03 jun 2020

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SUPERCOPA DE ESPAÑA

Valverde: "Si me dan a elegir, prefiero el anterior formato de Supercopa"

El técnico del Barça asume con resignación la disputa del torneo a cuatro en Arabia Saudí

Albert Guasch

Ernesto Valverde.

Ernesto Valverde.

El FC Barcelona disputará mañana jueves la segunda semifinal de una Supercopa tan lejana como extraña, en el que el negocio prevalece sobre la emoción de la competición. La novedad del formato a cuatro y del escenario, en la distante Arabia Saudí, sin la presión de los aficionados propios, envuelve de incógnitas el partido contra el Atlético de Madrid (20 horas). Falta saber, por ejemplo, la predisposición de los futbolistas azulgranas ante un torneo claramente menor en el escalafón de prioridades de la temporada. "Si me dan a elegir, prefiero el formato anterior", admitió Ernesto Valverde

La Supercopa, que dará aire a las cuentas de Barça, aparece desde el punto de vista deportivo como un engorro, con más riesgos que beneficios. Más que un trofeo, el equipo se juega algo tan emocional y a la vez futbolístico como las sensaciones.

 Y lo hará ante la curiosidad, más que la pasión, de los aficionados que viven en territorio saudí. Apenas un pequeño grupo se reunió ante el hotel a la llegada de la expedición azulgrana, nada que ver con las aglomeraciones que se observan en las previas de los encuentros de Liga o de Champions. Hasta en eso es nuevo este viaje, inédito para la entidad, no para Leo Messi, que ya jugó un amistoso hace menos de dos meses en Riad, la capital.

Perdidos en la ciudad

Todo es tan nuevo que en algunos aspectos todo parece improvisado. La delegación azulgrana sufrió las consecuencias. El conductor que llevaba a Valverde y Busquets al estadio de entrenamiento se equivocó. Apuntó otro destino, en otra parte de la ciudad de Yeda. Ambos debían comparecer ante la prensa. Lo acabaría haciendo el entrenador bastante más tarde. "Hemos podido conocer la ciudad", dijo con sorna Valverde. Una anécdota que retrata el escaso sentido orientativo de muchos chóferes aquí en Yeda, padecidos no solo por Valverde. Han sido impuestos por Arabia Saudí, según el rápido lavado de manos de la Federación. 

Las últimas actuaciones del Barça han sido también extraviadas y no han servido para elevar el ánimo del aficionado azulgrana, que convive esta temporada con la impresión de que el equipo transita por el alambre, sin coger el vuelo. Una derrota ante un Atlético que va llenándose de oxígeno, con cuatro victorias seguidas, unida a otra actuación de bajas pulsaciones, no haría más que perpetuar el aire desalentador que acompaña al conjunto de Ernesto Valverde desde el principio de campaña.

Valverde, que recordó que el año pasado la Supercopa ya se disputó en Marruecos, pareció encogerse de hombros ante el hecho de jugar en el peculiar reino saudí y el aspecto financiero de la competición. "Sé que tiene mucha resonancia el contexto del país. Hay que tener en cuenta que el fútbol en el que estamos metidos es una industria que siempre busca formas de ingreso. De la misma manera que hay unas connotaciones especiales en este país también las había en Marruecos. Es lo que hay".

Ironías con Vidal

El técnico cargó en el avión a 24 jugadores. "Ya lo veremos. De momento solo tenemos un partido, el de mañana, y venimos de jugar el sábado pasado. No tenemos por qué pensar en mucho más. Después del partido de mañana puede venir otro o no".

Arturo Vidal volvió a acaparar atención en la breve rueda de prensa. Valverde se mostró irónico. "Arturo Vidal juega con nosotros y mañana estará en el campo o en el banquillo, por ahí cerca. No atendemos a los otros equipos que se interesan por los nuestros". Da la impresión de que Valverde contaría con Vidal hasta para hacer de chófer. Con él en el campo se siente menos perdido.