29 feb 2020

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Último partido de la competición

El Barça cierra la Liga con un ensayo de la final de la Copa

Condicionado por las bajas, Valverde anuncia que ente el Eibar jugarán "más o menos" los mismos que en Sevilla

Rafael Tapounet

Malcom, Riqui Puig, Abel Ruiz, Arthur y Lenglet, en un entrenamiento del Barça.

Malcom, Riqui Puig, Abel Ruiz, Arthur y Lenglet, en un entrenamiento del Barça. / EFE / ENRIC FONTCUBERTA

Condicionado por la extensa (y creciente: Kevin-Prince Boateng ha sido la última incorporación) lista de bajas, Ernesto Valverde ya sabe que en la final de la Copa del Rey se verá obligado a alinear un once poco habitual. Privado de Luis Suárez y de Ousmane Dembélé, y con Philippe Coutinho y Arthur Melo en el pabellón de los dudosos, el Barça se jugará el título que puede completar el doblete doméstico con una delantera de circunstancias en la que tampoco estará Boateng, baja por unas molestias en la rodilla. Por esa razón, Valverde quiere afrontar el último partido de la competición liguera ante el Eibar (en Ipurua, a partir de las 16,15 horas) no como un trámite enojoso sino como un banco de pruebas, un ensayo general de cara a la final del día 25 en Sevilla.

“La idea es mantenernos activos –señaló el 'Txingurri' en el encuentro con la prensa previo al último partido de Liga-. Lo peor que podría pasarnos es perder el ritmo de competición”. Ese es un riesgo que el Valencia, rival de los azulgranas en la final, no ha corrido, puesto que en esta última jornada se jugaba su presencia en la Champions de la próxima temporada (y la ha sellado con un triunfo en Valladolid). “Por eso mi idea es que contra el Eibar salgan los jugadores que más o menos vayan a participar en la final de Copa”, añadió el técnico azulgrana.

Cinco del filial

Las ausencias (a las citadas hay que añadir las de Marc-André Ter Stegen y Rafinha) han abierto las puertas de la convocatoria a cinco jugadores del filial: el portero Iñaki Peña, Moussa Wagué, Riqui Puig y los delanteros Abel Ruiz y Carles Pérez. Si este último llega a jugar algún minuto en Ipurua, se convertirá en el noveno canterano en debutar esta temporada en el Barça.

Una temporada que Valverde no dudó en calificar de “muy buena”, aunque el entrenador reconoció que el desplome de Anfield lo ha acabado empañando todo. “Si lo preguntamos hace 15 días, todo el mundo habría dicho que estaba siendo una temporada extraordinaria. Ahora se nos ha estropeado un poco, o bastante, por la manera como hemos caído en la Champions, pero hemos ganado la Supercopa y la Liga con tres partidos de margen, estamos en la final de la Copa y hemos llegado a mayo con la posibilidad de ganarlo todo, que era nuestro planteamiento al comienzo del año. Pero cuando tienes un batacazo como el que hemos tenido, quedas un poco tocado”.

Al golpe anímico de la goleada de Liverpool hay que añadir además estos días el continuo runrún de noticias y especulaciones sobre fichajes y ventas, una vorágine a la que el vestuario no puede vivir ajeno. Valverde, que no quiso pronunciarse sobre la posible incorporación de Antoine Griezmann y se limitó a apuntar que el francés es “un gran jugador”, explicó que ve “bien” al equipo, “cada día mejor”, y se mostró tranquilo respecto a su propia situación tras la reciente ratificación pública del presidente Josep Maria Bartomeu. “Ya sabemos que cuando hay una derrota importante hay muchas críticas para todos, y para el entrenador el que más, pero luego la cosa se va suavizando hasta que llega el siguiente partido