LA FINAL DE COPA

Marcelino: "Es imposible ganarle un partido al Barça sin sufrir"

  • El entrenador del Athletic se ve "como un cañon" y cree que su equipo dará una imagen muy diferente a la de la final contra la Real, que afrontaron "con una mochila sobre los hombros"

  • "Ningún equipo de la Liga sería favorito contra el Barça", opina el técnico asturiano, que recuerda la amenaza de Messi

Marcelino García y Asier Villalibre en un entrenamiento del Athletic.

Marcelino García y Asier Villalibre en un entrenamiento del Athletic. / Athletic Club

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Por si enfrentarse al Barça no fuera un reto suficientemente grande, el Athletic afronta el choque de este sábado con el peso de la final de la Copa de Rey perdida hace dos semanas contra la Real Sociedad. Pero Marcelino García Toral asegura tener claro por qué su equipo no rindió como se esperaba ante el eterno rival, y por ello afronta con optimismo un duelo en el que asume con naturalidad que su equipo no es el favorito, pero que se puede llevar a base de "juego y acierto".

"La pasada final es historia, lo que nos ocupa es lo que suceda mañana durante 90 minutos. Estamos muy ilusionados y seguros de haber encontrado por qué no fuimos nosotros mismos contra la Real y por qué nuestro rendimiento fue inferior al esperado", ha comenzado diciendo el técnico asturiano. "Estamos ilusionados para enfrentarnos a un gran equipo muy acostumbrado a jugar esta finales y ganarlas, lo que no nos quita la ilusión". Tampoco le aparta de la realidad: "Es imposible ganarle al Barça un partido sin sufrir. Humildad, ilusión y sacrificio. Estamos convencido de poner esos valores en el campo".

Para Marcelino, durante la final contra la Real a su equipo se le fueron generando dudas e incomodidades que se tradujeron en miedo a perder. "Cuando uno experimenta esa sensación mental se te olvida lo que tienes que hacer. Intentaremos que eso no suceda. Vamos a lograrlo", ha arengado.

Las dudas de Muniain, Yuri y Yeray

No quiere dudas el técnico, tampoco en lo físico, por lo que no se atrevió a garantizar la presencia de los tres hombres que llegan entre algodones este viernes al último entrenamiento en La Cartuja: Yuri, Yeray y Muniain. El capitán rojiblanco se ha manifestado justo antes "optimista" con respecto a sus opciones de jugar. "Me encuentro bien, a la espera de este ultimo entrenamiento. Alguna molestia, pero lo habitual en esta fase de la temporada con tantos minutos acumulados lo típico en un jugador", ha explicado Muniain, antes de asegurar que esta noche consultará con la almohada si vuelve a tocar el trofeo al saltar al campo.

Marcelino habrá jugado cuatro finales en dos años. La primera, de Copa, se la ganó al Barça en el Villamarín justo antes de salir mal del Valencia. La destitución de Gaizka Garitano le 'regaló' la participación de una Supercopa que ganó contra todo pronóstico, tras derrotar en tres días a Madrid y Barça (de nuevo en Sevilla), además de la final de Copa contra la Real, que se le escapó. Este sábado aspira a tumbar por tercera vez al Barça en la capital hispalense.

"La afición del Athletic debe estar orgullosa de jugar tres finales en tres meses. Ahora pensamos en convertir este éxito, exitazo, en felicidad absoluta, que será ganar la Copa", expresó el técnico asturiano, convencido de que la imagen será muy distinta a la de hace 15 días. "Jugaron con una mochila enorme sobre sus hombros. Estoy seguro de que mañana no nos va a suceder". "Estoy como un cañón, y mis jugadores igual", acabó expresando.

¿Le enseñó el clásico el camino para derrotar al Barça? Marcelino tiene claro a qué puede aspirar y a qué no. "Querer tener una posesión como la suya es apartarnos de la realidad. Ni el PSG ni el Madrid fueron capaces de igualarla, pero hay otras opciones", vaticina. "Sabemos dónde nos generan dificultades y, como para cualquier equipo, son muy difíciles de parar. Tenemos que pararlas y a la vez hacerles daño, además de tener eficacia. Hay que tener la determinación que demostramos en la final de enero. Cabeza y corazón, por ese orden".

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El papel de Messi

Ni le preocupa no ser favorito ("Ningún equipo de la Liga lo sería contra el Barça") ni la disposición táctica que elija Ronald Koeman. Cuenta el míster asturiano con que Piqué jugará la final, aunque tuvo que ser él quien, de motu proprio y en la última pregunta de la rueda de prensa, recordara quién luce el 10 en el Barça, cuyo nombre no había aparecido hasta entonces: "En mi opinión, que los jugadores ofensivos no alcancen su máximo nivel, y sobre todo Messi, es lo que puede ser más decisivo en el resultado final".