LA ESTRELLA SE DEFIENDE

Griezmann: "Como no hablo, soy una diana fácil"

"Hablé con Leo cuando llegué y me dijo que cuando rechacé la primera opción le jodió", dice el delantero

"Acepto las críticas, pero a veces se pasan. Necesito ayuda de todo el mundo", cuenta el exatlético

Griezmann charla con Valdano en Movistar +. 

Griezmann charla con Valdano en Movistar +. 

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Marcos López

Tenía ganas de hablar. Llevaba ya mucho tiempo callado. Demasiado, quizá. Hace año y medio que aterrizó Antoine Griezmann en el Camp Nou, previo pago de 120 millones de euros al Atlético, como marcaba su cláusula de rescisión. Luego, el Barça tuvo que pagar 15 millones más para no entrar en conflicto con el club rojiblanco. Fue entonces cuando, nada más llegar al club azulgrana, tuvo una charla con Messi.

"Hablé con Leo cuando llegué y me dijo que cuando rechacé la primera opción de ir al Barça le jodió porque lo había pedido públicamente. Pero me dijo: 'Si estás en mi equipo a muerte contigo", ha confesado la estrella francesa a Valdano, después de haberse refugiado durante meses en el silencio.

Ahora, en cambio, ha querido desahogarse. "No termino de disfrutar. Me toca responder y demostrar que valgo para jugar aquí", ha admitido Griezmann, asumiendo que por una razón o por otra no se termina de ver al jugador que vino para ser decisivo en el Camp Nou.

"Hay candidatos a la presidencia que hablan de mí. Ya tengo bastante con lo mio" (Griezmann)

Sabe que su encaje en el vestuario no fue nada sencillo. Y en el equipo, menos aún. Ni con Valverde, ni con Setién ni tampoco ahora con Koeman, el técnico que lo ha devuelto a las posiciones centrales del ataque como tanto pedía. "En año y medio he tenido tres entrenadores cada uno con su estilo y una pandemia en medio, eso dificulta la adaptación. Hay candidatos a la presidencia que hablan de mí. Ya tengo bastante con lo mío".

"En año y medio he tenido en el Barcelona tres entrenadores. Aún necesito tiempo para adaptarme" (Griezmann)

"Siempre algo malo, si no es con Leo es que me quiero ir, que me iré en enero porque me van a vender. Es levantarme cada mañana y ver si hay algo malo. Ojalá después de esta entrevista se vaya calmando todo un poco conmigo. Soy una diana fácil", ha dicho Griezmann a Valdano en el programa 'Universo Valdano' de Movistar +.

El francés dice que no criticó a Koeman sino que quiso defender a Deschamps

El ruido acompañó a Griezmann desde que se decidió a vestir de azulgrana, negando, además, que tuviera problemas con Koeman. "En Francia ponían en duda a Deschamps y yo lo dije para ponerlo en valor, no para echar en cara nada. Si tengo que decir algo de alguien lo diré, no lanzar mensajes indirectos", ha dicho en referencia al técnico del Barça.

Ruido y murmullos porque no se le ha visto aún en el Barça el carácter decisivo que tenía en el cholista fútbol del Atlético. Además, su amplio entorno, ya sea a través de familiares o exagentes, ha contaminado todavía más la vida en Barcelona del francés, que idolatra a David Beckham.

Charla con Valdano

Más que ayudarle le han generado problemas a menudo. De ahí que Griezmann tuviera tantas ganas de hablar. Y escogió una charla relajada e íntima con Jorge Valdano para reflexionar sobre su turbulento año y medio en el Camp Nou. Aunque, en realidad, serían dos años y medio porque la emisión del documental, producido por Gerard Piqué, donde tomó la decisión de quedarse en el Atlético, también forma parte de ese paisaje envenenado que le ha atosigado.

"Le dije a Leo que hablaría, aunque no me gusta, para aclarar las cosas. Necesito un poco de ayuda y que la gente esté más suave conmigo, que los periodistas no me peguen tantos palos" (Griezmann)

"Llevo aguantando mucho tiempo y ya dije basta", proclamó Griezmann en el programa Universo Valdano de Movistar+, desgastado como está porque nunca se ha sentido cómodo en el Barça. Ni en el campo. Ni fuera. Y ese silencio que mantenía, unido a su irregular rendimiento, cada vez más decreciente, amenazaba con ahogarle.

Por eso, ha querido salir a explicarse. "Le dije a Leo que hablaría, aunque no me gusta, para aclarar las cosas. Necesito un poco de ayuda de todos, de aficionados, del club. De los compañeros ya la tengo. Que la gente esté más suave conmigo, los periodistas, que no me peguen tantos palos, que me dejen un poco tranquilos. Tengo la confianza del míster". 

Sentirse escuchado

Por eso, se sentó con Valdano. Con ropa deportiva de la multinacional que le patrocina, horas después de haber perdido, precisamente, en su antigua casa, en el Metropolitano ante el alegre Atlético de Simeone que ha encontrado en la sonrisa juvenil de Joao Félix la solución adecuada para la marcha de Griezmann.

"Todavía estoy enojado con Setién", dice recordando que lo sustituyó ante el Atlético

El francés, en cambio, cada vez está más triste. "Desde mi presentación, no hablo", comenzó explicando, recordando unas palabras que pronunció aquel día. "Como dije, yo no quería hablar fuera sino en el campo. Porque yo soy así, es lo que mejor se me da, estar con el balón en los pies", argumentó.

Más que hablar, quería sentirse escuchado porque el problema es que el discurso futbolístico de Griezmann no cala en el Barça. Los números de su primer año no son malos. Pero tampoco buenos.

Ni fu ni fa para una estrella como él, campeón del mundo con Francia en Rusia-2018. Marcó 15 goles y regaló cuatro asistencias en 48 partidos. Ahora, tampoco mejoró demasiado: dos tantos y una asistencia en 10 encuentros. Y el ruido de su desencuentro futbolístico y personal con Messi no deja de escucharse. Al contrario, cada día que pasa aumenta más.

El cambio de Setién

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Tras repasar su difícil  inicio, donde hasta "10 clubs de Francia" no le quisieron fichar, Griezmann, que se considera "reservado y tímido", se ha cansado de que se hable tanto de él. "A veces se pasan en las críticas conmigo. Soy diana fácil", ha insistido.

Después, habló de los meses convulsos con Setién. "Mi relación con él fue normal. Mis padres a veces me decían que le preguntase por qué no jugaba o por qué me cambiaba y yo decía que no tenía sentido, porque tampoco se les pedía cuando era titular. Después del Atlético jugué cinco minutos, me dijo que quería hablar conmigo y le dije que no hacía falta. Me dijo que hasta cuándo iba a estar enojado. Le dije que tranquilo, que yo trabajaría y no pondría pegas. Si me quieres poner me pones. Todavía estoy enojado con Quique", ha dicho.