NOCHE FELIZ EN TURÍN

Dembélé sonríe, Pedri disfruta

El francés marcó su segundo gol en los dos primeros partidos de la Champions recobrando su mejor nivel

El canario dejó un gran partido en su estreno europeo fuera de casa asombrando con su naturalidad y talento

Dembélé celebra el gol que supuso el 0-1 del Barça a la Juventus.

Dembélé celebra el gol que supuso el 0-1 del Barça a la Juventus. / AP ANTONIO CALANNI

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Marcos López

No se sabe aún si es diestro. O zurdo. Tampoco parece importante. Llegado este punto que Ousmane Dembélé sonría, vestido de azulgrana, aunque vaya de rosa chillón, es todo un acontecimiento. Estuvo a punto de irse este verano, pero, al final, decidió quedarse.

Y Koeman, que rencoroso no es, le dio la oportunidad de ser titular ayer en Turín. En el sitio, además, que más le gusta, arrancando a campo abierto desde la banda derecha, teniendo a sus espaldas a un lateral contenido. Sergi Roberto parecía estar atado en campo propio, esclavizado en tareas defensivas, pendiente de Chiesa y de guardar la casa para que el Mosquito volara.

Pedri pelea con Cuadrado. / AFP / MARCO BERTORELLO

Se lo pasó en bomba Pedri dejando una serie de gestos técnicos llenos de belleza

Voló Ousmane, quien más allá del gol, con el inevitable golpe de fortuna porque su derechazo tocó en un defensa de la Juventus, dejando rastros de lo que puede llegar a ser. Pero nunca ha sido con el Barça. Con ese tanto, el segundo en la Champions en dos partidos (también anotó ante el Ferencvaros tras asistencia de Messi), bate su récord de la pasada temporada.

Un tanto en la 19-20, en la que vivió más tiempo en la enfermería; dos en la 20-21, a pesar de que se le estaba buscando salida en el último día de tan extraño mercado veraniego/otoñal.

Ousmane, tipo imprevisible

Se quedó, convencido de que tendría su momento. Tal vez haya llegado incluso de lo que el propio Ousmane podría llegar a pensar. Tipo imprevisible en cualquier detalle. Basta ver el prólogo de su afortunado gol a la Juve.

Una monumental asistencia de Messi. Un pase impresionante. Por la potencia, más de 40 metros, y por la precisión. Al pie izquierdo de Dembélé, que lo acunó después con toda la calma del mundo, preámbulo de su cabalgada zizagueante.

Morata, en la jugada del primer gol que le anularon. / EFE / alessandro marco

Hasta tres goles le anularon a Morata por el VAR. Y los tres estaban bien anulados

Todo lo hizo con la zurda, pero terminó disparando con la pierna derecha. Ese es, en realidad, Ousmane, desconcertante para una tímida Juve, consumada por los tres goles en fuera de juego anulados a Morata por fuera de juego, vía VAR.

Y los tres estuvieron bien anulados, por mucho que se desesperara el exdelantero del Atlético. Ya son 11 en este 2020, cinco en los cuatro últimos partidos, torturado por la tecnología.

Messi celebra su gol de penalti, el 0-2. / REUTERS / MASSIMO PINCA

0 remates a puerta de la Juve 

Ni rastro del equipo de Pirlo, incapaz de encontrar el antídoto necesario para desactivar al Barça que tramó Koeman. Un Barça totalmente distinto, capaz de resistir 90 minutos, y más allá de los tres goles anulados, sin que Neto recibiera un solo disparo a puerta. Mérito, por supuesto, de la estructura defensiva, organizada por el técnico, a pesar de que perdió a Araujo por molestias musculares, obligando a improvisar el encaje de Frenkie de Jong como cenntral diestr.

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También acabó la Vechia Signora preguntándose de donde había salido ese niño canario, recostado en la banda izquierda, que hizo diabluras con el balón, sin dejarse asombrar por el escenaro. Y menos por el partido, ni por Cuadrado, de quien se burló con el balón. Se llama Pedri. Ya lo conocen en Europa.