EL ÁRBITRO DEL PENALTI DE LENGLET A RAMOS

Martínez Munuera pitará la final de Copa entre Barça y Athletic

  • Es el colegiado que pitó los dos penaltis de Lenglet, uno al Madrid y otro al Cádiz, ambos en el Camp Nou

  • El último precedente con ambos equipos se remonta a febrero del 2020 cuando el Athletic ganó al Barça (1-0), también en la Copa

Lenglet y De Jong se quejan a Martínez Munuera del penalti que señaló ante el Cádiz en el Camp Nou.

Lenglet y De Jong se quejan a Martínez Munuera del penalti que señaló ante el Cádiz en el Camp Nou. / Jordi Cotrina

Se lee en minutos

Ya hay árbitro para la final de la Copa del Rey que se jugará el sábado en el estadio de La Cartuja sevillano entre el Barça y el Athletic. La Federación Española de Fútbol (FEF) ha anunciado la elección de Juan Martínez Munuera, el colegiado valenciano, de 38 años, acompañado en el VAR por José Luis González González.

Al Barça le ha dirigido dos partidos esta temporada. Ambos en el Camp Nou. Y en el primero observó, previa consulta con el VAR, que existió penalti en el agarrón de Lenglet a Sergio Ramos en la primera derrota en el clásico (1-3), lo que provocó la airada reacción de Ronald Koeman, el entrenador azulgrana, preguntándose para qué existía el vídeoarbitraje en el fútbol español.

Le costó incluso la apertura a Koeman de un expediente disciplinario por parte del Comité de Competición tras denunciar que "solo hay VAR contra el Barça". Un procedimiento que, al final, no acarreó sanción alguna para el técnico azulgrana.

Noticias relacionadas

Su segundo encuentro fue contra el Cádiz, también en el estadio azulgrana, cuando pitó otro penalti, y también de Lenglet, por golpear a Ruben Sobrino dentro del área de Ter Stegen. Al Athletic le pitó en San Mamés esta temporada en el triunfo sobre el Granada (2-1), donde señaló un claro penalti de Kenedy sobre Vencedor, que provocó el 1-0 vasco.

El último precedente que tiene Martínez Munuera con los dos equipos fue en el choque de Copa de la pasada temporada (febrero del 2020) cuando el Barça dirigido entonces por Quique Setién caía eliminado en el estadio vasco reclamando un penalti no señalado sobre Frenkie de Jong.