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ANÁLISIS DE LA PLANTILLA AZULGRANA

Un Barça con la firma de Valverde

El entrenador ha diseñado una plantilla más corta, con menos delanteros y canteranos y ha cambiado el acento brasileño por un toque francés

El club necesita aligerar el peso de las nóminas por el límite salarial pero es el único de los grandes que coloca dos fichajes entre los diez más caros

Joan Domènech

Ernesto Valverde observa a sus jugadores durante un entrenamiento en Sant Joan Despí.

Ernesto Valverde observa a sus jugadores durante un entrenamiento en Sant Joan Despí. / JORDI COTRINA

Ernesto Valverde se ha quedado en paz. En paz porque se ha cerrado el mercado de fichajes (el viernes dijo que estaba harto en un 9,5 sobre 10 por la incertidumbre y los constantes rumores sobre altas y bajas) y en paz porque tiene la plantilla que quería. La tercera que gobierna en el Barça responde a su entera voluntad y se ha planificado con tiempo. Pese a la aparición del asteroide Neymar planeando sobre el planeta Barça.

LA DESCOMPENSACIÓN

Menos delanteros y sin 'nueve' suplente

El club ha vuelto a insistir por segunda vez en Antoine Griezmann tras la negativa del verano anterior –igual que Neymar, por su arrepentimiento en haber rechazado al Barça y expresando su deseo de ser fichado-, en enero ya tenía comprado a Frenkie de Jong, le han traído un recambio para Jordi Alba (Junior Firpo) y cuenta con un nuevo portero más motivado que Jasper Cillesen, harto de ser suplente.

Antoine Griezmann marca su primer gol en el Barça ante el Betis. / ALBERT GEA (REUTERS)

Lo más llamativo del tercer proyecto es la pérdida de delanteros cuando parecía una opinión unánime que faltaban recambios en el ataque. Dejando de lado que Leo Messi es insustituible, el Barça sigue sin tener un nueve suplente alternativo a Luis Suárez.

La lesión del uruguayo ha resaltado ese déficit. Valverde ha dejado escapar a Coutinho, Malcom y Rafinha, delantero a tiempo parcial. Tres bajas solo compensadas con una alta. Griezmann ha ejercido de nueve con resultados desiguales: muy participativo en el Camp Nou y desaparecido en San Mamés y El Sadar. La marcha de tres brasileños ha cambiado la nacionalidad dominante. El Barça se ha afrancesado (Todibo, Lenglet, Umtiti, Dembélé y Griezmann). 

LA CANTERA

Carles Pérez y Ansu Fati tapan las pérdidas 

La delantera, a diferencia de las demás es la única línea que no tiene dobladas las posiciones. Valverde, además, ha perdido el comodín que representaba Rafinha. Pero el técnico debe estar plenamente satisfecho con la plantilla que tiene. Nunca se ha quejado. Ni lo hará. Es más corta que las anteriores que manejó, lo que le brindará la oportunidad de dar cancha a los jóvenes, una de las críticas que se le echan en cara. Precisamente dos canteranos han dado color a un oscuro inicio de Liga.

Ansu Fati inicia un ataque en el Barça-Betis, el día de su debut. / AJORDI COTRINAUTOR FOTO (FUENTE)

Carles Pérez y Ansu Fati han subsanado la primera gran crisis por la falta de delanteros. El déficit de atacantes respecto a anteriores campañas era llamativo. Encima, se han lesionado tres (Messi, Suárez y Dembélé, por este orden) de los cuatro. No ha sido una mera labor de acompañamiento. Pérez y Fati llevan un gol cada uno.

Además de paliar el descenso de delanteros, palían también el de canteranos. El descenso ha sido paulatino de los últimos años. El declive comenzó con Luis Enrique tras el récord que dejó Gerardo Tata Martino con 17 futbolistas de la casa en un grupo de 25 jugadores. Esta temporada empieza con tres efectivos menos que en las anteriores campañas de Valverde con las salidas de Iniesta, Deulofeu, Denis y Rafinha.

Tres goleadores del Barça-Betis: Vidal, Griezmann y Pérez. / JORDI COTRINA

LA MASA SALARIAL

El límite ecónomico condiciona

Pero en el trasfondo del planteamiento deportivo subyace el condicionante económico. El club con mayor presupuesto del mundo no es, ni mucho menos, el más rico. Al contrario. Gasta más de lo prudente. El Barça está rozando el tope salarial de la UEFA, según el cual no se puede superar el 70% del presupuesto anual en el pago de nóminas del equipo. El Barça pisa el límite del límite y a veces lo ha superado con la suma de los salarios de las secciones.

La tan comentada venta de Ivan Rakitic no obedecía tanto a la necesidad de mejorar la posición -los nombres de centrocampistas apenas han aparecido en el enjambre de futuribles- como a la voluntad de reducir la masa salarial de la plantilla.

Algo se ha aligerado con Philippe Coutinho, aunque la hipotética llegada de Neymar habría elevado el descomunal dispendio del vestuario que lidera Leo Messi, el número uno del mundo en talento y en ficha.

Ivan Rakitic, el día de la presentación. / JORDI COTRINA

No obstante lo dicho, el Barça ha realizado el segundo fichaje más caro del verano (los 120 millones de Griezmann van precedidos por los 126 que le ha costado Joao Félix al Atlético) y es el único club del mundo que tiene dos jugadores entre los diez más onerosos del mercado. El octavo lugar lo ocupa Frenkie de Jong (75 millones).

Los otros grandes han sido más comedidos. Excepto el Madrid, que ha liderado el gasto en jugadores con más de 300 millones por Hazard (100), Jovic (60), Militao (50), Mendy (48), Rodrygo (45), Areola (2) y Kubo (1).