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la contracrónica del empate

Cuando Ter Stegen da más pases que Messi

El meta intervino más que el astro con el balón, lo que retrata la confusión del equipo azulgrana ante el Slavia

Joan Domènech

Ter Stegen, en una de sus escasas intervenciones defendiendo la portería ante el Slavia.

Ter Stegen, en una de sus escasas intervenciones defendiendo la portería ante el Slavia. / jordi cotrina

El Slavia volvió a correr más que el Barça (125 km a 111). Y también volvió a jugar más. Esta vez, en el Camp Nou, obtuvo la recompensa que se mereció en la ida, del mismo modo que el Barça obtuvo un premio menor del que se llevó de Praga.

La cara de Leo Messi al final del partido era un poema. Era la viva estampa del malhumor. La misma cara con la que se marchó de Valencia el sábado, mientras los rivales, a su espalda, compartían con la hinchada de la tercera gradería ese punto que para el Slavia tenía más valor del que arrancó de Milán en la primera jornada.

Lenglet, el más activo

No solo el empate fastidió al astro. Le fastidió también que apenas tocó la bola, Intervino menos que Ter Stegen dando pases. El portero dio 39, y Messi se quedó en 30, en parte porque el capitán se mantuvo en la línea frente al Levante de esperar balones en lugar de ir a buscarlos.

Si ese detalle revela la disfunción del juego del Barça en un partido en el Camp Nou ante el teórico peor equipo del grupo, lo reafirma, además, que el principal pasador del equipo fue Lenglet (98), después Piqué (85) y a continuación De Jong (67).  Ter Stegen dio más pases que el jugador del Slavia más activo: Boril (38).

"Estamos en un momento difícil, con menos calidad en el juego y menos facilidad para sacar la pelota desde atrás", admite Lenglet

Griezmann, rodeado de contrarios. / JORDI COtRINA

"Estamos en un momento difícil, con menos calidad en el juego y menos facilidad para sacar la pelota desde atrás", reconoció el pasador de la jornada. Clément Lenglet asimiló los incipientes pitos de la grada. «No tenemos tiempo de preocuparnos, sino de trabajar cada día para jugar mejor», dijo el defensa.

El año del triplete

Con dos empates y dos victorias, al Barça  aún le queda mucho tramo para remar. Iniciada la tercera temporada de Ernesto Valverde, y comenzado el mes de noviembre, Gerard Piqué cogió un extintor para apagar las hileras de humo que se empiezan a observar en el Camp Nou. Pese a que, como recordó, el Barça es líder en la Liga y en la Champions.

«Sé que la gente espera más, pero pediría un poco de paciencia. Nos estamos esforzando al máximo", asegura Piqué

"Sé que la gente espera más, y lo entiendo perfectamente, pero pediría un poco de paciencia", dijo Piqué tras comparar este inicio de campaña con el de la primera temporada de Luis Enrique, "y se ganó el triplete", apuntó Piqué. "Nos estamos esforzando al máximo", añadió como  si ya hubiera detectado  que las señales de enfado de la hinchada van relacionadas con la indolencia de algunos miembros del equipo, kilómetros aparte.

Alba y Busquets, tocados

Valverde, como Piqué, creía que el Barça mereció sumar los tres puntos, aunque tampoco eludió un punto de autocrítica. Sobre todo, a la hora de encontrar soluciones a la defensa adelantada del Slavia. El defecto fue que el Barça acumulaba demasiados hombres pegados  a la última línea praguense, con lo que  -explicó el entrenador- solo podía correr en profundidad Nelson Semedo.

"Veníamos de una derrota que nos desestabilizó. Si en tres días entramos en un bache, en tres días podemos salir de él", reflexiona Valverde

Alba despeja un balón antews de ser sustituido por molestias en los isquiotibiales / JORDI COTRINA

Jordi Alba no lo hizo. Ni siquiera en los 45 minutos que jugó, lastrado de nuevo por unas molestias en los isquiotibiales de la pierna izquierda, Busquets, con una dolencia intestinal, fue sustituido por mareos.

"Veníamos de una derrota que nos desestabilizó. Si en tres días entras en un bache, en tres días puedes salir de él", reflexionó Valverde, dando por sentado que un triunfo ante el Celta, que estrena entrenador con Òscar Garcia Junyent, atajaría el momento difícil que decía Lenglet.