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La segunda jornada de Liga

Un Barça con más urgencias que delanteros

La baja de Messi deja a Griezmann como el único atacante del equipo azulgrana frente al Betis de Rubi

Rafael Tapounet

Ernesto Valverde, en un momento del entrenamiento en la Ciutat Esportiva Joan Gamper.

Ernesto Valverde, en un momento del entrenamiento en la Ciutat Esportiva Joan Gamper. / JORDI COTRINA

Se suceden las temporadas y en el sistema planetario del Barça todo sigue orbitando en torno a Lionel Messi Cuccitini. Desde los intentos de repatriar a Neymar Jr hasta la preparación del partido de este domingo frente al Betis de Rubi (Camp Nou, 21 horas), se diría que todos los movimientos en la constelación azulgrana están de alguna manera sometidos a la fuerza gravitatoria del astro argentino. Es la suya una influencia tan gigantesca que ni el paso del tiempo ni las nuevas incorporaciones han podido menoscabarla. Como sucede con el Sol, su presencia o su ausencia en el cielo barcelonista determina el día o la noche.

De ahí que la desaparición de Messi de la lista de convocados para el encuentro del Betis genere un fatalismo desmedido en una afición que solo ha tardado una jornada de Liga en asumir que también este año, que se anunciaba como la temporada de Griezmann y De Jong (y veremos si Neymar), las opciones de conseguir un éxito deportivo importante van a pasar por los pies del de siempre.

Sin entrenamientos 

Messi sufrió una lesión en el sóleo de la pierna derecha el pasado 5 de agosto, justo el día en que se incorporaba a los entrenamientos, y no ha participado en ni uno solo de los partidos de pretemporada. De hecho, se empezó a ejercitar con el equipo el pasado miércoles por la tarde y apenas ha podido completar dos sesiones de preparación junto a sus compañeros. Parece muy poco bagaje para afrontar un partido de Liga, y solo la calamitosa situación en que se halla la línea de delanteros azulgrana (con Suárez y Dembélé en la enfermería y Coutinho cedido en Múnich) explica por qué se especuló hasta el último momento con la posible presencia del capitán en la lista.

Pero al final no hubo caso. Ya en el encuentro que mantuvo con la prensa antes del entrenamiento Ernesto Valverde había advertido de que si el jugador no estaba “al cien por cien” se iba a quedar fuera. “En situaciones así no debemos arriesgar porque se puede dar un paso atrás [en la recuperación]”, señaló el técnico. Dicho y hecho: en la convocatoria que se hizo pública a última hora de la tarde no figuraba el dorsal número 10. Un problema mayúsculo. “De los cuatro jugadores que sumaron más minutos en la delantera el año pasado ahora mismo no tenemos a ninguno”, subrayó el 'Txingurri'.

El tercer hombre

La baja de Messi deja a Griezmann como el único atacante del primer equipo disponible. Casi con seguridad le acompañará Rafinha, que ya se ha recuperado de la gastroenteritis que le afectó a mediados de semana y ayer pudo entrenar con normalidad, y para quien Valverde tuvo palabras de reconocimiento (“es un jugador que lo da todo en el campo, que se significa siempre jugando”). La gran incógnita, como en la novela de Graham Greene, es quién será el tercer hombre.

La opción más natural es recurrir a un delantero del filial, y aquí el entrenador sí tiene dónde escoger, porque ha incluido en la lista no a uno sino a dos atacantes de los equipos inferiores: Carles Pérez (21 años) del Barça B, y Ansu Fati (16 años), del Juvenil A, que se estrena en una convocatoria de los ‘mayores’.

Si la bisoñez de los jóvenes supone un problema para Valverde, siempre tiene la alternativa de alinear a otro centrocampista de esos de los que se dice que tienen vocación ofensiva. Alguien como Sergi Roberto o Arturo Vidal (pero no Aleñá, que se ha quedado fuera de la lista). El propio técnico apuntó en esa dirección: “Está claro que si nos faltan jugadores de delante necesitaremos futbolistas que tengan la capacidad de llegar al área y de conseguir goles”.