ENTREVISTA CON EL EXCOMPAÑERO DEL ASTRO ARGENTINO

Julio Alberto: "Barça y Maradona se calentaron y perdimos todos"

"Es para cagarse que amigos y familiares permitan que se grabe un vídeo de una persona que ha bebido y se difunda. Esos son unos hijos de puta"

Urruti, Maradona, Sanchez, Shuster, Marcos Julio Alberto y Migueli ofreciendo la Copa del Rey a su afición en el Camp Nou en 1983.

Urruti, Maradona, Sanchez, Shuster, Marcos Julio Alberto y Migueli ofreciendo la Copa del Rey a su afición en el Camp Nou en 1983. / FERRAN SENDRA

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Pasadas las horas, ¿le cuesta aún creer que Maradona

Sí, me cuesta y echo de menos a más gente, que eran amigos suyos, hablando en los medios. Tenía la esperanza que ganara la lucha personal que llevaba últimamente, con la lesión de cadera, rodilla, su parte personal y su manera de vivir. Eso es lo más difícil de digerir. Le vi bien al salir de la clínica. Se le veía tranquilo. Parecía que iba a salir adelante.

¿No supo valorar el Barça el jugador que tenía?

Creo que fueron ambas partes, no se dieron cuenta lo importantes que eran el uno y el otro. Diego para el Barça y el Barça para Diego. Él hizo un cambio a la baja, pero le salió bien la jugada en el Nápoles aún jugando con jugadores de calidad inferior. Creo que Barça y Maradona se equivocaron, se calentaron. Y en el fútbol pasan estas cosas: te picas con alguien y a ver quién es más gallito. Y perdimos todos: perdimos ver al Diego del Mundial, de la UEFA, de los dos 'scudetti'.

¿Si hubiera habido más paciencia por ambas partes hasta dónde habría llegado el Barça de Maradona?

No había techo. Era único, el mejor jugador del mundo en aquel momento, en el mejor equipo del mundo por estadio, jugadores, entidad. Lo teníamos todo para haber ganado 5 o 6 Copas de Europa, hacer historia en el Barça. Fue un golpe duro.

Julio Alberto recuerda a Maradona. / ZML

Llegó con él en 1982. ¿Cómo era entonces?

Como compañero era un 10: amable, generoso, cercano, brillante fuera y dentro del campo, donde era el mejor. Líder, si necesitabas algo él estaba ahí, se echaba el equipo a la espalda. Lo tenía todo.

La presentación en el vestuario con las medias ya fue un espectáculo, ¿no?

Cogió las medias, hizo una bola y le dio 200 toques. Le tirabas una pelota de papel albal y te la devolvía.

Con 22 años plantó cara a la directiva. Defendía los intereses del equipo por encima de los suyos.

Siempre fue así, así ha sido su vida, por eso siempre ha sido tan cercano al pueblo: porque nunca se ha callado nada, porque siempre ha sido directo, por eso es tan querido. Me recuerda a Eva Perón, aquella mujer tan cercana a los más desfavorecidos.

Formaban una sociedad como la de Alba y Messi.

Sí, muchas jugadas son clavadas a las que hacen Messi y Alba. Teníamos esa compenetración en el campo.

Y también le sufrió en los entrenamientos, donde le tocaba marcarle.

Imagine todas las cosas que ha visto por la tele y piense en un partido informal, sin fueras de juego, lo que te llegaba a hacer. Te humillaba tanto que a veces decías 'te voy a pegar una patada y te voy a romper los dientes'. Y él me soltaba 'primero me tienes que coger'.

¿Cuál es su mejor recuerdo con él de esa época?

Cuando llegó se sentó a mi lado y le dije 'si necesitas algo, solo tienes que decirlo'. Y él me contestó 'no,  no, si lo necesitas tú'.

¿Le faltó ayuda en la gestión del éxito?

Cuando hago conferencias comento que el éxito es difícil de gestionar. En el éxito tienes de todo y eres capaz de creerte que nunca te va a pasar nada y corres riesgos que luego te pasan factura.

¿Lo que le perdió fue su entorno? ¿Cómo habría sido con otro?

Es muy difícil, no me hubiera gustado estar en la piel de Diego en algunos momentos de su vida. Yo he visto algunas imágenes de él, que seguro que todo el mundo ha visto, y alguna más, que me producen rabia. No puedo comprender como amigos y familiares permiten que se grabe un vídeo de una persona que ha bebido y se difunda. Porque ese video lo ha grabado una de las cuatro personas que estaba ahí. Me parece de ser lo peor, es para cagarse que tu familia y tus amigos, aquellos que dicen que te quieren, te graban y te hagan eso. Esos son unos hijos de puta. Esto no se hace. 

Para usted el problema, como ha comentado, es que Maradona era demasiado generoso.

Es un bosque en el que es difícil ver quién está al lado del Diego persona y quien se acerca al Diego futbolista. Es difícil verlo cuando eres jugador del Barça: ver quién se acerca a ti y por qué, gente que dice 'te quiero' y hace una semana que te conoce. Amigos que los tienes metidos en tu vida y que cuando te das cuenta ya están metidos en tu casa. Gestionar el éxito es muy difícil, ahora tienen más herramientas que antes; éramos más inocentes, listillos para según qué cosas pero no en la escuela de la calle, que esa no la conocemos hasta los treintaypico. 

Javi Ferrandiz (sport)

Ahora, por ejemplo, Messi está más protegido de lo que estaba Diego.

Ahora la gente está más protegida. Antes había una sensación de estar tremendamente solo: no sabías qué hacer, cómo decidir, cómo hablar a la gente que te rodea, tienes miedo a quedarte solo y perderlo todo y a hacerle daño a quien no se lo merece. Dejas que pasen los días. Y al final tienes que decidir cuando seguramente estás al borde de un problema grave tanto de salud, como económico, como social. Tienes varios frentes abiertos, anímicamente no te encuentras fuerte...  Es un cúmulo de cosas.

¿Hablaron alguna de vez de la gestión del estigma de la droga?

A mí la foto con Diego me hizo mucho daño porque estoy cansado de que se metan conmigo y de que me insulten. No sabes lo que es vivir con eso 30 años, con gente escribiendo sobre esto y hablando de mi vida sin conocerme, ni saber que tengo una vida totalmente recuperada. Es muy duro. Con Diego solo lo habíamos comentado por encima porque sabía que si él me hablaba de eso me hacía daño y si yo le hablaba de eso le hacía daño.

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Cuando Maradona empezó a tener problemas de adicción en Nápoles se ofreció a ayudarle.

Sí, estuve en Nápoles dos veces y también en Cuba, donde había muchísima gente; fue muy complicado hacerle entender que no era el sitio adecuado, y que tendría que ir a una clínica solo. Que el primer paso tenía que ser solo. Me dijo 'ya te contestaré' y luego me dijo que no.