MERCADO DE FICHAJES

Barça y Juve ultiman el trueque Arthur-Pjanic

El club azulgrana tasa al futbolista brasileño, de 23 años, en 70 millones de euros y quiere cuadrar las cuentas antes del 30 de junio

La 'Vechia Signora' fija en 60 millones el precio del centrocampista bosnio, de 30 años, en una operación marcadamente económica

Arthur y Semedo persiguen un balón ante Williams en el Barça-Athletic del Camp Nou.

Arthur y Semedo persiguen un balón ante Williams en el Barça-Athletic del Camp Nou. / JORDI COTRINA

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Marcos López

Arthur no quería irse del Barça. Pero el Barça le ha empujado a irse en una operación que tiene un aire claramente económico. Necesita el club azulgrana dinero para cuadrar cuentas antes del próximo 30 de junio y esquivar los números rojos. Y la ingeniería financiera que se dibujó ya el año pasado con el intercambio entre Neto (vino del Valencia al Barça) y Cillessen (se fue del Barça al Valencia) se repite ahora para mitigar la crisis económica que sacude a la entidad azulgrana, acentuada más aún por la pandemia.

Si pacta la salida de Arthur, el Barça obtendría los 124 millones de euros que se fijó como objetivo en la venta de jugadores 

De esta manera, el club obtendría los 124 millones de euros que se había fijado como objetivo en la venta de jugadores en el presupuesto de esta temporada. Arthur es visto, por lo tanto, como un negocio para la junta de Bartomeu. Lo compró hace dos años por 31 millones de euros + 9 en variables, procedente del Gremio de Porto Alegre, destinado a ser un centrocampista de referencia.

Pero no hay tiempo ni paciencia. Ni, por supuesto, dinero para consolidar esa apuesta estratégica. Lo fichó Robert Fernández, entonces secretario técnico, luego lo vio Pep Segura y es ahora Eric Abidal el que debe avalar su salida del Camp Nou. Fue el ejecutivo francés quien recibió el primer día a Arthur porque Robert ya había sido despedido.

En dos años, el brasileño ha visto desfilar a tres secretarios técnicos del Barça. Aunque, en realidad, la firma de su adiós debería ser de Òscar Grau, CEO del club, obligado a buscar en los últimos días del ejercicio económico el dinero que necesita para no presentar pérdidas.

En plena pandemia, y con un mercado que se está corrigiendo ostensiblemente a la baja, el Barça ha tasado a Arthur, que tiene 23 años, en 70 millones. Un precio fuera de mercado. Incluso antes del coronavirus. La Juve, por su parte, pone un precio de 60 millones por Miralem Pjanic, el centrocampista bosnio, de 30 años. El Barça no solo recibe los 10 millones de diferencia entre ambas tasaciones sino que obtiene un beneficio contable de casi 50 millones porque todavía quedan 20 por amortizar de Arthur.

Casi el doble de salario

La Juve, que pagó 32 millones al Roma hace cuatro años por Pjanic, también obtiene beneficio económico, además de llevarse a un futbolista mucho más joven, que ha modificado su idea inicial de no moverse del Camp Nou. Hasta llegó Arthur a emitir un comunicado público recalcando su deseo de seguir vistiendo de azulgrana, pero la presión del club, unido, además, a la sustancial mejora de su salario en Turín -podría verlo doblado, amparado en la beneficiosa fiscalidad italiana- le han hecho, finalmente, cambiar de opinión.

Vino para ser el nuevo Xavi y se va sin dejar huella, empujado a marcharse para ser un negocio para el club

El Barça dividirá y amortizará el impacto económico de la llegada de Pjanic en los próximos años. Idéntica operación ejecutará también la Juve con Arthur, a quien se le ha empujado a abandonar el Camp Nou porque se le ha hecho ver que no se cuenta con él para el nuevo proyecto deportivo.

Además de que el club le dijo, según informó ayer la Cadena SER, que se olvidara de la mejora salarial pactada para el tercer año de contrato. Año que ya no cumplirá el brasileño porque el club vive tan al día que ha debido clonar el Neto-Cillessen del verano pasado. Vino para ser el nuevo Xavi, avalado por la complicidad que tuvo con Messi desde el primer día, y se irá sin dejar apenas huella en el equipo, donde no ha podido ser influyente.

Jugar con Messi

Maurizio Sarri, el técnico de la Vechia Signora, sí que le convence, en cambio, el joven brasileño para dirigir el fútbol desde el centro del campo, aunque ayer estuviera diplomático. "No hablo de los jugadores de otros equipos", ha dicho el entrenador italiano. "Arthur es un jugador del Barcelona y me parece feo que yo me pusiese a hablar de él. No me ha gustado cuando Setién habló de Pjanic...", ha admitido un dolido Sarri.

"Técnicamente, Pjanic no se puede discutir. Si se va será por otros motivos" (Sarri, técnico de la Juventus)

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A Quique Setién le tocará dirigir a Pjanic, jugador experto, que tenía una de las fichas más elevadas de la Juve, que tendrá, además, el privilegio de haber estado con Cristiano Ronaldo en Turín y ahora, alcanzada ya la treintena, compartir equipo con Messi en el Camp Nou. Futbolista de rendimiento inmediato en esa mirada cortoplacista que inunda actualmente al Barça.

De hecho, en el pasado mercado invernal ambos clubs ya sellaron otro intercambio. El Barça vendió a la Juve al delantero del filial, Alejandro Marqués, por 8,2 millones, y a cambio obtuvo la cesión del centrocampista brasileño Matheus Pereira. No es solo fútbol, es negocio.  "Técnicamente, Pjanic no se puede discutir. Si se va será por otros motivos", sentenció Sarri.