LAS CLAVES TÁCTICAS

Las claves tácticas del PSG-Barça: falta gol otra vez

  • Koeman cambió el esquema táctico para sorprender al PSG y consiguió que el Barça avasallara

  • El técnico reclamaba apretar de inicio y máxima efectividad y solo se cumplió la primera condición

  • La diferencia estuvo en los penaltis: Mbappé aprovechó el regalo de Lenglet y Messi chutó al cuerpo de Navas

Di María consuela a Messi al final del partido.

Di María consuela a Messi al final del partido. / Franck Fifé / Afp

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1.- Un sistema para la ocasión

Día especial, ropa especial. Con un traje distinto se presentó el Barça a buscar la quimérica remontada. El factor sorpresa era imprescindible y Koeman preparó un sistema especial, inédito. A partir de los tres defensas, algo imprescindible por la obligación de marcar cuatro goles, hubo seis centrocampistas en varios niveles, con Dembélé solo en punta, con Messi y Griezmann más atrasados.

Dembélé controla un balón ante Verratti.

/ Franck Fifé / Afp

El Barça no quería cargar la delantera para que la defensa del PSG no estuviera muy hundida. Lo que cargó fueron infinidad de balones a Dembélé para que buscara la espalda de Marquinhos. Le falló la puntería al Mosquito para abrir el marcador pronto. Como le falló a Messi en el penalti en el tiempo añadido de la primera parte. Entre Navas y el poste frustraron la gran ocasión, igual que le había pasado a Dest.

Mbappé reclama una falta de Busquets.

/ Gonzalo Fuertes / Reuters

2.- Mingueza, solo con Mbappé

Tal vez no esté preparado para partidos trascendentes, decía el informe filtrado de Ramon Planes, pero Mingueza jugó a pelo, sin red, frente a Mbappé. Eran tres defensas para dos delanteros pero Mingueza y Mbappé bailaron juntos. Y tan pegados, que el delantero le arrancó una amarilla en el minuto 25 y quiso forzar otra en el 27. Koeman vio el peligro y relevó a Mingueza por Junior antes del descanso.  

Keylor Navas celebra el penalti parado a Messi.

/ Franck Fifé / Afp

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3.- 20 remates, 1 gol

20 remates a portería (10 bien dirigidos), 8 córners, 2 postes, y 1 gol. Corrió raudo y fue abundante el caudal ofensivo requerido para meter cuatro goles, el mínimo para remontar, pero el acierto fue mínimo, a todas luces insuficiente. Koeman pedía efectividad, y se falló hasta un penalti. La presión ejerció su efecto, avasallando al PSG (67% de posesión) y jugando en la mitad de campo local. Faltó lo imprescindible: acierto.