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REFORMAS ESTRUCTURALES

Barça, una defensa en construcción

El deseo de Semedo de irse obliga al club a reformular la estructura de la zaga en todas sus posiciones

La directiva está pendiente del fichaje de De Ligt, que afectaría al futuro de Umiti, y busca lateral zurdo

Marcos López

Semedo, en un entrenamiento de la selección portuguesa junto a Moutinho y Guedes.

Semedo, en un entrenamiento de la selección portuguesa junto a Moutinho y Guedes. / EFE / RODRIGO ANTUNES

En medio de las profundas reformas estructurales que debe acometer el Barça este verano en su equipo bicampeón de Liga le tocará concentrarse, sobre todo, en la parte defensiva. Tendrá que rehacerla.

Hay pilares que resultan intocables (Ter StegenPiqué y Jordi Alba forman la santísima trinidad), aunque, al mismo tiempo, requieren de piezas que inyecten competencia en la zaga, además de darle minutos de descanso. No hay área de la defensa que quede libre de esos posibles cambios.

El deseo de Semedo, que ya ha expresado al club su intención de abandonar el Camp Nou por la falta de continuidad que tiene con Valverde, afecta al lateral derecho, una de las pocas posiciones que parecían cubiertas con Sergi Roberto, el titular para el técnico. Un problema para el Barça porque no tenía previsto hacer modificación alguna ahí.


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Ahora todo está abierto. Desde la portería hasta el lateral izquierdo porque Alba no ha tenido relevo alguno esta temporada. Cillessen ya se ha quejado de que el club se ha puesto duro y no facilita su salida porque se ampara en su cláusula de rescisión de 60 millones de euros.

Cillessen ya se ha quejado de que el club se haya puesto duro recurriendo a los 60 millones de la cláusula para dificultar su salida

Pero él se quiere ir porque necesita jugar, lo que obliga al club a buscar un portero suplente en el mercado europeo:  Sommer, el meta suizo, de 30 años, del Borussia Mönchengladbach, y Koen Casteels, el belga (26) del Wolfsburgo aparecen en una primera lista. La opción de casa sería Iñaki Peña, del Barça B (20), que ya ha ejercido de suplente de Ter Stegen durante la lesión de Cillessen.
El club busca un perfil similar al del holandés, quien ha cumplido notablemente su papel en estos tres años, tanto por su coste (13 millones pagó al Ajax) como por su rendimiento. Se busca así al segundo portero como también al segundo lateral izquierdo tras comprobar que la experiencia de este curso (Miranda no funcionó, se cedió a Cucurella al Eibar, aunque en Ipurúa ha brillado más de interior / carrilero que de lateral) ha salido mal.

Competencia para Jordi Alba

El Barça entiende, por lo tanto, que debe elevar, y de forma considerable, el nivel en esa posición, manejando dos alternativas. La experiencia de Filipe Luis (33 años) unido a un factor clave -llegaría gratis del Metropolitano, sin desembolsar ni un solo euro- se enfrenta a la juvenil apuesta por el bético Junior Firpo (22) en una operación que rozaría los 30 millones de euros. Por mucho que la directiva azulgrana intente incluir en la misma a Rafinha, una vieja aspiración de Serra Ferrer, el vicepresidente deportivo del club andaluz, o a Miranda.

Filipe Luis, que queda libre en el Atlético, y Junior Firpo, por quien el Betis pide 30 millones, aparecen en la lista de laterales zurdos

El Madrid, que también estaba mirando el fichaje de Junior, se ha decidido finalmente por el lateral francés Mendy, del Olympique de Lyón por quien pagará 50 millones. El Betis, por si acaso, ya negocia la llegada de Álex Moreno, el catalán del Rayo, un profundo lateral zurdo ( 25 años). Todo supeditado a saber e camino que emprenderá De Ligt, el prometedor central del Ajax (19), por quien se pelean los grandes clubs de Europa.


Si el Barça acaba seduciéndolo para reunirlo con su amigo Frenkie de Jong, el problema sería entonces para Umtiti, a quien las lesiones y el gran rendmiento de Lenglet le han hecho perder su condición de intocable. Y Semedo, como nunca tuvo ese rol, quiere irse. Simeone le espera en el Atlético con los brazos abiertos para darle al portugués lo que no tiene en Barcelona: minutos, confianza y estabilidad. El club  se remite a su cláusula de 100 millones. Pero si acabara saliendo se abriría, casi de forma inmediata, una puerta para el lateral senegalés Moussa Wagué (20) en una defensa en plena reforma.