LA SEGUNDA FINAL CONTRA EL ATHLETIC

Koeman: "No necesito que Laporta me ratifique, ya me ha dado su confianza"

  • "Sé donde estoy. Hay que ganar cosas. Es una final y hay que ganarla, lo demás no cuenta", dice

  • El técnico admite que el Barça ha perdido "un poquito de energía" tras el parón de las selecciones

  • "Este es un club ganador y ahora tenemos la oportunidad de volver a demostrarlo otra vez", afirma

  • "Que después de 19 partidos de Liga seguidos sin perder te pregunten por tu futuro, es un poco raro. Pero acepto la presión"

Marcelino y Koeman se saludan ante el trofeo de la Copa del Rey en La Cartuja de Sevilla.

Marcelino y Koeman se saludan ante el trofeo de la Copa del Rey en La Cartuja de Sevilla. / @rfef

Se lee en minutos

Es la final, la segunda, de Ronald Koeman como entrenador del Barça. En enero perdió la primera ante el Athletic de Marcelino, el mismo rival que se encuentra ahora en la Copa del Rey. Caía en la Supercopa el técnico neerlandés, necesitado, tal vez más ahora que antes, de un título que fortalezca su obra.

"Es un poco raro", ha dicho el técnico cuando se le ha cuestionado sobre su futuro después de encadenar "una racha de 19 partidos sin perder" hasta que llegó la derrota en el clásico. "Hemos perdido un partido y tengo que hablar de mi futuro. Tal vez, tengo que aceptarlo, pero no estoy de acuerdo. Tú debes hacer tu trabajo y tienes que hablar con la gente del club", ha recordado, indicando que "ganar la final es importante para el club".

En ese sentido, Koeman ha explicado que le queda "un año de contrato", asumiendo que ya se sabía a lo que se enfrentaba. "Lo acepto, yo asumo el trabajo del entrenador y sé que es una gran presión. Y puedo con ello, aunque, a veces, es un poco extraño".

"¿Ratificación? No necesito esto. Ya hemos hablado, ya me ha demostrado su confianza. Cada vez que hay algo en la prensa, ¿un presidente debe demostrar su confianza? Sé donde estoy. Hay que ganar cosas", ha dicho Koeman, recordando que, a pesar de las dificultades, el equipo ha llegado a esa final copera. "Sé en el club que estoy y pese a las dificultades económicas, es una final y hay que ganarla, lo demás no cuenta", ha dicho.

"En enero, la situación del equipo era peor. Hemos mejorado muchas cosas. Nunca pienso en mi futuro si se gana o pierde un partido", afirma.

Hace dos años que el Barça no gana nada. Se ha convertido en un club, además, que ha perdido las dos últimas finales: la de Copa del Rey del 2019, entonces con Valverde como entrenador, ante el Valencia, precisamente con Marcelino en el banquillo. Y veía esfumarse la Supercopa en el último suspiro del tiempo reglamentario con aquel gol de Villalibre, previo al de Iñaki Williams en el inicio de la prórroga que le quitó a Koeman su primer título. "Este es un club ganador y tenemos la oportunidad de volver a demostrarlo otra vez".

"Tenemos que poner mucha energía para ganar. En los dos últimos partidos, el equipo perdió un poquito de energía, sobre todo cuando no teníamos el balón. Quizá puede ser por el parón, pero esto no es una excusa. Tenemos que estar a nuestro mejor nivel para poder ganar", ha comentado el técnico.

Piqué, a punto

Es algo más que una Copa para el entrenador del Barça. E incluso para Messi, que acabó siendo expulsado en la final de la Supercopa. Ambos necesitan un título. Y el Barça, también. Para Joan Laporta, además, sería estrenarse con un trofeo cuando apenas lleva un mes y medio dirigiendo el club, pendiente del futuro del astro argentino.

"No veo especialmente motivado a Messi porque cada día es un gran profesional que en cada entrenamiento quiere mejorar", ha indicado el técnico apelando a que el Barça encuentre "las armas" de su juego. Y con Piqué, ya recuperado. "Estaba un poco justito para el clásico, con pocos entrenamientos. Pero sí que lo ha hecho esta semana", ha precisado.

Noticias relacionadas

En ese aspecto, Koeman ha recordado que "el Barça es un equipo que siempre ataca", por lo que debe estar atento en las vigilancias defensivas. "Hay que pensar si estamos bien colocados cuando perdemos el balón. Pero la calidad de este equipo es tener hambre para atacar. Eso es bueno si la organización defensiva es la correcta".

Insiste, por lo tanto, Koeman en la necesidad de devolver al Barça a la senda de los éxitos. "En enero, la situación del equipo era peor. Hemos mejorado muchas cosas. Nunca pienso en mi futuro si se gana o pierde un partido".