Ir a contenido

PENSANDO EN LA CHAMPIONS

Alarma Dembélé; desespera Coutinho

El francés es dudoso para la decisiva cita con el Lyon y el brasileño inquieta por su rendimiento decreciente

Marcos López

Coutinho suple a Dembélé en el partido entre el Barça y el Celta.

Coutinho suple a Dembélé en el partido entre el Barça y el Celta. / JORDI COTRINA

Pendiente de Dembélé anda Valverde. Y el Barça. Pendiente de esa "pequeña elongación muscular" que sufrió el delantero francés en los minutos finales del duelo con el Rayo. Un duelo que había revolucionado él con su presencia dándole la razón al técnico, una semana más, en el nuevo dibujo táctico del 4-2-3-1. Un dibujo donde Dembélé es decisivo y Coutinho irrelevante.

Se ha convertido Coutinho en el suplente del francés, que tiene ya estatus de estrella y titular

De ahí la preocupación. El miércoles llega el Olympique de Lyon y se libra la primera final de la temporada. Con Europa por testigo y sin margen de error alguno tras el 0-0 de la ida hace tres semanas. Inquietan los músculos de Dembélé y desespera, al mismo tiempo, el rendimiento decreciente de Coutinho. En partidos así, el francés no es solo una solución sino también una bendición para Valverde por su indescifrable capacidad para el regate.

Las lesiones de Dembélé en el Barça

No solo engaña a los rivales sino que en ocasiones también sorprende a sus propios compañeros. Es regate y desequilibrio para hacerle, además, la vida más facil a Messi, que deja de ser el único foco de atención para el contrario. Por eso, el técnico le ha dado en las últimas semanas rol y trato de estrella al joven francés, que ha superado en el campo los tumultos que provocaba fuera.

La "final" con el Lyon


No es nada casual que Valverde lo dejara en el banquillo ante el Rayo pensando en la decisiva cita europea del miércoles. “Es una final”, advirtió Piqué. Es una final porque el Barça está avisado de lo traicionera que resulta la Champions. "Una mala noche te echa. un error, un despiste", admitió el entrenador azulgrana tras ganar al equipo rayista. No hizo ni falta que nombrara Roma, la ciudad que evoca la gran, y única, tragediaen los casi dos años del ‘valverdismo’.

Coutinho suple a Dembélé en el derbi contra el Espanyol en Cornellà-El Prat. / JORDI COTRINA

El varapalo del Madrid en la veraniega Supercopa de España, recién marchado Neymar al Paris SG, es una anécdota comparado con las secuelas de la terrrible caída junto al Coliseo romano.  Guardó a Dembélé,  que ha adelantado a Coutinho, para Europa, pero el sombrío panorama de la primera mitad (1-1 y gol del empate de Piqué en acción a balón parado), le hizo mirar a Ousmane antes de llegar al descanso. "Sal y calienta", le dijo el técnico . Así funcionan las estrellas, capaces de cambiar escenarios tenebrosos. Tan potente Dembélé que orienta el juego ofensivo del Barça, equipo tradicionalmente de izquierdas con la profundidad de Alba. Llegó Dembélé y el Barça viró a la derecha, atraído por el impacto que causa.
 

El mismo músculo de Getafe

 No hay rotura, pero el problema es que se trata del mismo músculo, el bíceps femoral de la pierna izquierda, que le hizo perderse los cuatro primeros meses de competición en su estreno con el Barça. Fue entonces cuando dio un taconazo en Getafe que le llevó, muy a su pesar, hasta Finlandia para ser operado.

En el Barça lleva ya Dembélé cuatro lesiones, tres de ellas musculares

Dembélé no había sufrido ninguna lesión seria en su corta carrera. Solo un leve problema en la cadera le tuvo 10 días de baja en el Dortmund. En el Barça, en cambio, ya ha sufrido cuatro lesiones, tres musculares. El drama para Valverde es que Coutinho, el suplente de Dembélé, no está. Se le espera desde hace un año, víctima como es de un curioso caso. Jugaba mejor cuando llegó (enero del 2018) que ahora (marzo del 2019). No marca el brasileño un gol en la Liga desde el 5-1 al Madrid el pasado 28 de octubre y lleva cuatro,  los mismos que Piqué.