12 ago 2020

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DUELO CRUCIAL (J. 35)

Derbi con descenso en el Camp Nou

El Barça necesita el triunfo para presionar al Madrid que implicaría la caída del Espanyol a Segunda

Setién dice que no se sentirá responsable del descenso blanquiazul y pide unidad de criterios en el VAR

Joan Domènech

Quique Setién, en el último partido del Camp Nou ante el Atlético.

Quique Setién, en el último partido del Camp Nou ante el Atlético. / lluís gené (afp)

Dos factores impiden que el derbi de este miércoles (22 h.) sea el más dramático que se haya conocido nunca: el Barça no se juega el título y no se trata de la jornada definitiva. Y se podría añadir la ausencia del factor ambiental en un Camp Nou vacío. El Barça dejó escapar el liderato y al Madrid, y ahora debe conformarse con ejercer de perseguidor. El Espanyol rinde visita con pie y medio en Segunda. El descenso se consumará si no puntúa en el derbi.

Ese, el descenso blanquiazul, es el gran aliciente del duelo. Por muy funesto que resulte para la parroquia perica, que solo puede aliviarse sabiendo que se ahorrará el escarnio de la hinchada culé cantando en el Camp Nou.

Entrenadores distintos

El once azulgrana puede dar, tal vez, la puntilla, pero en absoluto habrá sido el causante directo de que baje. En la primera vuelta hubo un empate (2-2). Wu Lei frustró el triunfo visitante en el penúltimo partido de la era Valverde. Era el primero, y esperanzador, de la era Abelardo. Ninguno de los dos estará gritando en el banquillo del estadio. Quique Setién y Rufete serán quienes se saluden.

Los jugadores del Barça celebran el 0-1 en La Cerámica. / MARÍA JOSÉ SEGOVIA (EUROPA PRESS)

El entrenador del Barcelona, no se sentirá responsable de la catástrofe perica. "Es un proceso de mucho tiempo", dijo Setién, quien, por otro lado, también cree que no se notará en el campo la diferencia en la clasificación (segundo contra último, 49 puntos de distancia) tratándose de un derbi. La situación es tan sobrecogedora para los blanquiazules que el club quiso ocultar la hora del entrenamiento de la plantilla de Rufete. Tal vez para evitar posibles manifestaciones de protesta de aficionados.

Sin medallas

Setién no quiso colgarse ninguna medalla de la progresión del equipo, ni sacar pecho por el contundente 1-4 sobre el Villarreal. El 4-4-2, además, no es la panacea ni la solución definitiva para todos los males. Si los había, que el técnico cántabro opina que no, más allá de que los resultados no estaban haciendo justicia a los merecimientos del Barça.

El duelo de la primera vuelta acabó en empate (2-2) con otros técnicos: el penúltimo de Valverde, el primero de Abelardo

"Las cosas no salen de repente en un partido, por un simple cambio táctico", afirmó, distanciándose de los elogios recibidos en las crónicas periodísticas. "Sólo valoráis los goles, las victorias o las derrotas, que es lo que más influye en los entrenadores de cara al entorno mediático que manda en este deporte", añadía a modo de reproche.

"Sólo os vale el resultado, que es lo que cuenta en este circo y lo acepto, pero no me convenceréis de que el equipo ha estado mal. Ha habido partidos en los que hemos hecho las cosas tan bien como en Villarreal". Usó los ejemplos de la primera media hora de Sevilla (2-2) y la de Vigo (2-2). En esos casos, a  su juicio, únicamente falló el acierto en el remate. El funcionamiento del tridente Messi-Suárez-Griezmann ya era bueno, o satisfactorio antes del último partido, entiende el técnico. "Yo no me guío por un partido, veo las cosas en perspectiva", subrayó Setién.

"El VAR es una herramienta extraordinaria, pero no se utiliza de manera unificada. Hay acciones concretas que a veces se van a ver y otras veces no, y tendrían que ponerse de acuerdo: o van a verlas todas o no". La reflexión de Setién

Setién, con Sergi Roberto y Messi en una pausa del Villarreal-Barça. / Albert gea (reuters)

Desorientado por el VAR

Y en perspectiva analizó el funcionamiento del VAR, que en un breve espacio de tiempo, el más reciente, parece favorecer al Real Madrid. El entrenador del Barça no se reconoció agraviado. Pero sí desconcertado y desorientado. Sigue pensando que la tecnología "es una herramienta extraordinaria", pero que «no se utiliza de manera unificada" por los propios árbitros, estén en el césped o en la sala de vídeo. "Hay acciones concretas que a veces se van a ver y otras veces no, y tendrían que ponerse de acuerdo: o van a verlas todas o no. Luego, además cada uno interpreta a su manera lo que ha pasado".

Del mismo modo que el Espanyol no bajará si empata o pierde en el Camp Nou, el Barça tampoco perderá la Liga por el VAR. "Todavía podemos ganarla", recordaba Setién, aferrándose a las matemáticas y a la realidad, seguramente aludiendo a que el juego del Madrid tampoco impresiona.

Vencer en los cuatro partidos hasta el final (Espanyol, Valladolid, Osasuna y Alavés) igual no permiten dar un vuelco a la clasificación. Pero las cuatro victorias tendrán una utilidad: "Si no nos sirven para esta competición, que nos valgan para la siguiente". La Liga de Campeones, que vuelve en agosto frente al Nápoles, con el partido de vuelta de los octavos de final.