club el jueves, reconociendo la falta de un acuerdo que se daba por hecho para que renovara el contrato que expiró el 30 de junio. Luego echará a andar -seguirá andando, iniciada ya la pretemporada con cuatro amistosos– el equipo, sin su estrella de los últimos 17 años y capitán de los últimos tres, cuando heredó el brazalete de Andrés Iniesta.

Messi se va del Barça y parece encaminar sus pasos hacia el París Saint Germain. Francia da por hecho el fichaje en base al largo y solapado interés hacia Leo, que ha estado el último semestre en disposición de negociar con cualquier postor, y al músculo económico del club parisino con las hormonas procedentes de Catar.

40 millones limpios

L'Équipe informó ayer de que el PSG ofrecía 40 millones limpios anuales y tres años de contrato, el tercero opcional. Una ficha superior a la de Neymar (35), con quien se reuniría cuatro años después de la marcha del brasileño del Camp Nou. Algunas versiones adelantaban que Neymar le cediría la camiseta con el 10.

El otro 10 que podía llevar Messi, el del Manchester City, ya estaba ocupado. El club inglés, dopado con libras desde los Enmiratos Árabes se gastó horas antes 117 millones para dársela a Jack Grealish (25 años), la gran sensación británica. Y reservaba otro centenar para Harry Kane, que trata de forzar su marcha del Tottenham. 

La intervención de Laporta en el Auditori 1899.

/ Jordi Cotrina

Cambio competitivo

Iniesta se marchó a Japón y Xavi recaló en Catar. Messi no busca un retiro dorado, sino un lugar que le mantenga competitivo hasta, por lo menos, el Mundial de Catar, que se celebrará en octubre del 2022. Será en otro equipo distinto al Barça, con el que negociaba un compromiso mínimo de dos temporadas, pagable en cinco años. El entorno de Messi negó la existencia de un pacto concluido con el PSG, de lo que se deduciría que estaba gestionado antes del desencuentro con el Barça.

La ruptura no fue un problema de años, sino de dinero. Y no por las demandas de Messi sino por la pobreza sobrevenida del club, golpeado por los 487 millones de pérdidas de la temporada 20-21, más los 97 millones de la 19-20 para una deuda acumulada que se calcula en 1.400 millones.

«Cuando hemos conocido a fondo la situación del club, no queríamos poner más en riesgo a la institución. La entidad está por encima de Messi, de jugadores, de entrenadores y de presidentes», argumentó Laporta el viernes. La conclusión que se derivaba de la tesis es que el desacuerdo era puramente económico y que Messi no cedió tanto en sus emolumentos como necesitaba el club.

A la presión de una quiebra latente, «la nefasta herencia recibida» de la junta de Josep Maria Bartomeu, se unieron las restricciones impuestas por LaLiga. A las ya existentes por el límite salarial (el Barça está destinando el 110% de sus ingresos a las nóminas deportivas) se unió la falta de flexibilidad de Javier Tebas, el presidente de la patronal, acusado por Laporta de falta de sensibilidad. 

Ilaix y Collado esperan

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Las costuras económicas no las amenaza solo el sueldo de Messi, sino la suma de los contratos de otros compañeros. El Barça recorta de donde puede y de donde le dejan. Con Ilaix Moriba no accede a las pretensiones del joven futbolista (18 años) y amenaza con dejarle en la grada todo el último año de contrato que le queda.  

Álex Collado, por el contrario, deseaba irse y no ha recibido el beneplácito definitivo. Había negociado su cesión al Brujas, pero la marcha de Messi ha frenado la operación. El zurdo del Barça B, de 22 años, anda a la expectativa.