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LA CRISIS AZULGRANA

El Barça busca ante el Celta algo más que tres puntos

Valverde, que dice sentirse apoyado por Bartomeu, asume que necesita una victoria convincente para dar "estabilidad" al entorno

Rafael Tapounet

Ernesto Valverde, en la rueda de prensa anterior al partido contra el Celta.

Ernesto Valverde, en la rueda de prensa anterior al partido contra el Celta.

Llegados a la jornada 13 del campeonato liguero en un contexto de crisis de identidad en el que ni el liderato parece argumento suficiente para enfriar el debate sobre los males que aquejan al equipo, el FC Barcelona se enfrenta al Celta de Vigo en el Camp Nou con la obligación no solo de conquistar los tres puntos sino también de mostrar una mejoría en el juego que insufle algo de optimismo al desconcertado aficionado culé. Tras la debacle del Ciutat de València y del triste empate con sabor a derrota frente al Slavia de Praga, los azulgranas necesitan un partido convincente que les permita darse un chute de autoestima, reconquistar el aprecio de la hinchada y enviar una señal de poderío a los rivales; un triunfo que los mantenga en cabeza de la tabla y evite, de paso, que las dos semanas de parón que se avecinan se conviertan en un vivero de chismes, jaculatorias y especulaciones.

“Tenemos necesidad de una victoria”, aseguró Ernesto Valverde con un aire de gravedad poco habitual. “Llevamos dos partidos sin ganar y eso genera inestabilidad en el entorno –añadió-. El partido es importante en ese sentido. Y también, claro, porque estamos primeros y queremos seguir estándolo”. El técnico advirtió del riesgo de dar pábulo a polémicas generadas con ánimo de perturbar -“a veces nos hacemos mucho eco de los que quieren que nos desequilibremos”-, reveló que después del partido con el Slavia comió con el presidente Josep Maria Bartomeu y afirmó que en estos momentos no teme por su continuidad: “El club siempre me ha apoyado y respetado y ahora también me siento así”.

Cambiar en una semana

A Valverde, buen conocedor de la entidad y de todo lo que se mueve a su alrededor, ni siquiera le sorprende que a estas alturas de la temporada se filtren nombres de posibles sustitutos o se hagan listas de altas y bajas cara al mercado de invierno. Aunque tampoco finge que eso le divierta. “Lo entienda o no lo entienda, esto es así. Es lo que hay y no tengo demasiado que decir. Hay que aceptar las cosas como son”, señaló, antes de subrayar que una buena actuación ante el Celta puede disipar las nubes y hacer que brille el sol en Can Barça: “De la misma manera que en una semana puede cambiar todo para mal, también puede cambiar para bien”.

 Claro que el equipo vigués llega al Camp Nou en situación de emergencia, necesitado de revertir con un buen resultado la penosa situación que lo tiene relegado a las posiciones de descenso. Para salir de ellas el Celta ha contratado como nuevo entrenador al exbarcelonista Òscar García, que se estrena justamente en la que fue su casa durante tantos años. “Nunca imaginé que debutaría en el Camp Nou”, comentó el técnico vallesano, que con su exhaustivo conocimiento del equipo azulgrana tratará de contrarrestar el escaso tiempo del que ha dispuesto para preparar el partido. “Hemos trabajado cosas, pero no soy un mago”, advirtió.

Vuelve Luis Suárez

Ausente por lesión Jordi Alba, todo apunta a que Junior Firpo sí reaparecerá esta vez en el once para ocupar el lateral izquierdo después de varias semanas de ostracismo. “Es un jugador que me convence y posiblemente estos que vienen sean partidos para que tenga sus oportunidades”, apuntó Valverde, que también comentó que ve mejor a Ansu Fati como revulsivo “en las segundas partes” que saliendo de inicio y restó importancia a los problemas de adaptación de Griezmann. Luis Suárez, con el alta médica, vuelve a la lista de convocados; Carles Aleñá, una vez más, se queda fuera.