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RUMORES DE TRASPASO

Neymar desquicia al PSG, donde ya le invitan a irse

El presidente Al-Khelaifi exterioriza su malestar con la estrella brasileña, a quien le recrimina su falta de compromiso con el club parisino

Joaquim Piera

Tensión en París por la posible salida de Neymar / ZML

Qatar Sports Investments (QSI), el fondo que compró el PSG, ha sacado el látigo para castigar en público a Neymar, que lleva más de un año levantando la voz en privado y pidiendo que sea traspasado.

Todo el glamur que se le presupone al megaproyecto qatarí se ha esfumado cuando su presidente Nasser Al-Khelaifi ha pedido algo así como "menos samba e mais trabalhar" en unas declaraciones de manual propias de décadas pretéritas. La frase -"los jugadores no están aquí para divertirse"- es un ataque no solo a Neymar sino a los cracks brasileños que han hecho del intangible de la sonrisa el motor de su creatividad. 

El PSG sin vedetismo que ahora reclama el dirigente qatarí es la antítesis del deslumbramiento de dos años atrás cuando pagó para que la Torre Eiffel estampase, por primera vez en su historia, el nombre de una persona (en este caso Neymar) en su estructura. 

Guerra de guerrillas

En una guerra de guerrillas de desgaste diario, el brasileño ha agotado la paciencia de los qatarís. Su negativa de ampliar su contrato hasta el 2024 (con un uno más uno) ha desatado la furia en Doha. 'Ney' (y el Barça) amenaza veladamente de recurrir a la FIFA el verano de 2020, una vez haya cumplido el período protegido de tres temporadas. El PSG ha sido taxativo: o renovación o traspaso.

"Ahora la prioridad es la entrega total hacia nuestro proyecto. A Neymar nadie lo obligó a firmar aquí. Nadie lo empujó. Él vino a sabiendas para unirse a un proyecto"

Nessar El-Khelaifi

Presidente del PSG

Y con la misma arrogancia con que pagaron los 222 millones de la cláusula del Barça, dos años después el dirigente, sintiéndose despechado, carga contra su astro, rompiendo las reglas más básicas del mercado: no mostrar predisposición a vender, ni devaluar el producto propio.

Nessar El-Khelaïfi, en una imagen reciente. / AFP

"Quiero jugadores dispuestos a darlo todo para defender el honor de la camiseta y unirse al proyecto del club. Aquellos que no quieren, o no entienden, nos vemos y nos hablamos. Por supuesto, hay contratos que deben respetarse, pero ahora la prioridad es la entrega total hacia nuestro proyecto. A Neymar nadie lo obligó a firmar aquí. Nadie lo empujó. Él vino a sabiendas para unirse a un proyecto", soltó el presidente en una llamativa entrevista a 'France Football'.

Se avecina un Barça-Madrid

Los posibles destinos de Ney se reducen significativamente. Todo puede acabar en un Barça-Madrid. Que a Leo y a Suárez les encantaría reeditar el tridente ya lo han trasladado a Josep Maria Bartomeu, a quien le tocaría montar el rompecabezas de incluir unos 25 millones netos de la ficha del brasileño en la ajustadísima masa salarial, sin tocar a una verdadera vaca sagrada, y hacer frente al coste del traspaso. Neymar aceptaría volver, con un Leo dos años más veterano y acercándose al tabú para el barcelonismo de su jubilación.

Florentino Pérez, por mucho que en privado blasfeme, ha negociado con Neymar padre desde marzo. Como no avanzó, se fue a por Hazard, en una operación masticada el verano pasado, y filtró que intentará a Mbappé, a quien Al-Khelaifi, haciendo un Jordi Mestre, asegura que se queda en París "en un 200%". Kylian pidió al club liderar el proyecto deportivo, lo que se debería materializar con una venta de Neymar.

En la Premier, solo los dos clubs de Manchester pueden acceder a una operación que superará, con creces, los 150 millones de euros, más una ficha imponente. Sin embargo, el United, que ya lo tentó en su etapa azulgrana, está descartado porque no disputa la Champions y Neymar es un obús a la filosofía coral que Pep Guardiola predica en el City.