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ASISTENCIA DE GOL DEL PORTERO

Ter Stegen: "Vi a Luis, pero no tanto, ¿eh?"

El meta del Barcelona relata su primer pase de gol tras firmar una tarde sublime en Getafe

"Es raro celebrar una asistencia, es algo que me faltaba", asegura el portero azulgrana

Marcos López

Ter Stegen conecta un zurdazo para asistir a Luis Suárez en la jugada del 0-1 en Getafe.

Ter Stegen conecta un zurdazo para asistir a Luis Suárez en la jugada del 0-1 en Getafe. / GETTY

"Había visto a Luis, pero no tanto, ¿eh?" Pudo Marc André Ter Stegen arrogarse, y con toda la razón del mundo, la firma del 0-1 cuando más apretaba el Getafe. Pero no lo hizo. Sencillo y humilde como es el mejor portero de Alemania, por mucho que no juegue en el arrogante y orgulloso Bayern, quiso darle todo el valor de ese decisivo tanto a Luis Suárez.

Conectaron el 1 con el 9 con tal naturalidad que pareció lo más sencillo del mundo. Sin reparar en que Ter Stegen no solo dió una asistencia de gol, el pase está medido en 57 metros, sino que calmó a un irregular Barça. Lo calmó con las manos primero. Enorme fue su parada a Ángel, el menudo delantero del Getafe. Enorme porque se comportó el alemán como si fuera un portero de fútbol-sala haciéndose tan gigante con un simple paso adelante que empequeñeció la escena a Ángel. Cuando se giró ya tenía delante el muro. No supo cómo romperlo.

Evitar y dar


A partir de ahí, quedaba lo mejor por ver. Lo mejor era evitar el 1-0 y dar el 0-1. Todo en una misma acción. Acostumbrado a ser la modernidad bajo los palos, Ter Stegen se disfrazó de central para esquivar el peligro del Getafe, gobernar la pelota con el pecho y luego dibujar el pase que nadie había visto. Bueno, nadie, no; Luis, sí.

"Luis arrancó en el momento perfecto, fue un gol de maravilla" (Ter Stegen)

"Lo había visto, pero no, nos engañemos. Luis arrancó en el momento perfecto, fue un gol de maravilla", admitió feliz el alemán que desafía al monumento Neuer en Alemania de la mejor manera posible. Y no solo con palabras. Lo desafía con paradas decisivas y pases de gol impresionantes.


Cuando llegó al vestuario del Coliseum Alfonso Pérez, acabada la primera parte, empezó a ser consciente de lo que había hecho. "Le dije a Dela que me faltaba una asistencia», contó sonriente al micrófono de Ricardo Rosety, todavía sobre el mismo césped de ese incómodo estadio madrileño. Dela es Delafuente, el entrenador de porteros del Barça, el hombre que vive a diario con Marc, que encontró el espacio adecuado para sobrevolar la densa nube de jugadores y dejar solo a Suárez. Del 1 al 9.

El enfado de Bordalás


Ayudó, todo hay que decirlo, que su colega David Soria pareció un portero del siglo pasado porque pensó mucho, eligió mal y actuó peor. "Es un gol de chiste, de infantil, a un equipo profesional no le pueden marcar así", bramó Bordalás, el técnico del Getafe, indignado porque todos sus jugadores se tragaron el engaño del alemán.

"Es un gol de chiste, de infantil, a un equipo profesional no le pueden marcar así" (Bordalás)

Cuando la pelota de Ter Stegen, golpeada con la pierna izquierda (es diestro, no lo olviden), volaba por el sur de Madrid el meta del Getafe entró en pánico. Cuando quiso despertar, ya era demasiado tarde. Suárez festejaba el gol que necesitaba para acallar tanto murmullo y Marc cuchicheaba feliz con Dela. Luego, las estadísticas ilustraban que es el primer portero del siglo XXI en dar una asistencia de gol en la Liga. 

Portero con manos y pies

"Es raro celebrar una asistencia", confesó después el portero del Barça. "No pasa muchas veces en tu carrera, esto es algo que me faltaba", admitió luego Ter Stegen. Lo que no resulta nada raro, y menos en esta temporada, es que el Barça sobreviva gracias a las poderosas manos de acero de Ter Stegen. Así sucedió, sin ir más lejos, en Dortmund en el estreno europeo, donde hasta detuvo un penalti a Reus.  Lo raro de verdad es ver a un portero dar asistencias de gol. Ter Stegen portero con manos y con pies.