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BOJAN, EL TROTAMUNDOS

Bojan: "Ansu está preparado, claro que está preparado"

El precedente más inmediato de un adolescente debutando con el primer equipo del Barça rememora las vicisitudes que él vivió en el 2007

"De Rijkaard, más que lo que me dijo, recuerdo sobre todo sus abrazos, no sólo ese día; sentías su afecto", dice el delantero de Linyola

Joan Domènech

Frank Rijkaard y Bojan Krkic, el día del debut del joven delantero, en Pamplona el 11 de septiembre del 2007.

Frank Rijkaard y Bojan Krkic, el día del debut del joven delantero, en Pamplona el 11 de septiembre del 2007. / JORDI COTRINA

-¿Qué recuerda de su debut? Fue en Pamplona ante Osasuna, y tanto en El Sadar como en el Camp Nou, en mi estreno en la Champions ante el Olympique de Lyon. Sensaciones inolvidables. Con 17 años conseguí un sueño, una ilusión, que era compartir mi pasión por el fútbol junto a mis referentes. Gente a la que has visto jugar desde muy pequeño.

-¿Qué le dijo Rijkaard el día de su estreno con el primer equipo? Más que lo que me dijo, de él recuerdo sobre todo sus abrazos, no sólo ese día. Era una persona que te abrazaba y sentías su afecto. Es algo que dice mucho de su carácter y personalidad, porque siempre notabas su aprecio.

-¿Con Ansu Fati, se reconoce a sí mismo de cuando tenía 16 años? Pasa todo tan rápido que ni te das cuenta. Veo fotos y digo: ¿ahí también he estado? Si cojo unas botas, una camiseta, cada objeto es un recuerdo imborrable.

Rijkaard abraza a Bojan tras sustituirle en la Champions ante el Schalke. / JORDI COTRINA

-¿Escribirá su autobiografía? No lo he pensado. El día de mañana me gustaría poder ayudar a alguien, trasmitiendo mis experiencias como entrenador o como persona de confianza a quien lo necesite.

-Imagine que es Ansu. Nos encontramos. Vi que era un niño. El fútbol funciona así, pero no es justo que un chico de 17 años, por muy bueno que sea profesionalmente, tenga que enfrentarse a lo que enfrenta personalmente. No debería pasar por según qué cosas.

-¿A qué se refiere? Al mundo profesional, al mundo mediático. Yo estaba preparado profesionalmente. Ansu está preparado profesionalmente, claro que está preparado. Personalmente, no. Hace dos meses estaba en el juvenil.

-Lo dice por la dificultad de asimilar según qué cosas. Quedas expuesto a muchas situaciones desconocidas. Siempre digo que tuve mucha suerte y estaré profundamente agradecido a Rijkaard. No porque me diera la oportunidad de debutar; le estoy agradecido por darme la oportunidad y la confianza. Con 17 años, lo importante es que haya el segundo partido, el tercero, el cuarto. Emocionalmente no puedes debutar y estar un mes sin jugar.

-Esto hace más mal que bien. Sí. No depende de Ansu, él solo debe preocuparse de estar bien cuando juegue. La gente no debe olvidar que tiene 17 años y que si lleva un mes sin jugar no le podemos exigir un gol en cada partido. Si un día no está bien es normal. Pero no porque no valga, que vale, sino porque como persona está descubriendo muchas cosas a una velocidad muy rápida y gestionarlo no es fácil.

Valverde y Ansu Fati, en el Barça-Valencia. / JORDI COTRINA

-Por la reacción de la gente. La gente ve un jugador que ha generado mucha ilusión, pero es un chico que ahora no puede ir por la calle. Este cambio no es fácil. Esto viene grande a todo el mundo: a ti, a tus padres, a tu pareja, a tus amigos… No es lo mismo ir a cenar y que nadie te haga caso a que todas las mesas miren la tuya. O que vayas a una discoteca y te metan en un privado, cuando tú no quieres estar en un privado. Es como si te encerraran. Pero ya eres un personaje.

-Es inevitable. ¿O no? Es inevitable. Es muy importante ser consciente de que eres tú y tu personaje. Somos dos. Uno es quién eres y el otro es cómo te ven, cómo te miran.

-Le hacen sentir diferente. Exacto. Y Ansu, en este momento, ha de intentar que su personaje no se le aleje, no le supere, no se le avance.

-Le vio como a un niño. Habrá deducido que a usted  le veían así. Evidentemente. Veo a Ansu y pienso: cómo pude vivir todo lo que viví en aquella época.

-Y encima, el último año de Rijkaard, que fue chungo. Sí. Aunque no sea chungo. 

Temas: Fútbol