20 sep 2020

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ALTA TENSIÓN EN EL CAMP NOU

Messi y Setién, una relación rota

El capitán del Barça revela que de "enero hasta acá", cuando se prescindió de Valverde, "todo fue muy malo"

El técnico no sabe si estará en el banquillo del Camp Nou en la cita europea ante el Nápoles (8 de agosto)

Marcos López / Joan Domènech

Messi y Setién, en el Barça-Osasuna del Camp Nou.

Messi y Setién, en el Barça-Osasuna del Camp Nou. / REUTERS / SERGIO PEREZ

En la noche en que el Barça perdió la Liga, Leo Messi habló en el campo. Y habló fuera. Habló dentro siendo el único que tuvo rebeldía (marcó un gran gol de falta, hizo 9 de los 18 disparos del equipo, el 50%, y suyos fueron los dos únicos a puerta) y luego habló fuera para diseccionar la dimensión del tremendo problema al que se enfrentan todos. No citó el capitán en ningún momento a Quique Setién, el técnico. Pero tampoco era necesario. Habló también luego fuera exigiendo hacer "una autocrítica, empezando, obviamente, por los jugadores. Pero autocrítica global".

Pero no existe química entre Messi y Setién, mientras el presidente Josep Maria Bartomeu, que agota su último año de mandato, debe tomar decisiones para reconstruir un equipo que lo ha perdido todo esta temporada: primero la Supercopa de España contra el Atlético de Madrid, con Valverde como entrenador, y luego la Copa contra el Athletic y la Liga frente al Madrid, ya con Setién en el banquillo.

El Barça se expone a cerrar un año en blanco, algo que no sucedía desde el 2008

Para Messi todo arranca en enero. El club decidió prescindir de Valverde, negoció con Xavi, que no quiso venir, contactó con Ronald Koeman, aunque su compromiso con la selección holandesa le impedía fichar, negoció con el italiano Massimiliano Allegri y hasta pensó en Mauricio Pochettino. Al final, llegó Setién.

"Necesitamos un poco de aire para limpiar la cabeza porque todo lo que vivimos desde diciembre fue muy malo", ha dicho el capitán, quien al ser consciente de su error luego precisa. "Nos va a venir bien este parón para olvidarnos de todo lo que pasó de enero para acá, que fue muy malo". Incidió en "enero", el mes que, según Leo, lo cambió todo. Y para mal.

"No queríamos terminar de esta manera", ha dicho Messi sobre la derrota contra Osasuna. "Pero marca como fue todo el año. Fuimos un equipo muy irregular, muy débil, que le ganan por intensidad, por ganas. Que nos crean muy fácil y nos hacen gol", ha denunciado la estrella apuntando directamente al origen del problema deportivo.

"Fuimos un equipo muy irregular, muy débil, que le ganan por intensidad. Que nos crean muy fácil y nos hacen gol" (Messi)

23 goles y 20 asistencias de Messi

En ese aspecto, horas antes del duelo contra Osasuna, Setién calificó a Messi de "jugador estratosférico", admitiendo, eso sí, que "quizá haya registros que no está cumpliendo con respecto a otros años". Con todo, sin alcanzar esas cifras, el argentino suma 23 goles (es el Pichichi de la Liga) y 20 asistencias, interviniendo en más del 50% de los goles del equipo. Y con su aportación, tampoco "alcanzó" para renovar el título. 

Messi, preocupado tras encajar el segundo gol de Osasuna. / JORDI COTRINA

Setién no sabe cómo se mide la intensidad a la que alude Messi

"¿Intensidad? No sé cómo se mide eso", ha respondido Setién al ser cuestionado sobre las quejas del astro. Con Valverde, el Barça era líder de la Liga. Con Setién, en cambio, ha visto como el Madrid le arrebataba la corona con siete puntos de ventaja.

La química entre Setién y Messi nunca ha existido. Y menos ahora cuando el capitán, tras una autocrítica feroz, exige tomar soluciones para tener alguna opción en la Champions. "Estoy de acuerdo con Leo en algunas cosas. Pero la autocrítica debe ser de todos", ha replicado el técnico cántabro, quien también fue criticado por Suárez tras el empate contra el Celta en Balaídos, provocándose después reuniones de mucha tensión. Tanto en Vigo como en la ciudad deportiva del Barça en Sant Joan Despí.

Setién, por su parte, no sabe si estará el 8 de agosto ante el Nápoles. Antes del duelo contra Osasuna, dijo convencido: "Por supuesto que me veo entrenando al Barça la próxima temporada". Después de la derrota contra el equipo navarro perdió toda esa convicción: "Espero ser el entrenador de la Champions, pero no lo sé", dijo defendiendo, en todo momento, "el trabajo" que había hecho.

A Bartomeu le queda poco margen de maniobra. Se encuentra a mitad de julio en el mismo escenario que en enero pasado. Entonces, no pudo traer a la primera opción (Xavi). Ni a la segunda (Koeman). Ahora solo le quedaría mirar al filial y rescatar de manera desesperada a García Pimienta, a quien renovó el 30 de junio, último día de su contrato, en caso de que decidiera prescindir de Setién. Pero el entrenador del Barça B está a punto de iniciar el play-off de ascenso a Segunda A.

"La sensación del equipo es que intenta y no puede. Deja mucho que desear en muchos partidos" (Messi)

Fue ahí cuando Messi estuvo mucho más preciso en el mensaje incidiendo en las claves del nuevo derrumbe. "El Madrid hizo lo suyo. Tiene mucho mérito no perder ningún partido después del parón, pero nosotros ayudamos y mucho", ha recordado el delantero.

El Barça entró en confinamiento con dos puntos de ventaja. Y ahora ha cedido nueve en las 10 últimas jornadas. "Está bien que el Madrid gane todos los partidos, pero nosotros somos el Barcelona. La sensación del equipo es que intenta y no puede. Deja mucho que desear en muchos partidos".

Aviso serio para Europa

Hace tiempo que Messi viene diciendo que "al Barça jugando así no le alcanzaba para ganar la Champions", algo que le costó una respuesta de Setién. "Quedó demostrado que ahora no alcanza ni para la Liga", ha dicho tras perder con Osasuna. "Si queremos ganar la Champions vamos a tener que cambiar muchísimo porque si no el partido contra el Napoli lo vamos a perder también", ha añadido generando aún más incertidumbre.

Si el Barça cae en Europa cerraría una temporada en blanco, algo que no sucede desde el 2008 cuando se cerró el ciclo de Frank Rijkaard en el Camp Nou en la denominada era de la "autocomplacencia" porque aquel equipo liderado por Ronaldinho dio muestras de decadencia final. Llegó Guardiola y prescindió del brasileño, además de Deco y también quiso echar a Etoo, a quien mantuvieron sus compañeros durante una temporada más.