NOCHE DE PORTEROS

Ter Stegen, un retorno prodigioso

El alemán regresó con cuatro paradas descomunales para sostener a un equipo que se desintegró atrás

Neshcheret, el meta juvenil del Dinamo, firmó un partido encomiable ante un Barça sin puntería alguna

Ter Stegen evita el gol de Supriaha, del Dinamo de Kiev.

Ter Stegen evita el gol de Supriaha, del Dinamo de Kiev. / REUTERS / ALBERT GEA

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Marcos López

Hay un par de problemas en el Barça. E importantes porque todavía no se han encontrado la solución.  Y eso que Koeman, nada más acabar en Turín con una victoria de impacto (0-2), se acercó a Messi para abrazarle  mientras le susurraba al oído: "Teníamos que haber rematado antes el partido".

Una frase que sirvió para Vitoria y se prolongó luego en el choque con el Dinamo de Kiev, retrato de esa más que evidente crisis de puntería denunciada en su día por el técnico azulgrana. Suerte tuvo de que volvió Ter Stegen con cuatro paradas que valen una victoria. El segundo problema es la fragilidad atrás.

Ter Stegen se lamenta del gol del Dinamo de Kiev. / EFE / enric fontcuberta

Entre los 90 minutos de Vitoria y los 45 iniciales ante el equipo ucraniano, el Barça realizó 38 remates. Y16 de ellos fueron a puerta. Tan solo dos goles: el de Griezmann, el mismo que falló uno solo dentro del área pequeña de Rulan Neschcheret, el joven guardameta, de apenas 18 años, y otro de Messi. Pero de penalti. No se necesitan más datos para constatar una de las grandes debilidades que está exhibiendo el tierno Barça de Koeman en el inicio del proyecto.

Da igual quien tenga delante, poco importa que sea Pacheco, el  experimentado portero del Alavés, convertido en la figura, o el imberbe Neschcheret, un niño con guantes en la mano, que no se dejó impresionar por el escenario ni el debut europeo.  Y de nada le sirvió al equipo ese eléctrico arranque en el que había firmado ocho remates, cinco a puerta. Sin acierto, claro.

Ter Stegen intenta despejar un saque de esquina. / EFE / ENRIC FONTCUBERTA

Mano, pie, cuerpo...

Luego, se desconectó el Barça de tal manera que acabó soportado por un descomunal Ter Stegen, capaz de firmar dos paradas prodigiosas para sostener a unos compañeros que se habían frustrado por tanta ineficacia. El alemán sacó primero una mano izquierda dificílisima tras un remate de Buyalskyi, que pilló a la defensa desprevenida.

De nuevo, Ter Stegen volvió a ser decisivo en su reaparición tras la operación que sufrió en la rodilla derecha el pasado 18 de agosto

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Peor aún fue en la segunda mitad cuandonada más reanudarse el encuentro emergió para interponer su cuerpo en el disparo de Tsygankov, mientras rubricó otra tercera intervención, igual de decisiva, cuando Supryaga demostró que De Jong como central puede ser una opción, pero no una solución realmente definitiva.

En la primera parada fue la mano izquierda; en la segunda, el cuerpo; en la tercera, el pie derecho; en la cuarta, de nuevo la mano izquierda. Es como si Ter Stegen no se hubiera nunca de la portería. De momento, Koeman ya tiene el portero. Ahora le falta el regreso del Messi goleador y resolver las disfunciones defensivas. Mucho por hacer aún.