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ANÁLISIS TÁCTICO

Barça-Slavia: Messi se transforma en Suárez

El capitán ocupa la posición de delantero centro en ausencia del uruguayo el día en que Valverde cambia el sistema

Joan Domènech

 Messi tras un remate durante el partido ante el Slavia. 

 Messi tras un remate durante el partido ante el Slavia.  / JORDI COTRINA

1. Valverde recurre al 4-2-3 1 de inicio

Sin un nueve nato en ausencia de Suárez, el delantero que reúne más condiciones para ejercer en el centro es Messi. Dembélé volvió a la titularidad como extremo derecho y Griezmann siguió en la izquierda pata abrir el campo. Su velocidad debía servir para romper la adelantada defensa del Slavia. De Jong y Busquets compartieron la tarea que normalmente hace uno de ellos. Valverde no usaba de inicio el 4-2-3-1 desde su primera campaña.

De Jong reclamauna falta. / JORDI COTRINA

2. Piqué y Lenglet se ponen a organizar

Si en Praga el mediocentro del Barça (Busquets) sufrió un marcaje individual (Stanciu), los dos de ayer (De Jong y Busquets) fueron perseguidos por Stanciu y Traore. Solo dos jugadores del Barça tuvieron cierta libertad y tiempo para pensar. Piqué y Lenglet acabaron siendo los organizadores del equipo. Vidal, el tercer centrocampista, se ausentó de las tareas constructivas para presionar lo que no presionaba Messi y ejercer de primera barrera para retrasar las ambiciosa salidas del cuadro praguense. 

Busquets intenta eludir la presión de Traoré. / jJORDI COTRINA

3. Más espacios, pero más lejos

El Barça no pudo jugar como suele, con combinaciones cortas e interiores. El Slavia, con una defensa muy adelantada y densa cerró todos los espacios. Pero esos espacios que no estaban dentro y cerca estaban lejos, a la espalda de la zaga, y fuera. Los laterales y los extremos azulgranas adquirieron capital importancia para progresar en el campo y llegar al área. El éxito estuvo en su inteligencia para saber cuándo arrancar y romper la línea.

Dembélé se escapa de Olayinka. / JORDI COTRINA