25 oct 2020

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"NO SOY EL MALO DE LA PELÍCULA"

Koeman marca el terreno

El entrenador del Barça aclara conceptos en torno al equipo antes del debut liguero con el Villarreal y recuerda que ya conoce la idiosincrasia del club

El técnico precisa sobre el despido de Luis Suárez: "Antes de firmar yo el contrato, la directiva ya había pensado en cambiar cosas en el equipo"

Joan Domènech

Koeman dirige al Barça durante el amistoso frente al Nàstic.

Koeman dirige al Barça durante el amistoso frente al Nàstic. / jordi cotrina

Ronald Koeman echaba en falta preguntas de cariz futbolístico en vísperas de su debut oficial este domingo ante el Villarreal (21 h.). Lo denunció. Pero sabe que las turbulencias van adheridas a la vida del Barça. Lo sabe porque las vivió como jugador (1989-95) y por su proximidad sentimental con el club, siendo como es el héroe de Wembley desde el 20 de mayo de 1992.

Era el primer día, la víspera del estreno, y Koeman atendió  todas las cuestiones que otros no pueden responder, haciéndose cargo de la impopularidad que atosiga a Josep Maria Bartomeu, el presidente, y de la incomodidad de Leo Messi, a quien no han dejado irse y a quien le han despedido a su mejor amigo. Koeman es el portavoz del Barça, y aprovechó la oportunidad, y la relevancia de su cargo, para marcar el terreno. Mejor dejar las cosas claras (sobre Suárez, sobre Messi, sobre Bartomeu, sobre Riqui, sobre sus ideas...) que fomentar más especulaciones.

El malo de la película

"No soy el malo de la película", se defendió Koeman de entrada sobre el despido de Suárez, la primera gran decisión que asumió, sin ser del todo suya. No era, al menos, una idea preconcebida que traía desde Amsterdam en agosto.

"Desde el primer día respeté a Luis como persona y como jugador. Le dije que tendría complicado jugar, pero que si se quedaba iba a ser uno más. Es una decisión del club y del entrenador"

Luis Suárez y Enrique Cerezo, el presidente del Atlético. / Atlético madriD

"Antes de firmar mi contrato, la directiva ya había pensado en cambiar cosas en el equipo. Es una decisión del club y del entrenador", precisó, sin querer eludir la responsabilidad. "Desde el primer día he respetado a Luis como persona y como jugador. Le dije que tendría complicado jugar, pero que si se quedaba iba a ser uno más", añadió Koeman, al tiempo que deseaba "toda la suerte del mundo" al nuevo nueve del Atlético.

No tenía ningún reproche hacia Suárez, que ya no está, y tampoco, obviamente, de Messi, que sí está, enfadado con el presidente, poro no con el entrenador ni con el equipo. 

Triste y afectado

Koeman  ha visto al capitán "un poco triste" tras haber perdido al mejor amigo del vestuario, pero también le ha visto "con muchas ganas" tras la despedida de Suárez. "En los entrenamientos y en los partidos su compromiso ha sido un ejemplo, y no tengo ninguna duda de que lo va a demostrar a partir de ahora en los partidos".

"En los entrenamientos y en los partidos, el compromiso de Messi ha sido un ejemplo, y no tengo ninguna duda de que lo va a demostrar también a partir de ahora"

Messi será el eje del Barça, como ha venido sucediendo en la última década. Tal vez le ayude Philippe Coutinho en su segunda etapa barcelonista. Koeman confía en el futbolista más caro de la historia. Desde el primer día quiso recuperarle de la cesión del Bayern. No se planteaba desprenderse del brasileño.

Elogios a Coutinho

Los elogios que le dedicó perseguían reanimar al futbolista, muy proclive al desánimo, pero no eran gratuitos. "Me gusta mucho este futbolista", confesó. Le gusta como interior y como extremo izquierdo y quiere verle cerca del área rival para aprovechar su calidad en el disparo, su desborde en el regate y sus asistencias. Le gusta tanto Coutinho que le ha observado hasta muy buena predisposición a defender. "Ojalá triunfe en el Barça esta temporada", deseaba el técnico. El triunfo de Coutinho será el suyo por haberle tendido la mano e involucrarle en su proyecto.

Coutinho, durante el partido ante el Nàstic. / JORDI COTRINA

La marcha de Suárez no será la última. O eso desea el entrenador, que pretende darle un toque más personal al equipo. Koeman espera "más salidas" y "algún fichaje" antes del 5 de octubre, fecha del cierre del mercado pese a que ha habido seis bajas (Rakitic al Sevilla, Vidal al Inter, Suárez al Atlético, Semedo al Wolverhampton, Wagué al PAOK y Cuenca al Villarreal), y tres fichajes (Pjanic de la Juventus, Trincao del Braga, Pedri del Las Palmas). Ninguno suyo.

"Entiendo que por temas financieros del club no vengan los jugadores que yo quisiera, lo acepto porque lo sabía de antes, pero intentaremos mejorar la plantilla". Koeman espera más salidas y más fichajes antes del 5 de octubre

Josep Maria Bartomeu, el presidente del Barça. / FC BARCELONAfc barcelona

Evitar respuestas

Ninguno de los refuerzos que ha solicitado (Wijnaldum del Liverpool, Depay del Lyon y Dest del Ajax). "Entiendo que por temas financieros del club no vengan los jugadores que yo quisiera. Lo acepto porque lo sabía de antes, pero intentaremos mejorar la plantilla. Si me quedo con estos jugadores vamos a trabajar durísimo para lograr lo que queremos lograr", garantizó.

Ni los mencionó a los tres holandeses, en otra máxima que quiso establecer a través de su intervención telemática desde la vacía sala de prensa. Como se propone evitar opiniones de personas ajenas de la entidad, igualmente se ahorrará replicar alusiones de otros. "Hay gente a favor y en contra y no puedo estar todos los días contestando", indicó, dejando sentado que concentrará sus energías en que el Barça gane partidos.

"El juego va a ser diferente, el sistema va a ser diferente, el rimo de balón va a ser diferente, la forma de defender va a ser diferente porque queremos presionar más arriba para no retroceder tanto. Es un cambio radical"

Ni un día tranquilo

"Si preguntas a todos los entrenadores que han estado aquí, dirán que nunca tuvieron un día tranquilo. Y yo sabía lo que hay. Lo viví como jugador,  aunque como entrenador es diferente, sientes más responsabilidad".

Y su responsabilidad para preparar al equipo le ha situado en la casilla de salida ante un Villarreal que ha disputado dos jornadas. (1-1 con el Huesca, 2-1 con el Eibar). Koeman asegura que el equipo está a punto;  con menos ritmo que el Villarreal, pero en condiciones de sumar el primer triunfo. Y de demostrar también que su Barça será otro respecto del que murió en Lisboa. Con "un sistema diferente, un ritmo de balón diferente, una forma de defender diferente, porque queremos presionar más arriba para no retroceder tanto". Propone un "cambio radical". Lo que el culé espera.