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ANÁLISIS TÁCTICO

Eibar-Barça: ganar con la cabeza

La preparación previa del partido para superar la presión local fue la base que sustentó el triunfo azulgrana en Ipurua

Joan Domènech

Suárez, Griezmann y De Jong celebran uno de los goles del Barça en Eibar.

Suárez, Griezmann y De Jong celebran uno de los goles del Barça en Eibar. / ander gillenea (afp)

1. Pensar rápido, jugar rápido

En un campo pequeño también hay espacios libres. Aunque el rival presione mucho. También en Ipurua y también ante el Eibar. Están en otras zonas diferentes que si el partido se juega en el Camp Nou y el visitante de turno se encierra atrás. La clave es saber encontrarlos.

Valverde tenía un plan preconcebido porque sabía dónde estaban: a la espalda de los defensas del Eibar. La clave era poder salir con el balón jugado desde atrás hasta delante más que lanzarlo en profundidad a los delanteros. Todos los jugadores, desde Ter Stegen a Griezmann, estaban mentalizados antes de saltar al césped para pensar rápido y jugar rápido con el balón para neutralizar el acoso del Eibar. Pero también para moverse y ofrecerse al compañero dándole una salida. El pase de Lenglet a Griezmann retrató la estrategia del Barça, aunque mediara el resbalón de De Blasis en el 0-1.

Valverde y Mendilibar se despiden tras el encuentro. / JAVIER ETXEZARRETA (EFE)

2. La conexión De Jong-Messi

Durante semanas se ha hablado de la imprescindible conexión entre Griezmann y Messi para el buen funcionamiento del equipo. Pero hay otra conexión igual de importante pendiente de establecerse: la de Messi con De Jong, su nuevo escudero como interior derecho.

Se marchó Xavi, desapareció Rakitic engullido por el banquillo, y en la zona donde pace Messi hay otro inquilino que viene a ser un híbrido de sus dos antecesores. De Jong no tiene nada que envidiar a Xavi en técnica individual ni en conducción ni en la visión más inmediata, del mismo modo que tampoco ofrece menos esfuerzo ni kilómetros que Rakitic. En los planes de Valverde, De Jong ya es indiscutible y el carril derecho será su hábitat más habitual. Por detrás y al lado de Messi, tratando de descodificar como procesa el juego el capitán.

De Jong se lamenta de un balón inalcanzado, detenido por Dmitrevic. / áLvaro barrientos (ap)

3. La fortaleza de una nueva zaga

Pensó rápido, jugó rápido y marcó rápido el Barça. A la primera oportunidad que tuvo. Todo discurrió sobre ruedas y la ventaja le permitió -pero sobre todo la predisposición general- combatir la lluvia de centros al área que cae en Ipurua. El paraguas que abrió Valverde fue Samuel Umtiti, pese a su inactividad.

Umtiti se anticipa a Sergi Enrich. / JAVIER ETXEZARRETA (eFE)

Compuso el entrenador una zaga nueva con el debut en la temporada del central zurdo francés -jugando, además, en la incomodidad de la banda derecha- y el regreso de Alba al lateral izquierdo. Más el cambio luego del lesionado Sergi Roberto por Semedo. Pese a todos los inconvenientes, el Barça culminó el cuarto partido (Getafe, Inter, Sevilla y Eibar) con solo un gol encajado. Fueron 10 en los primeros 7 partidos. Ter Stegen no detuvo siquiera ningún tiro. Los cinco intentos locales salieron desviados.