24 feb 2020

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LA RESACA DE LA COPA

Eivissa pasa factura al Barça

La lesión de Neto se suma a las dudas generadas por el rendimiento de algunos jugadores en la isla

Rafael Tapounet

Sesión de recuperación en el entrenamiento del Barça.

Sesión de recuperación en el entrenamiento del Barça. / MIGUEL RUIZ / FCB

El FC Barcelona salvó a última hora los muebles en el Municipal de Can Misses ante la UD Ibiza, pero el viaje a la isla pitiusa ha pasado una factura elevada al conjunto azulgrana. No solo por la lesión de Neto, que, según confirmaron las pruebas realizadas el jueves, sufrió un esguince en el tobillo izquierdo y es baja segura para el partido de mañana frente al Valencia, sino también por la imagen que ofrecieron sobre el campo algunos jugadores, cuyo deficiente rendimiento condiciona los planes de Quique Setién a la hora de confeccionar un equipo de garantías cara al importante compromiso liguero de Mestalla.

El técnico cántabro volvió a disponer una defensa de tres hombres, una apuesta personal que parece cada vez más innegociable, pero el invento, que había funcionado razonablemente bien con Sergi Roberto, Piqué y Umtiti contra el Granada, hizo aguas el miércoles: ni Sergi Roberto ayudó mucho a Lenglet a sacar el balón con sentido (esto es, eliminando rivales) ni Júnior Firpo, privado de su habitual despliegue ofensivo, acabó de entender cuál era su cometido. Umtiti, que no jugó ni un minuto, y Piqué, que ni siquiera viajó, tienen todos los números para salir de inicio ante el Valencia, y habrá que ver si esta vez los acompaña Lenglet o si Setién  confía de nuevo en Sergi Roberto.

Quien también tiene la plaza casi asegurada es Jordi Alba, toda vez que el experimento de situar a Semedo como carrilero por delante de la zaga reveló las carencias del portugués a la hora de intentar desbordar y crear peligro por la banda.

Sombras sobre Rakitic

Más señalados aún quedaron los futbolistas del centro del campo, donde solo De Jong mostró algunos atisbos de luz, pese a que se le sigue viendo más cómodo como interior que en la posición de medio centro. El caso más alarmante es quizá el de Rakitic. Titular en los dos primeros partidos de la era Setién, el croata ha desaprovechado la oportunidad de reivindicarse como un jugador importante en el nuevo esquema y hoy por hoy no parece en condiciones, ni físicas ni anímicas, de disputarle la plaza a De Jong, a Arturo Vidal o a Arthur cuando esté plenamente recuperado (que debería ser ya).

Por lo que respecta a Riqui Puig, el partido de Can Misses sirvió más como toque de atención a los 'riquiliebers' que exigen verlo de titular cuanto antes que como demostración de que realmente puede ser titular en duelos de cierta exigencia. El de Matadepera incurrió en una desatención defensiva que propició el gol local, no encontró líneas de pase y acabó siendo sustituido; en conjunto, una actuación valiosa quizá como aprendizaje pero que genera dudas sobre su capacidad para asumir a estas alturas responsabilidades de orden mayor.

En el ataque es donde las cosas parecen más claras. Hasta que Dembélé no esté definitivamente a punto (ayer volvió a hacer trabajo específico y empezó a ejercitarse con el balón), los tres puestos de la delantera llevan los nombres de Messi, Griezmann y Ansu Fati. Sin hacer un partido redondo, el joven bisauguineano fue ganando peso en el juego y acabó convertido en el referente ofensivo más activo del equipo. Todo lo contrario que Carles Pérez, que, alejado de su hábitat natural en el extremo, se ahogó entre la defensa local  y apenas hizo aportaciones de mérito que hagan creíble su papel de alternativa en el once.